El ministro de Producción y Ambiente aseguró que la nueva normativa abrió oportunidades de inversión para diversificar la economía fueguina. Hay iniciativas vinculadas a truchas, ovas, macroalgas, mejillones, erizos de mar y propuestas que combinan producción con turismo.
Ushuaia.- El ministro de Producción y Ambiente de Tierra del Fuego, Francisco Devita, destacó las nuevas oportunidades productivas que comenzaron a desarrollarse en la provincia a partir de la sanción de la Ley Provincial de Pesca y Acuicultura, una herramienta que —según afirmó— permite avanzar hacia una mayor diversificación económica y promover inversiones vinculadas al aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.
El funcionario sostuvo que la normativa aprobada a fines del año pasado generó un nuevo marco para impulsar proyectos acuícolas en distintas zonas de la provincia, ampliando la mirada más allá de las actividades tradicionalmente asociadas al Canal Beagle.
En este sentido, aseguró que actualmente existen cartas de intención firmadas e iniciativas privadas bajo análisis, orientadas a la generación de empleo, incorporación de tecnología y desarrollo de nuevos sectores productivos.
Acuicultura, turismo y producción en Tolhuin
Entre las propuestas en evaluación, Devita mencionó un proyecto privado previsto para la zona de Tolhuin, que busca integrar producción acuícola con una propuesta turística.
“Tiene seis cabañas, un restaurante boutique planificado y también aquaponía, con cría de truchas e hidroponía”, explicó el Ministro.
La iniciativa apunta a un modelo productivo integrado, donde la actividad acuícola pueda vincularse con servicios, gastronomía y experiencias turísticas asociadas al entorno natural fueguino.
Producción de ovas y genética acuícola
Otro de los proyectos destacados corresponde a la empresa Idris Patagonia, orientada al desarrollo de genética y producción de ovas destinadas a fortalecer la cadena acuícola.
Devita consideró que este tipo de iniciativas pueden ser claves para construir una estrategia provincial de largo plazo.
“Es interesante porque podríamos también definir política acuícola desde ahí”, sostuvo.
El desarrollo de genética, reproducción y provisión de insumos representa uno de los eslabones fundamentales para consolidar una actividad productiva con mayor valor agregado dentro de Tierra del Fuego.
Macroalgas, erizos y nuevos recursos marinos
El Ministro también destacó iniciativas vinculadas al cultivo de macroalgas, erizos de mar y truchas, con proyectos que podrían alcanzar volúmenes de producción estimados de hasta 300 toneladas anuales.
“Tenemos el sistema de macroalgas más grande del país acá”, remarcó Devita, al señalar el potencial que posee la provincia dentro de las actividades vinculadas a la economía azul.
Estos desarrollos buscan aprovechar recursos marítimos con criterios de sustentabilidad, investigación aplicada y generación de nuevas cadenas productivas.
San Pablo y el desarrollo de proveedores locales
Otro de los puntos mencionados fue el avance de proyectos vinculados al cultivo de mejillones en la zona de San Pablo, una región estratégica de la costa atlántica fueguina.
Devita señaló que existe un trabajo conjunto con el Municipio de Tolhuin para acompañar el crecimiento de estas actividades y generar oportunidades para proveedores locales.
“Si vamos a desarrollar esa zona, la idea es trabajar juntos para desarrollar proveedores”, afirmó.
La intención es que las nuevas inversiones no funcionen como proyectos aislados, sino que permitan generar movimiento económico alrededor de servicios, logística, mantenimiento, empleo y emprendimientos asociados.
Diversificar la matriz productiva fueguina
Finalmente, el titular de Producción y Ambiente consideró que la acuicultura representa una oportunidad concreta para ampliar el perfil económico provincial, especialmente en sectores del territorio que buscan nuevas alternativas de desarrollo.
En un contexto donde Tierra del Fuego debate permanentemente la necesidad de fortalecer su matriz productiva, estos proyectos aparecen como una posibilidad para sumar actividades complementarias a la industria, los hidrocarburos y el turismo.
“El desafío es generar nuevas actividades económicas en la zona centro y norte de la provincia”, planteó Devita.




