Las empresas locales que atraviesen situaciones de sobrecarga financiera podrán acceder a nuevas alternativas de readecuación de deudas con plazos de hasta 48 meses. Desde el Banco destacaron que durante 2026 ya se otorgó asistencia crediticia por cerca de $15 mil millones al sector productivo provincial.
Ushuaia.- El Banco de Tierra del Fuego (BTF) y el Fondo de Garantía para el Desarrollo Fueguino (FOGADEF) formalizaron una nueva herramienta destinada a acompañar a las MiPyMEs locales que atraviesen dificultades transitorias de liquidez, con el objetivo de sostener la actividad económica y preservar la capacidad productiva de comercios e industrias.
A través de una adenda complementaria entre ambas instituciones, se ampliarán las opciones disponibles para empresas que poseen créditos comerciales respaldados mediante esquemas de garantías automáticas.
El nuevo mecanismo permitirá que aquellas firmas con trayectoria crediticia dentro del BTF puedan acceder, de manera voluntaria, a una readecuación de sus obligaciones financieras para ordenar pasivos y reducir la carga mensual de sus compromisos.
Refinanciación hasta 48 meses
Según se informó, las empresas alcanzadas por esta herramienta podrán reestructurar deudas que cuenten con garantía del FOGADEF con un plazo de hasta 48 meses y una tasa fija del 42,75% nominal anual (TNA).
El objetivo es disminuir el peso de las cuotas vigentes, otorgar mayor previsibilidad financiera y generar mejores condiciones para la continuidad de la actividad económica.
Desde ambas entidades remarcaron que la medida apunta especialmente a responder ante situaciones coyunturales de estrés financiero que puedan atravesar las PyMEs fueguinas.
“Un alivio concreto para quienes enfrentan una sobrecarga temporal”
El presidente del Banco de Tierra del Fuego, Adrián Cosentino, destacó que la iniciativa forma parte de una política más amplia de acompañamiento al sector privado provincial.
“Esta iniciativa se suma y complementa las facilidades existentes para PyMEs, en el marco del permanente apoyo que el Banco brinda a todo el entramado productivo provincial con diversas acciones de asistencia crediticia”, señaló.
El titular del BTF indicó que la entidad busca promover el crecimiento de las empresas mediante herramientas financieras adaptadas a las necesidades del sector.
“Nuestra filosofía es promover el crecimiento genuino mediante recursos y modalidades crediticias flexibles que acompañen los planes de ampliación productiva y los requerimientos de inversión de las empresas de nuestra provincia”, sostuvo.
En ese sentido, informó que durante 2026 el Banco de Tierra del Fuego otorgó asistencia financiera por cerca de $15.000 millones a empresas fueguinas.
“Generar un alivio concreto para quienes enfrentan una sobrecarga financiera temporal es un paso fundamental para resguardar la actividad económica de Tierra del Fuego”, remarcó.
Más de $1.000 millones en deudas readecuadas
Cosentino recordó además que esta política profundiza un esquema iniciado en diciembre pasado, destinado a acompañar a empresas que necesitaban reorganizar sus compromisos financieros.
Ese programa contempla alternativas con tasas fijas de entre 45% y 55%, también con plazos de hasta 48 meses.
“Desde su implementación, el BTF ha permitido la readecuación de deudas por más de mil millones de pesos”, precisó.
FOGADEF: acompañar a las empresas en contextos adversos
Por su parte, la presidenta del FOGADEF, Carolina Maurer, destacó el rol del organismo como herramienta de respaldo para el desarrollo productivo fueguino.
“Ponemos toda nuestra capacidad de gestión para encontrar soluciones a las contingencias que puedan estar afrontando las PyMEs de la provincia”, expresó.
Asimismo, señaló que el objetivo es acompañar a las empresas durante las distintas etapas de sus proyectos y especialmente en escenarios económicos complejos.
Sostener actividad y empleo local
Desde ambas instituciones remarcaron que la articulación entre el BTF y el FOGADEF busca adaptar las herramientas financieras disponibles a las necesidades actuales del sector privado.
En un escenario de caída del consumo, dificultades económicas y mayores desafíos para pequeñas y medianas empresas, la posibilidad de ordenar deudas aparece como una alternativa para brindar previsibilidad y sostener la actividad económica y el empleo local.




