Diego Radwanitzer: Río Grande es una casa abierta al deporte y a los sueños

Diego Radwanitzer: Río Grande es una casa abierta al deporte y a los sueños

El Club Social, Deportivo y Cultural General San Martín, celebró sus 89 años con la tercera edición de su Torneo Patagónico/Internacional de Handball, que durante tres jornadas reunió en el Gimnasio Integrador a equipos de Río Grande, Ushuaia, Río Gallegos y Punta Arenas, Chile. Diego Radwanitzer, subsecretario de Deportes del Municipio de Río Grande, destacó el esfuerzo de los clubes para sostener sus puertas abiertas en un contexto económico complejo y reafirmó el compromiso municipal de acompañar a instituciones y deportistas para que puedan desarrollar sus proyectos y alcanzar sus objetivos.

Río Grande.- Durante tres jornadas, el Gimnasio Integrador se convirtió en un punto de encuentro para el handball patagónico. Allí, el deporte volvió a tender puentes entre ciudades y también entre países, en el marco de la tercera edición del Torneo Patagónico/Internacional de Handball, organizado por el Club Social, Deportivo y Cultural General San Martín como parte de las celebraciones por sus 89 años de vida.

La competencia reunió a representantes de Río Grande, Ushuaia, Río Gallegos y Punta Arenas, Chile, otorgándole a esta tercera edición un carácter internacional que jerarquiza una propuesta que viene creciendo con el paso de los años.

En ese escenario, el Municipio de Río Grande acompaña nuevamente una iniciativa que encuentra en el deporte una herramienta de encuentro, formación y crecimiento.

El subsecretario de Deportes municipal, Diego Radwanitzer, destacó precisamente el esfuerzo realizado por el Club San Martín y por todas las instituciones deportivas que, aun atravesando un escenario económico complejo, continúan trabajando para mantener abiertas sus puertas.

“Es un contexto difícil, cuesta arriba para todos los clubes”, reconoció el funcionario, aunque inmediatamente puso en valor la actitud con la que las instituciones afrontan este momento: “Siempre viendo con una mirada optimista, con ganas, con mucho esfuerzo, con mucho laburo”.

Esa mirada, sostuvo, forma parte de una concepción que el Municipio pretende llevar adelante junto al intendente Martín Pérez, entendiendo que el Estado municipal debe funcionar como una herramienta que permita que cada club y cada deportista pueda avanzar en el camino que decidió recorrer.

Ser una herramienta para que los sueños continúen

Para Radwanitzer, el acompañamiento municipal no consiste solamente en estar presente en una competencia o brindar apoyo para la realización de un evento. Existe una mirada más amplia que apunta a acompañar los procesos deportivos en sus diferentes etapas.

“Procuramos desde el lugar que nos toca ser una herramienta para que cada club, para que cada deportista pueda alcanzar las metas que se proponen, los proyectos que se trazan y los caminos que pretenden andar”, explicó.

Y allí ubica el funcionario el verdadero rol que pretende cumplir el Municipio dentro de esta historia: estar durante el recorrido.

“Que los podamos acompañar en ese durante, ese procuramos que sea el rol del Municipio en esta historia”, resumió.

La tercera edición del Patagónico/Internacional del San Martín aparece entonces como una muestra concreta de esa política de acompañamiento. Pero también como una expresión del enorme esfuerzo que realizan las instituciones para sostenerse en una realidad que, según Radwanitzer, se vuelve cada vez más exigente.

“Valoramos muchísimo el esfuerzo que cada club de la ciudad hace para poder sostener las puertas abiertas cada día, en un marco cada vez más difícil”, remarcó.

El esfuerzo de los clubes frente a un escenario complejo

Río Grande es una ciudad cuya identidad se encuentra fuertemente vinculada con el trabajo y la industria. Por eso, el funcionario entiende que las dificultades económicas que atraviesan las familias terminan teniendo un impacto directo sobre las instituciones deportivas.

“Las políticas nacionales pegan a cada una de las familias de nuestro país y, sobre todo, en esta ciudad, que es tan reflejada, que tanto se identifica con la industria, con el trabajo, con el esfuerzo”, señaló.

En ese contexto, Radwanitzer manifestó su preocupación por una situación que, desde su perspectiva, se viene profundizando con el paso de los años.

“Ya llevamos varios años y cada vez peor los azotes que nos llegan desde Buenos Aires”, expresó.

Sin embargo, su mensaje no se detiene en el diagnóstico. Por el contrario, vuelve a poner el foco en quienes, desde cada institución, continúan haciendo posible que el deporte permanezca activo.

“Valoramos mucho y acompañamos el esfuerzo que cada dirigente y que cada club hace para que el deporte siga vivo, para que el deporte siga creciendo, se siga desarrollando”, afirmó.

Y ese crecimiento puede verse en diferentes escenarios.

De Río Grande hacia nuevos desafíos

El trabajo de los clubes y las familias riograndenses permite que los deportistas no solamente compitan dentro de la ciudad. También abre puertas hacia otros destinos y nuevas experiencias.

Radwanitzer puso como ejemplo la diversidad de escenarios en los que actualmente participan deportistas de Río Grande: desde competencias en Buenos Aires hasta campus con la Selección Nacional, torneos patagónicos y encuentros internacionales en Punta Arenas.

“Para que nuestros deportistas hoy estén acá, pero también en Buenos Aires, en un campus con la Selección Nacional, en un torneo patagónico, en Punta Arenas”, enumeró.

Detrás de cada uno de esos viajes, cada convocatoria y cada participación existe nuevamente el esfuerzo conjunto de clubes y familias.

“Con el esfuerzo de muchos clubes y de muchas familias, y con un Municipio que pretende ser eso, la herramienta para que todos puedan alcanzar sus objetivos”, sostuvo.

La idea atraviesa todo su mensaje: que ninguna dificultad económica termine convirtiéndose en una barrera definitiva para quien tiene un sueño deportivo.

Río Grande quiere consolidarse como ciudad del deporte

La política deportiva municipal también apunta a fortalecer una identidad que, según Radwanitzer, Río Grande viene construyendo y que pretende profundizar: la de una ciudad vinculada directamente con el deporte.

En los últimos tiempos, la ciudad ha sido escenario de clínicas, talleres, seminarios y diferentes propuestas de capacitación, además de competencias que reúnen a deportistas y especialistas de distintos puntos del país.

En ese sentido, el funcionario destacó el trabajo que se viene realizando y que permite que figuras reconocidas del deporte lleguen a Río Grande para compartir sus conocimientos y experiencias.

La presencia reciente del reconocido preparador físico y entrenador Magíster Horacio Anselmi fue mencionada como uno de esos ejemplos, dentro de una política que busca acercar conocimiento y formación a los deportistas locales.

“Trabajamos para eso, para que Río Grande se consolide como ciudad del deporte”, afirmó Radwanitzer.

Pero la definición va incluso más allá.

“Para que Río Grande se consolide como la casa de todos los deportistas, el hogar de todos los deportistas, el lugar donde todos los deportistas puedan desarrollarse, puedan crecer, puedan competir”, expresó.

La casa donde también nacen los sueños

La mirada del subsecretario no se limita al deportista que ya compite o que busca alcanzar un determinado nivel. También incluye a cada riograndense que encuentra en el deporte una posibilidad de desarrollo personal.

Por eso, Radwanitzer amplió el concepto de “casa del deporte” hacia una idea de ciudad que permita que sus habitantes puedan proyectar sus vidas.

“El lugar y el hogar, la casa donde todos los riograndenses puedan aspirar y soñar con desarrollarse plenamente en sus vidas y puedan llevar adelante sus proyectos”, manifestó.

“Eso pretendemos ser”, agregó, sintetizando en pocas palabras una concepción que busca trascender el resultado de una competencia.

Porque detrás de cada torneo, de cada entrenamiento y de cada viaje hay una historia personal. Hay chicos y chicas que descubren una pasión, familias que acompañan, entrenadores que enseñan, dirigentes que sostienen y clubes que abren sus puertas.

Y en esa cadena, el Municipio busca ocupar un lugar de acompañamiento.

Un Patagónico que ahora también mira más lejos

La tercera edición del Torneo Patagónico/Internacional de Handball representa precisamente una de esas oportunidades.

El Club San Martín, institución anfitriona, recibió durante tres días a delegaciones de distintas ciudades patagónicas y suma este año a un equipo proveniente de Punta Arenas, Chile.

La presencia internacional le aporta un condimento especial a la competencia y permite que un torneo que ya cuenta con dos ediciones anteriores continúe creciendo.

Radwanitzer destacó esa particularidad al momento de referirse al certamen.

“Este año, con un equipo de Chile, dándole un tinte internacional, si se quiere, jerarquizando aún más un torneo que viene funcionando muy bien”, señaló.

La participación de equipos de Ushuaia, Río Gallegos, Punta Arenas y los propios anfitriones riograndenses vuelve a convertir al Gimnasio Integrador en un espacio donde el deporte permite encontrarse más allá de las fronteras.

El deporte como respuesta y como futuro

En tiempos donde las dificultades económicas obligan a replantear prioridades y esfuerzos, el mensaje de Radwanitzer vuelve una y otra vez a una misma idea: sostener el deporte también significa sostener oportunidades.

Por eso el acompañamiento al Club San Martín en sus 89 años y a su tercera edición del Torneo Patagónico/Internacional no es solamente una cuestión deportiva. Es también reconocer el trabajo de una institución que mantiene sus puertas abiertas, que recibe a chicos y chicas, que genera pertenencia y que, después de casi nueve décadas, continúa proyectándose hacia el futuro.

Mientras el handball patagónico se encuentra en Río Grande y la presencia de Punta Arenas le pone sello internacional al torneo, el mensaje institucional busca mirar mucho más lejos que los resultados.

Porque una ciudad del deporte no se construye únicamente con grandes competencias. Se construye todos los días: en los gimnasios, en los clubes, en las familias, en los entrenamientos, en cada dirigente que sostiene una institución y en cada deportista que decide volver a intentarlo.

El San Martín celebra 89 años y lo hace jugando, recibiendo, integrando y proyectando. Río Grande, mientras tanto, reafirma una intención que Radwanitzer dejó claramente expresada: convertirse en la casa de todos sus deportistas, el lugar donde puedan crecer, competir y, sobre todo, soñar.

Y quizás allí esté el verdadero sentido de este encuentro. Porque cuando una pelota comienza a picar dentro de una cancha, no solamente empieza un partido. Muchas veces también comienza a tomar forma un sueño.