El secretario de Protección Civil de Tierra del Fuego, Pedro Franco; el comandante Diego Fretes, jefe de la Sección Reforzada Río Grande de Gendarmería Nacional; y el comisario mayor Luis Adolfo Iglesias expusieron ante la Comisión de Tránsito y Seguridad Vial del Concejo Deliberante. Coincidieron en que la problemática no debe circunscribirse a los ciclistas y plantearon la necesidad de fortalecer la educación vial, coordinar acciones entre organismos y establecer reglas claras para una convivencia segura en la Ruta Nacional Nº 3.
Río Grande, 29 de septiembre de 2026.- La seguridad de ciclistas, automovilistas, motociclistas y peatones volvió a ocupar un lugar central durante la reunión de la Comisión de Tránsito y Seguridad Vial del Concejo Deliberante de Río Grande, donde representantes de organismos provinciales y fuerzas nacionales analizaron las condiciones de circulación tanto dentro de la ciudad como sobre la Ruta Nacional Nº 3.
El secretario de Protección Civil de la Provincia, Pedro Franco; el jefe de la Sección Reforzada Río Grande de Gendarmería Nacional, comandante Diego Fretes; y el comisario mayor Luis Adolfo Iglesias, a cargo de la Comisaría Primera, expusieron sus respectivas miradas sobre una problemática que adquirió mayor visibilidad después del reciente siniestro vial fatal ocurrido en la Ruta 3.
Representantes del ciclismo también participaron del encuentro y llevaron a la mesa las dificultades que atraviesan quienes utilizan la bicicleta tanto con fines deportivos como recreativos.
Franco: “Si empezamos a hablar de jurisdicciones vamos a perder el sentido”
Pedro Franco pidió evitar que el debate quede concentrado exclusivamente en la accidentología relacionada con los ciclistas.
“Si nosotros nos concentramos o ponemos todo el esfuerzo simplemente en lo que es accidentología con los ciclistas, creo que no es el camino”, sostuvo.
Para el funcionario provincial, la educación vial debe involucrar a todos los actores, porque quien conduce dentro de Río Grande posteriormente también utiliza las rutas.
Franco insistió además en evitar que las distintas competencias jurisdiccionales terminen transformándose en un obstáculo.
“Si nosotros no aunamos esfuerzos y empezamos a hablar de jurisdicciones, vamos a perder el sentido de esta convocatoria”, expresó.
En ese marco planteó la necesidad de analizar integralmente el ejido urbano y periurbano y establecer qué responsabilidades y herramientas corresponden en cada sector.
Una advertencia sobre las condiciones de los ciclistas
Uno de los planteos más concretos de Franco estuvo relacionado con las herramientas disponibles para fiscalizar a quienes circulan en bicicleta.
El secretario de Protección Civil consideró necesario contar con reglas suficientemente claras que permitan establecer qué elementos de seguridad deben exigirse.
“Si nosotros no tenemos una normativa que salga respecto de qué condiciones o qué características debe tener el ciclista en el momento de transitar la ruta, va a ser muy difícil que yo pare a un ciclista y le exija condiciones de seguridad si no hay nada escrito”, afirmó.
Franco estimó durante su exposición que entre el 70 y el 80 por ciento de las personas que observa circulando en bicicleta no cumplirían con todas las condiciones de seguridad que considera necesarias, mencionando entre ellas casco y luces.
Se trata de una estimación expresada por el funcionario durante la reunión y no de una estadística formal presentada ante la Comisión.
Una Ruta 3 donde todos deben convivir
Franco también puso el foco sobre las características de la infraestructura existente.
La Ruta Nacional Nº 3 concentra actualmente la circulación de camiones, automóviles, motocicletas y bicicletas sobre una misma vía, una realidad que, según sostuvo, debe ser contemplada al momento de pensar nuevas medidas de seguridad.
En ese sentido, consideró válida la discusión sobre la eventual construcción de ciclovías, pero insistió en que las respuestas inmediatas requieren coordinación y prevención con la infraestructura disponible actualmente.
Gendarmería: “La bicicleta es reconocida como un vehículo”
El comandante Diego Fretes aportó la perspectiva de Gendarmería Nacional, fuerza que posee competencia en materia de prevención vial sobre la Ruta Nacional Nº 3.
Fretes comenzó estableciendo una premisa: proteger la vida y lograr una convivencia segura entre todos los usuarios de la ruta.
Luego realizó una aclaración respecto de la circulación de bicicletas.
“Las bicicletas son reconocidas como un vehículo por nuestra legislación, eso no hay duda”, señaló.
Y agregó: “No hay ningún tipo de prohibición de que circule una bicicleta por las rutas convencionales”, exceptuando aquellos sectores donde la normativa establece restricciones específicas.
El comandante señaló que los ciclistas deben cumplir determinados requisitos de seguridad, pero remarcó que la responsabilidad no puede depositarse únicamente sobre ellos.

La responsabilidad también alcanza al automovilista
Fretes sostuvo que quienes conducen vehículos motorizados tienen obligaciones aun cuando circulen dentro de la velocidad máxima permitida.
El conductor, explicó, debe conservar el dominio del vehículo y adecuar su conducción a las circunstancias que presenta la ruta.
De esa manera, el jefe de Gendarmería introdujo uno de los conceptos que atravesó buena parte de la jornada: la convivencia vial implica responsabilidades compartidas.
La fuerza trabaja actualmente junto con Protección Civil, Bomberos, Policía y las defensas civiles municipales en distintos puntos de Tierra del Fuego.
Información mediante códigos QR y lugares de mayor riesgo
Fretes explicó además que Gendarmería ya distribuye información preventiva a quienes circulan por la Ruta 3.
Mencionó particularmente el trabajo realizado en San Sebastián, donde mediante códigos QR se brinda información a los viajeros sobre diferentes recomendaciones.
La intención es incorporar también contenidos relacionados con la presencia de ciclistas y reforzar las advertencias en aquellos sectores considerados de mayor riesgo.
Gendarmería, aclaró, está dispuesta a aportar su experiencia operativa para colaborar en la identificación de esos lugares, aunque la instalación de señalización corresponda a otros organismos.
También explicó por qué detener a un pelotón de ciclistas en determinados sectores de la ruta puede resultar contraproducente.
Según Fretes, generar una concentración de bicicletas y personas sobre la calzada o sus inmediaciones podría crear un nuevo riesgo, razón por la cual las intervenciones deben priorizar siempre la seguridad.
Iglesias: la educación debe comenzar en la infancia
El Comisario Mayor Luís Adolfo Iglesias centró buena parte de su intervención en la educación vial desde edades tempranas.
“Es primaria hacerla en la infancia”, sostuvo el jefe policial, quien consideró fundamental incorporar desde niños valores y conductas vinculados con la convivencia en el tránsito.
Iglesias valoró la convocatoria realizada por el Concejo Deliberante y la posibilidad de sentar en una misma mesa a los distintos actores involucrados.
“Es una buena propuesta esta de acercarnos a la mesa y poder dialogar con los actores principales”, manifestó.
Para el funcionario policial, independientemente de las herramientas legislativas que puedan generarse, el objetivo de fondo debe ser “concientizar a la gente y generar conciencia en la sociedad”.

Por qué las estadísticas de la Policía pueden ser diferentes
Iglesias realizó además una aclaración importante respecto de las estadísticas policiales de siniestralidad vial.
Explicó que la Policía contabiliza fundamentalmente aquellas intervenciones que derivan en expedientes o causas judiciales por la existencia de personas lesionadas, independientemente de que se trate de automovilistas, ciclistas o peatones.
Por esa razón, las cifras policiales pueden no coincidir con los registros elaborados por Bomberos u otros organismos que intervienen ante una cantidad más amplia de incidentes.
También explicó que, por la distribución territorial de las jurisdicciones policiales, buena parte de los siniestros relacionados con la Ruta Nacional Nº 3 son atendidos por las comisarías Segunda, Tercera y Cuarta.
Un problema que excede al ciclista
Las exposiciones dejaron un punto de coincidencia entre los distintos organismos: la seguridad vial no puede abordarse buscando responsabilidades en un único usuario de la vía pública.
El ciclista debe circular respetando las condiciones de seguridad correspondientes; el automovilista debe conservar el dominio de su vehículo y conducir de acuerdo con las circunstancias; y los organismos públicos deben avanzar sobre prevención, educación, controles, señalización y coordinación.
La reciente muerte de un ciclista en la Ruta Nacional Nº 3 volvió a colocar el problema en primer plano.
Ahora, el desafío planteado en la Comisión de Tránsito y Seguridad Vial será transformar esa preocupación en medidas concretas que permitan reducir los riesgos antes de que otro siniestro fatal vuelva a poner el tema sobre la mesa.




