La iniciativa fue impulsada por la concejal Alejandra Arce, quien destacó la trayectoria de la religiosa, su compromiso con la prevención de las adicciones y el acompañamiento brindado durante años a numerosas familias riograndenses. Durante el encuentro también se abordó la importancia de garantizar la continuidad del Centro de Bienestar Papa Francisco, destinado al cuidado y la atención de los adultos mayores, más allá de los cambios de gestión municipal.
Río Grande, 8 de octubre de 2026.- El Concejo Deliberante de Río Grande recibió la visita de la Hermana Carla Riva, cuya presencia en la ciudad fue declarada de Interés Municipal en reconocimiento a su extensa trayectoria de servicio comunitario, especialmente por su labor en la prevención de las adicciones y el acompañamiento de personas y familias que atravesaron situaciones de vulnerabilidad.
La iniciativa fue promovida por la concejal Alejandra Arce, quien consideró importante que la institución legislativa brindara un reconocimiento a una religiosa cuya labor permanece vinculada con la historia social de Río Grande y con distintas iniciativas destinadas al bienestar de la comunidad.
La visita tuvo un significado especial, dado que fue la primera oportunidad en que la Hermana Carla recorrió las instalaciones del Concejo Deliberante, donde pudo compartir un encuentro con representantes de la institución y transmitir su mensaje a la comunidad.
“Vino a visitar el Concejo Deliberante y a conocer las instalaciones, es la primera vez que viene a nuestra casa legislativa, así que nos parecía importante recibirla y escuchar su mensaje”, explicó Arce.
Un reconocimiento a su trabajo en la prevención de las adicciones
La edil puso especial énfasis en el trabajo desarrollado por la Hermana Carla en el acompañamiento de personas afectadas por problemáticas relacionadas con las adicciones, una tarea que también involucró a numerosas familias de la ciudad.
En ese contexto, recordó que su nombre permanece ligado al Centro de Prevención de Adicciones Carla Riva, institución que continúa desarrollando actividades de asistencia y prevención mediante el trabajo de equipos profesionales.
“Ya ha pasado un año de ese Centro de Prevención de Adicciones que lleva su nombre, Carla Riva, y que viene haciendo un trabajo enorme en la ciudad, con las familias, con la prevención de adicciones y con un grupo de profesionales enorme que presta ese servicio”, señaló la concejal.
Arce consideró que el reconocimiento institucional también representa una oportunidad para mantener vigente el compromiso social que caracterizó a la religiosa durante su permanencia en Río Grande.
En este sentido, destacó que su trabajo trascendió el ámbito estrictamente religioso, estableciendo vínculos con familias, profesionales de la salud y distintas instituciones que participaron de las acciones comunitarias desarrolladas a lo largo de los años.
Una trayectoria que permanece en la memoria de los riograndenses
La concejal destacó que la declaración de Interés Municipal no se limita a reconocer la visita de la Hermana Carla, sino que busca poner en valor una trayectoria que forma parte de la historia comunitaria de la ciudad.
Según explicó, su regreso permitió recuperar experiencias y vínculos construidos durante años de trabajo, especialmente con aquellas personas que recibieron su acompañamiento en momentos difíciles.
“Ella viene acompañada también por enfermeras que han pasado por el Hospital de Río Grande y por muchas familias que la esperan y la recuerdan con mucho cariño, nos parecía importante reconocerla y que nos deje un mensaje positivo para nuestra ciudad en estos momentos tan difíciles que estamos pasando”, sostuvo Arce.
La edil remarcó que la presencia de la religiosa constituye una oportunidad para visibilizar nuevamente su contribución a la comunidad y reconocer el valor de las tareas de contención y acompañamiento social.
“Es una forma de reconocer su trayectoria y el aporte que ha hecho la Hermana Carla, más allá del nombre que lleva el Centro de Prevención de Adicciones, pero también de mantener viva esa llama de lo que ha dejado en Río Grande”, expresó.
El Centro de Bienestar Papa Francisco y su continuidad institucional
Otro de los temas abordados durante el encuentro fue el trabajo que viene desarrollando el Concejo Deliberante en relación con el Centro de Bienestar Papa Francisco, un espacio municipal destinado a promover el cuidado, la atención y el acompañamiento de los adultos mayores.
Arce explicó que desde el ámbito legislativo se impulsaron medidas orientadas a garantizar que la finalidad social de este establecimiento pueda sostenerse en el tiempo, independientemente de las autoridades que conduzcan el Municipio.
“Le comentamos el trabajo que venimos llevando también desde el Concejo Deliberante, donde institucionalizamos y dejamos a futuro que el objetivo que tiene hoy el Centro de Bienestar, que es el cuidado de los adultos mayores, quede independientemente del cambio de gestiones que haya en el Municipio de Río Grande”, explicó.
La concejal destacó así la importancia de preservar las políticas públicas vinculadas con el bienestar de las personas mayores, procurando que los espacios destinados a su atención mantengan sus objetivos y funciones a lo largo de las distintas administraciones municipales.
En este marco, la visita de la Hermana Carla permitió vincular dos aspectos del trabajo comunitario: la prevención y el acompañamiento de personas atravesadas por problemáticas de adicciones, y la necesidad de sostener políticas de cuidado destinadas a los adultos mayores.
El reconocimiento otorgado por el Concejo Deliberante constituye, de esta manera, un homenaje a la trayectoria de una religiosa que mantiene un vínculo significativo con Río Grande y cuya labor continúa presente a través de instituciones, profesionales y familias que reconocen su aporte a la comunidad.




