El presidente de Río Grande Activa, licenciado Juan Pablo Deluca, reveló que la sociedad del Estado municipal mantiene conversaciones con una empresa de biotecnología denominada Nunatak, vinculada a los espacios de encuentro empresarial y científico desarrollados en Ushuaia, con el propósito de establecer un acuerdo de cooperación tecnológica. La iniciativa contempla la realización de investigaciones y pruebas piloto vinculadas con los suelos y la producción agroalimentaria. En una entrevista con Radio Universidad, Deluca explicó que el reciente convenio con la Secretaría de Desarrollo Productivo permitirá ampliar la capacidad de la Chacra Agroexperimental Germán Asencio y planteó que el objetivo de la gestión del intendente Martín Pérez es transformar la producción de alimentos en uno de los motores económicos de Río Grande durante el siglo XXI.
Río Grande, 8 de octubre de 2026.- La estrategia de diversificación productiva que impulsa el Municipio de Río Grande podría incorporar un nuevo capítulo vinculado con la investigación científica, la biotecnología y el desarrollo de alimentos adaptados a las condiciones de Tierra del Fuego.
El presidente de Río Grande Activa, licenciado Juan Pablo Deluca, adelantó que la sociedad del Estado municipal mantiene conversaciones con una empresa especializada en biotecnología para avanzar en un acuerdo de cooperación que permita desarrollar investigaciones y experiencias productivas en la provincia.
La novedad fue revelada durante una entrevista en el programa La Mañana de la Tecno, que se emite por Radio Universidad 93.5 MHz, en la que el funcionario también brindó detalles del convenio recientemente suscripto con la Secretaría de Desarrollo Productivo de la Municipalidad de Río Grande, encabezada por Facundo Armas.
Sin embargo, más allá de la ampliación de las actividades en la Chacra Agroexperimental Germán Asencio, Deluca expuso una perspectiva más amplia: convertir a Río Grande Activa en un nexo entre el sector público, las empresas privadas y las instituciones dedicadas a la investigación y el desarrollo tecnológico.
Una empresa de biotecnología interesada en investigar y desarrollar productos en Tierra del Fuego
Al ser consultado sobre las vinculaciones generadas a partir de los encuentros empresariales y científicos desarrollados en Ushuaia, entre ellos las actividades relacionadas con FINNOVA y la Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL), Deluca adelantó que existen conversaciones para establecer una cooperación tecnológica con una empresa de biotecnología.
El funcionario identificó a la firma con un nombre que en la grabación se escucha como Nunatak y señaló que participaba de las actividades vinculadas con el encuentro.
“Estamos en conversaciones con una de las empresas que está participando de la RAPAL, una de las empresas de biotecnología”, explicó.
Según detalló, la posibilidad de cooperación surge de una necesidad concreta: las compañías que invierten en investigación y desarrollo requieren espacios físicos y condiciones adecuadas para llevar adelante experiencias piloto.
En ese sentido, Río Grande Activa podría aportar infraestructura, superficies productivas y capacidades técnicas para facilitar esos trabajos.
“Estamos en conversaciones para firmar un acuerdo, hacer un acuerdo para que efectivamente podamos tener una cooperación tecnológica. Ellos realmente invierten mucho en investigación y desarrollo y necesitan lugares también para hacer las pruebas piloto, por ejemplo en los suelos y en productos específicos. Nosotros tenemos todo eso”, sostuvo Deluca.
La iniciativa se encuentra todavía en etapa de conversaciones, por lo que no fue presentada como un convenio ya firmado.
De concretarse, permitiría vincular la infraestructura productiva municipal con proyectos privados de investigación aplicada.
Río Grande Activa como puente entre el Estado y las empresas
Deluca explicó que una de las funciones que busca desarrollar la sociedad del Estado es precisamente facilitar la llegada de empresas interesadas en investigar, experimentar y producir en Tierra del Fuego.
“Esto es un ejemplo de lo que decía de ser el puente, de que Río Grande Activa, es decir, la empresa del Municipio, sea un puente con el sector privado para las diferentes áreas, en particular obviamente para la parte agroproductiva”, manifestó.
El presidente de la entidad señaló que la investigación y el desarrollo suelen quedar relegados por dificultades vinculadas con la disponibilidad de infraestructura, recursos y personal especializado.
Frente a esa situación, planteó que una empresa pública con participación directa en actividades productivas puede contribuir a generar condiciones para que esos proyectos se concreten.
“Muchas veces la investigación y el desarrollo queda relegada, queda al final, no se hace por falta de espacio, por falta de perfiles técnicos. Bueno, nosotros estamos tratando de poner el ojo ahí”, afirmó.
Para Deluca, el objetivo no es limitarse a producir alimentos, sino también desarrollar conocimientos y tecnologías que puedan fortalecer al conjunto del sector agroproductivo fueguino.
“Si realmente empezamos a juntar todos los eslabones que tenemos, podemos crecer y mucho en el sector de producción de alimentos y desarrollo de tecnología de alimentos en Tierra del Fuego”, expresó.
El convenio con Facundo Armas permitirá ampliar la producción agroalimentaria
El funcionario también se refirió al acuerdo firmado con el secretario de Desarrollo Productivo del Municipio, Facundo Armas, destinado a fortalecer el trabajo conjunto entre Río Grande Activa y la Chacra Agroexperimental Germán Asencio.
Explicó que la sociedad del Estado desarrolla una parte importante de sus actividades agroproductivas bajo la marca RG Alimentos, pero que las instalaciones ubicadas en el sector de la Misión Salesiana presentan limitaciones de espacio.
El convenio permitirá utilizar sectores de la chacra para ampliar la producción y avanzar en nuevas experiencias.
“Nosotros en nuestras instalaciones en la Misión Salesiana ya nos vemos limitados también con los espacios de uso y esto, por un lado, nos permite poder usar parte de los espacios de la chacra agroexperimental para ampliar la producción y sobre todo diversificar a nuevos productos”, explicó.
Entre las experiencias mencionó el cultivo de frutillas, que actualmente se desarrolla tanto en las instalaciones de Río Grande Activa como en la unidad productiva de la chacra.
Sin embargo, Deluca destacó que el acuerdo también tendrá otra función estratégica: facilitar la vinculación de la chacra con empresas privadas interesadas en desarrollar proyectos de investigación.
En ese sentido, consideró que la cooperación institucional representa un punto de inflexión para las actividades que se vienen desarrollando.
De producir para el autoconsumo a generar una nueva actividad económica
Uno de los planteos más relevantes de la entrevista estuvo relacionado con la transformación que Deluca propone para la producción agroalimentaria fueguina.
El funcionario sostuvo que históricamente buena parte de estas actividades estuvieron orientadas al autoconsumo familiar, a la economía social o al abastecimiento de pequeña escala.
La nueva perspectiva, explicó, consiste en avanzar hacia producciones con mayor valor agregado, capaces de abastecer diferentes mercados y generar nuevas oportunidades económicas.
Se trata, según su visión, de pasar de una actividad complementaria a un sector con posibilidades de integrarse a la estructura productiva de Tierra del Fuego.
“Pasar de ser un sector, un eslabón, la producción de alimentos locales, de ser un eslabón para el autoconsumo, es decir, de producir solamente para la economía social, para el autoconsumo de cada una de las familias o de los sectores, de los barrios, a pasar a ser un campo de agregado de valor”, explicó.
Deluca planteó que ese crecimiento debería permitir comercializar productos no solamente en Río Grande, sino también en Tolhuin y Ushuaia, con la posibilidad de explorar mercados externos.
En ese contexto, vinculó la estrategia con la decisión política del intendente Martín Pérez de fortalecer la soberanía alimentaria y diversificar la economía local.
El objetivo, sostuvo, es que la producción agroalimentaria pueda convertirse en “uno de los motores de la economía de Río Grande del siglo XXI”.
Aprovechar las capacidades industriales y energéticas de Tierra del Fuego
Deluca consideró que el desarrollo agroalimentario no debe plantearse como una actividad aislada de las capacidades productivas que la provincia construyó durante décadas.
Por el contrario, sostuvo que el conocimiento tecnológico, la infraestructura y los recursos humanos vinculados con la industria pueden representar una ventaja para avanzar en nuevas actividades.
En particular, mencionó la importancia de la energía como insumo fundamental para la producción de alimentos en una región caracterizada por sus condiciones climáticas.
También señaló que determinadas actividades agroproductivas de alta tecnificación, como los cultivos bajo cubierta destinados a aplicaciones medicinales, pueden contribuir al desarrollo de conocimientos transferibles a otras producciones.
Al referirse al cannabis medicinal, explicó que se trata de una actividad que requiere inversiones en tecnología, sensores y sistemas de control.
Según su análisis, ese tipo de experiencias puede generar aprendizajes aplicables posteriormente a otras actividades agrícolas.
La perspectiva, sostuvo, es aprovechar las capacidades existentes para desarrollar producciones de mayor complejidad tecnológica.
Plantines con genética desarrollada en Río Grande para productores de toda la provincia
Otro de los anuncios estuvo relacionado con el fortalecimiento de la producción de plantines en la Chacra Agroexperimental Germán Asencio.
Deluca explicó que Río Grande Activa pretende ampliar el desarrollo de variedades adaptadas a las condiciones locales, con el objetivo de facilitar su utilización por productores de las tres ciudades fueguinas.
“Una de las cuestiones fundamentales que vamos a hacer también en la chacra agroexperimental Germán Asencio es el desarrollo de más plantines, de nuevos plantines para todos los productores”, adelantó.
El funcionario señaló que la intención es que estas producciones puedan llegar a Tolhuin y Ushuaia, además de Río Grande.
También anticipó un cambio en la modalidad de distribución.
En lugar de sostener exclusivamente la entrega gratuita, la sociedad del Estado pretende avanzar hacia un sistema de comercialización a precios accesibles.
“Ya no entregándolos de forma gratuita, sino también vendiéndolos, pero de forma accesible al resto de la provincia”, explicó.
Deluca destacó que las variedades desarrolladas localmente representan un conocimiento acumulado que puede beneficiar a otros productores.
“Queremos que se expandan y haya productores también en la ciudad de Tolhuin y en la ciudad de Ushuaia con genética obviamente riograndense”, manifestó.
La iniciativa no se limitaría a la entrega de plantines, sino que también podría incorporar asesoramiento técnico y servicios destinados a mejorar los procesos productivos.
La producción fueguina y las oportunidades vinculadas con la logística antártica
Durante la entrevista también se abordó la importancia de los encuentros internacionales relacionados con la actividad antártica y las posibilidades que estos espacios generan para los productores locales.
Deluca recordó que Río Grande Activa ya participa en circuitos de abastecimiento con productos alimenticios elaborados en la ciudad.
En particular, mencionó la llegada de pollos frescos de RG Alimentos a embarcaciones vinculadas con la actividad antártica.
La referencia permitió conectar dos dimensiones de la estrategia productiva: por un lado, el desarrollo de alimentos en Tierra del Fuego y, por otro, las oportunidades comerciales que pueden surgir de la posición geográfica de la provincia.
El funcionario vinculó esas posibilidades con la necesidad de ampliar la escala productiva y fortalecer la articulación entre los diferentes actores del sector.
Una empresa municipal que busca desarrollar nuevos mercados sin desplazar a los productores
Deluca también explicó el criterio con el que Río Grande Activa procura definir sus actividades.
Según indicó, la sociedad del Estado busca intervenir especialmente en sectores donde todavía no existen suficientes productores o empresas privadas, evitando competir directamente con actividades que ya se encuentran desarrolladas.
“Nosotros participamos, por ejemplo, en los nichos donde todavía no hay otras empresas, donde no hay otros actores. No producimos cosas que están produciendo ya otros productores”, afirmó.
El funcionario sostuvo que una de las funciones de la empresa municipal consiste en asumir parte de los costos iniciales de aprendizaje y desarrollo, para posteriormente compartir conocimientos y experiencias con otros actores económicos.
En ese sentido, destacó que Río Grande Activa ya ha desarrollado acuerdos de formación y cooperación con empresas de otras provincias, entre ellas La Rioja, y de la Ciudad de Buenos Aires.
Para Deluca, la particularidad de una sociedad del Estado radica en que puede actuar con objetivos públicos y, al mismo tiempo, participar directamente en actividades de mercado.
Esa condición, consideró, permite generar vínculos y oportunidades que no siempre se encuentran al alcance de las estructuras administrativas tradicionales.
Una apuesta productiva que mira más allá de la coyuntura
Las definiciones del presidente de Río Grande Activa permiten identificar una estrategia orientada a ampliar la participación de Río Grande en actividades vinculadas con la producción de alimentos, la investigación científica y el desarrollo tecnológico.
En una provincia cuya estructura económica se encuentra fuertemente vinculada con la industria, los hidrocarburos, los servicios y la actividad turística, el fortalecimiento de nuevas producciones aparece como una de las alternativas para diversificar la matriz económica.
Deluca planteó que el desafío consiste en articular las capacidades existentes, ampliar la infraestructura disponible y generar condiciones para que más empresas y productores puedan incorporarse a estos procesos.
El eventual acuerdo con una firma de biotecnología constituye, en ese sentido, una oportunidad de cooperación que todavía deberá concretarse y traducirse en proyectos específicos.
Mientras tanto, el convenio con la Secretaría de Desarrollo Productivo abre una nueva etapa para la utilización de la Chacra Agroexperimental Germán Asencio, tanto en la ampliación de la producción como en el desarrollo de experiencias tecnológicas.
La aspiración expresada por Deluca es que Tierra del Fuego no solamente pueda producir una mayor proporción de los alimentos que consume, sino que también desarrolle conocimientos, tecnología y productos con identidad propia.
Una perspectiva que, de avanzar, permitiría sumar una nueva dimensión a la tradición productiva de Río Grande: pasar de producir alimentos para abastecer necesidades inmediatas a desarrollar una actividad capaz de generar conocimiento, valor agregado y oportunidades económicas para toda la provincia.




