La Cooperativa Eléctrica avanza con el recambio de unos 600 seccionadores para reducir cortes imprevistos.

La Cooperativa Eléctrica renovará unos 600 seccionadores para reducir los cortes imprevistos en Río Grande

El gerente técnico de la Cooperativa Eléctrica de Río Grande, ingeniero Walter García, explicó que la entidad lleva adelante un plan de mantenimiento preventivo para reemplazar aproximadamente 600 seccionadores distribuidos en distintos sectores de la ciudad. Algunos de estos dispositivos tienen entre 40 y 60 años de antigüedad y están vinculados con alrededor del 50% de las fallas que provocan interrupciones inesperadas del suministro. Las tareas requieren cortes programados que serán anunciados con anticipación.

Río Grande, 12 de octubre de 2026.- La Cooperativa Eléctrica de Río Grande avanza con un importante programa de renovación de componentes de su red de distribución, con el objetivo de mejorar la confiabilidad del servicio y reducir la cantidad de interrupciones imprevistas que afectan a distintos sectores de la ciudad.

El gerente técnico de la institución, ingeniero Walter García, explicó en declaraciones a Aire Libre FM que los trabajos contemplan el reemplazo de aproximadamente 600 seccionadores antiguos por dispositivos de tecnología más moderna, una intervención que permitirá disminuir las fallas asociadas al deterioro de estos equipos.

García señaló que los seccionadores son componentes fundamentales para el funcionamiento de la red eléctrica, ya que permiten conectar o desconectar subestaciones y distintos tramos de las líneas de distribución.

“Son elementos de maniobra fundamentales dentro de la red”, explicó.

 

Equipos con hasta 60 años de antigüedad

 

Uno de los principales inconvenientes que enfrenta actualmente la Cooperativa está relacionado con la antigüedad de numerosos componentes que continúan funcionando en la infraestructura eléctrica de Río Grande.

Según detalló García, algunos de los seccionadores fueron instalados hace varias décadas y utilizan tecnologías que, con el paso del tiempo, presentan un deterioro progresivo de sus propiedades aislantes.

“Tenemos seccionadores instalados hace 40, 50 y hasta 60 años. Son de tecnología de porcelana y con el tiempo van perdiendo sus características de aislación”, explicó.

Esta situación tiene consecuencias directas sobre la continuidad del suministro eléctrico.

“Hoy alrededor del 50% de las fallas que tenemos normalmente en las líneas, las que generan cortes imprevistos, se deben a este tipo de dispositivos”, precisó el gerente técnico.

Frente a este diagnóstico, la institución puso en marcha un programa de reemplazo por seccionadores poliméricos, que incorporan materiales y tecnologías más modernas.

La expectativa es que la renovación contribuya a reducir significativamente las interrupciones originadas por el deterioro de estos elementos.

“Cuando terminemos la obra deberíamos tener una tasa de falla bastante inferior a la que veníamos teniendo”, sostuvo García.

 

Unos 600 seccionadores distribuidos en toda la ciudad

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La magnitud del programa de mantenimiento implica una intervención progresiva sobre distintos sectores de la infraestructura eléctrica urbana.

“Son por lo menos 600 seccionadores”, detalló el ingeniero, al dimensionar el volumen de equipamiento que deberá ser reemplazado.

El procedimiento se desarrolla por etapas, mediante la intervención de sectores específicos de la red. En cada operativo, la Cooperativa interrumpe temporalmente el suministro eléctrico para permitir que las cuadrillas trabajen sobre cuatro o cinco subestaciones antes de continuar en otra zona.

García aclaró que, por las características técnicas de las tareas, resulta indispensable realizar cortes programados.

“No hay otra forma más que hacer cortes, porque hay que intervenir sobre la red y reemplazar esas partes”, explicó.

De esta manera, las interrupciones previstas forman parte de un programa de mantenimiento destinado, precisamente, a disminuir la frecuencia de los cortes inesperados.

 

Aprovechan las intervenciones para incorporar otras mejoras

 

El gerente técnico indicó que la Cooperativa procura aprovechar cada interrupción programada para desarrollar trabajos complementarios que permitan optimizar el funcionamiento general de la red.

Como ejemplo, mencionó una de las últimas intervenciones, durante la cual se elevó una línea de media tensión que se encontraba a una altura insuficiente, se instalaron soportes adicionales y se incorporó un seccionador automático telecomandado.

Este último dispositivo permite realizar maniobras sobre la red mediante sistemas de control remoto, facilitando su operación.

“Siempre que se puede, además de hacer esta obra, vamos agregando mejoras que permitan un mejor manejo de la red y menores problemas en el futuro”, señaló.

Estas acciones complementarias buscan fortalecer la infraestructura existente y mejorar las posibilidades de operación ante eventuales inconvenientes.

 

Los cortes serán anunciados con anticipación

 

García aseguró que la Cooperativa informará previamente a los usuarios sobre las interrupciones necesarias para continuar con el programa de renovación.

El cronograma de intervenciones dependerá tanto de la planificación técnica como de la disponibilidad de los nuevos equipos, cuya provisión se realiza mediante distintas partidas.

“Vamos a ir avisando con tiempo. Estamos trabajando con cortes separados por cuatro o cinco días, dependiendo también de la disponibilidad de los seccionadores que van llegando”, indicó.

De esta manera, la entidad continuará avanzando por sectores, procurando que los usuarios puedan conocer con anticipación las zonas y los períodos en los que se interrumpirá temporalmente el servicio.

 

La importancia de registrar los reclamos

 

Durante la entrevista, el gerente técnico también se refirió a la atención de los reclamos relacionados con interrupciones del suministro eléctrico y desperfectos en el alumbrado público.

Explicó que las fallas pueden responder a diferentes causas, desde problemas en los equipos de distribución hasta daños en cables subterráneos u otras contingencias que afectan a la infraestructura.

En este sentido, remarcó la importancia de que los vecinos comuniquen formalmente cada inconveniente a la Cooperativa.

El registro de los reclamos permite identificar con precisión el lugar afectado, realizar un seguimiento de la situación y determinar si se trata de un desperfecto puntual o de una falla que compromete a un sector más amplio de la red.

Con este programa de renovación, la Cooperativa Eléctrica busca avanzar en la modernización de componentes que, en algunos casos, llevan más de medio siglo en funcionamiento, con la expectativa de reducir las fallas técnicas y mejorar la continuidad del suministro eléctrico para los usuarios de Río Grande.