Dos integrantes de Bomberos Voluntarios de Río Grande fueron atacados a golpes durante la madrugada del domingo cuando llegaban a una emergencia en la zona de chacras. Los agresores cuestionaban que la primera camioneta arribara “sin agua”, aunque se trataba de una unidad liviana utilizada para trasladar rápidamente personal y equipamiento, mientras las autobombas también se dirigían al incendio. Los servidores públicos sufrieron lesiones leves, fueron atendidos en el hospital y posteriormente realizaron la denuncia policial. “De los insultos a pegarnos hay un límite que fue sobrepasado”, advirtió Diego Almarás, responsable de Prensa de la institución.
Río Grande, 5 de octubre de 2026.- Una situación de extrema gravedad atravesaron durante la madrugada del domingo integrantes de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Río Grande, cuando dos servidores públicos fueron agredidos físicamente mientras intentaban acceder a un incendio registrado en la zona de chacras.
Diego Almarás, responsable de Prensa de la institución, relató lo ocurrido durante una entrevista concedida a Jorge “El Pulpo” Águila en el programa “Está Pasando”, por FM After 103.7.
Según explicó, los bomberos venían de trabajar durante aproximadamente una hora y media en otra emergencia cuando, apenas unos diez minutos después de finalizar aquella intervención, recibieron el aviso sobre un nuevo incendio.
Una camioneta llegó primero por ser más rápida
Ante el segundo llamado fue despachada inicialmente una camioneta Toyota 4×4, una unidad liviana que permite desplazarse con mayor rapidez y transportar personal y materiales.
Al mismo tiempo, también se movilizaron hacia el lugar las unidades destinadas específicamente al combate del fuego.
Cuando la camioneta se aproximó al acceso a la vivienda incendiada, sus ocupantes encontraron tarimas que dificultaban el paso.
Dos bomberos descendieron entonces para retirarlas y permitir el ingreso de las unidades de emergencia.
Fue en ese momento cuando comenzó la agresión.
“Se encuentran con personas que los empezaron no solo a insultar o agredir verbalmente, sino a propinarles golpes de puño”, relató Almarás.
Uno de los bomberos sufrió una lesión y raspón en la zona de la nariz, mientras que su compañero recibió golpes en distintas partes del cuerpo.
“¿Cómo pueden venir sin agua?”
De acuerdo con Almarás, el cuestionamiento de los agresores era que los bomberos habían llegado a la emergencia “sin agua”.
El representante de la institución explicó que esa apreciación surgió de una confusión sobre la función de cada vehículo.
La camioneta Toyota que arribó primero no es una autobomba ni una cisterna, sino una unidad liviana destinada al traslado rápido de personal y materiales.
Su llegada anticipada permitió incluso comenzar a despejar el acceso, mientras las unidades de primer ataque ya se encontraban en camino.
Almarás remarcó que este tipo de móviles también puede resultar fundamental ante una emergencia para realizar tareas iniciales, como cortes de electricidad o gas, remoción de obstáculos y asistencia ante la posibilidad de personas atrapadas.
La agresión retrasó el trabajo
Más allá del ataque, los bomberos pudieron continuar con la intervención y finalmente sofocar el incendio.
Sin embargo, Almarás advirtió sobre una consecuencia particularmente grave: agredir a quienes llegan a una emergencia distrae recursos y retrasa una tarea en la que cada minuto puede resultar determinante.
“Si se me está quemando mi casa, veo que vienen los bomberos, veo que hay pallets, me pongo a correrlos para estar seguro de que los bomberos puedan llegar. Y no empezar a pegarle al bombero”, graficó.
Advirtió que una situación semejante podría tener consecuencias mucho más graves si dentro de una vivienda hubiera personas atrapadas.
Los dos voluntarios fueron posteriormente atendidos en el hospital y las lesiones constatadas fueron de carácter leve.
Hicieron la denuncia para marcar un precedente
Tras finalizar la intervención, el oficial a cargo resolvió realizar la correspondiente denuncia policial.
Almarás aclaró que la institución no busca exponer públicamente a los responsables, sino que la presentación tiene como objetivo marcar un precedente para evitar que una situación semejante vuelva a producirse.
Las personas que protagonizaron la agresión no habían sido plenamente identificadas al momento de la entrevista, debido, entre otras circunstancias, a que el hecho ocurrió durante la madrugada y en un sector con escasa iluminación.
Será ahora la Policía la encargada de avanzar con la investigación.
“Nosotros no buscamos un escrache, sino buscar que los responsables paguen por lo que hicieron, porque entorpecieron el trabajo de los bomberos”, explicó.
“De los insultos a pegarnos hay un límite”
Almarás reconoció que los integrantes de la institución están acostumbrados a recibir cuestionamientos e incluso insultos durante algunas emergencias, particularmente en situaciones donde las personas atraviesan momentos de desesperación.
Pero remarcó que esta vez se atravesó una barrera diferente.
“Muchos incendios nos insultan las personas, nos tratan mal, pero de ahí a pegarnos hay un límite sobrepasado”, señaló.
También recordó que detrás del uniforme hay personas que tienen familias y trabajos particulares.
De hecho, reveló que uno de los bomberos que había sido golpeado durante la madrugada a las 8 de la mañana ya se encontraba nuevamente trabajando en su empleo habitual.
Almarás recordó que numerosos integrantes realizan guardias nocturnas y, una vez finalizadas, deben presentarse normalmente en sus respectivos lugares de trabajo.
“Vamos a seguir saliendo a todas las emergencias”
Sobre el final de la entrevista, el responsable de Prensa hizo una aclaración que consideró especialmente necesaria: la institución no responsabiliza a los vecinos del sector por lo ocurrido.
“Fueron dos personas de una casa que nos agredieron, no fueron todos los vecinos”, enfatizó.
Almarás recordó que, en innumerables intervenciones, los propios vecinos colaboran con los bomberos y posteriormente agradecen su tarea.
Por eso aseguró que lo sucedido no modificará el compromiso de la institución.
“Vamos a salir a todas las emergencias como lo hacemos siempre, con las mismas ganas de ayudar y de salvar vidas”, afirmó.
La institución espera ahora que la investigación permita determinar responsabilidades por un episodio que, además de las lesiones sufridas por los dos voluntarios, puso en riesgo el normal desarrollo de una intervención de emergencia.




