Carlos Glitin, responsable de Chinoa Chocolate Bean to Bar de Río Grande, y Franco Sáez, de la tradicional Panadería La Unión de Tolhuin, compartieron sus experiencias en Radio Universidad 93.5 MHz. Destacaron la elaboración de productos con identidad fueguina, la incorporación de nuevas tecnologías, el aprovechamiento de materias primas y la necesidad de ampliar los mercados. Ambos participarán de la sexta Expo Agroproductiva de Río Grande, prevista para el 7 y 8 de noviembre, que espera reunir alrededor de 350 emprendedores.
Río Grande, miércoles 4 de noviembre de 2026.- La producción artesanal, la innovación y el desarrollo de nuevos mercados fueron los ejes de una nueva edición del micro radial “Emprender desde el Sur”, que se emite dentro del programa “Nuestra Facultad en Frecuencia”, por Radio Universidad 93.5 MHz, conducido por el decano de la Facultad Regional Tierra del Fuego de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), ingeniero Francisco Javier Álvarez, y la licenciada Sandra Vera.
En esta oportunidad participaron Ornella Antonio, directora de Desarrollo Local, y María de los Ángeles González, directora general de Desarrollo Local, pertenecientes al área de Desarrollo Económico y Ambiente de la Municipalidad de Río Grande, quienes acompañaron a dos representantes de emprendimientos productivos fueguinos: Carlos Glitin, de Chinoa Chocolate Bean to Bar, y Franco Sáez, de Panadería La Unión de Tolhuin.
Cabe destacar que “Emprender desde el Sur” se emite por Radio Universidad merced a un convenio con la Municipalidad de Río Grande, a través de la Secretaría de Desarrollo Productivo a cargo del Lic. Facundo Armas.
Durante la entrevista, ambos empresarios compartieron las experiencias de sus emprendimientos, sus proyectos de crecimiento y los desafíos que implica producir en Tierra del Fuego, particularmente frente a los costos, las dificultades logísticas y la necesidad de acceder a mercados más amplios.
Chinoa: fabricar chocolate desde el grano en Tierra del Fuego
Carlos Glitin explicó que Chinoa comenzó su actividad el 13 de enero de 2020, poco antes del inicio de la pandemia, con una propuesta poco habitual en la industria chocolatera argentina: elaborar chocolate directamente desde el grano de cacao, mediante el sistema conocido internacionalmente como bean to bar.
Este procedimiento comprende la selección de los granos, su tostado, descascarillado y refinado durante aproximadamente dos días en molinos de piedra, conservando las características propias del cacao de origen.
Glitin, de formación ingeniero y con experiencia en la industria automotriz, señaló que el proyecto nació de su interés por aplicar conocimientos técnicos a un producto que permitiera generar valor agregado y desarrollar una identidad propia.
El empresario comparó la evolución del chocolate de origen con la transformación experimentada por la industria vitivinícola argentina, donde los consumidores comenzaron a valorar las variedades, regiones y características particulares de cada producto.
Uno de los objetivos de Chinoa es promover una cultura de consumo del chocolate como alimento, diferenciándolo de las golosinas industriales con elevados contenidos de azúcar.
La fábrica se encuentra ubicada en Pellegrini 138, en el barrio Mutual de Río Grande, donde los visitantes pueden observar parte del proceso productivo.
Reconocimientos nacionales y presencia internacional

A pesar de haber comenzado sus actividades en un contexto particularmente difícil, Chinoa logró obtener distintas certificaciones y reconocimientos.
Entre ellos se encuentran el Sello de Buen Diseño Argentino, la licencia de Marca País Argentina, el Sello de Calidad de Tierra del Fuego y la certificación de establecimiento y productos libres de gluten.
Glitin recordó que la empresa también participó de un programa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), mediante el cual recibió asistencia para diseñar sus envases.
El resultado fue un packaging que incorpora paisajes representativos de Tierra del Fuego y códigos QR que permiten acceder a contenidos audiovisuales sobre distintos atractivos turísticos de la provincia.
De esta manera, el emprendimiento busca que sus chocolates también funcionen como una herramienta de promoción turística.
La empresa participó además del programa NAVES, impulsado por el Banco Macro y el IAE Business School de la Universidad Austral, donde obtuvo una distinción regional patagónica y recibió acompañamiento para fortalecer su modelo de negocios.
Sus productos también llegaron a exposiciones internacionales, incluyendo presentaciones en China.
Nuevos productos y alianzas entre emprendedores
Además de sus tradicionales tabletas de chocolate, Chinoa desarrolló nuevas líneas de productos que incluyen granos de cacao, nibs, cascarilla para infusiones y distintas pastas elaboradas con cacao.
Entre sus propuestas se encuentra una crema de avellanas y chocolate de elaboración propia, así como combinaciones con café de especialidad y otros ingredientes.
Glitin destacó especialmente la importancia de establecer alianzas entre emprendimientos para desarrollar productos innovadores y ampliar las oportunidades comerciales.
Un ejemplo concreto es el trabajo conjunto con la cervecería Coirón, que permitió elaborar una cerveza especial denominada “Misionera”, desarrollada para la Expo Agroproductiva de Río Grande.
La bebida combina frutillas con aportes de cacao de Chinoa y fue concebida como un producto representativo de la identidad patagónica.
Para el empresario, estas experiencias demuestran que la cooperación entre pequeños productores puede generar resultados que difícilmente se alcanzarían trabajando de manera aislada.
Panadería La Unión: del tradicional churro al aprovechamiento del calafate

Por su parte, Franco Sáez, hijo del reconocido emprendedor Emilio Sáez, compartió la experiencia de Panadería La Unión, un establecimiento que se convirtió en uno de los puntos tradicionales de encuentro para residentes y turistas que transitan por Tolhuin.
El joven empresario explicó que la firma continúa diversificando su producción mediante el desarrollo de nuevos alimentos elaborados con materias primas regionales.
Uno de los principales protagonistas de esta transformación es el calafate, fruto característico de la Patagonia, utilizado actualmente en mermeladas, licores, alfajores, bombones, tortas, macarons y otras especialidades.
Según relató, la iniciativa comenzó cuando un trabajador acercó una cantidad de calafate recolectado y surgió la posibilidad de experimentar con nuevas recetas.
A partir de ese momento, el emprendimiento avanzó en el desarrollo de productos que lograron una importante aceptación entre consumidores locales y turistas.
Franco Sáez señaló que llegaron a recolectar aproximadamente cinco toneladas de calafate silvestre, mediante una actividad que también permite generar oportunidades económicas para familias dedicadas a la recolección.
Destacó asimismo el trabajo de las integrantes de “Recetas del Corazón”, emprendimiento vinculado con la elaboración de productos de pastelería, que participaron en el desarrollo de nuevas preparaciones.
La propuesta también incorpora criterios de aprovechamiento integral de las materias primas, utilizando diferentes componentes del fruto para producir mermeladas, licores e infusiones.
La Unión busca ampliar su presencia comercial
Franco Sáez explicó que los productos elaborados en Tolhuin están alcanzando nuevos mercados, particularmente en Ushuaia, donde la firma abastece a distintos comercios y establecimientos vinculados con la actividad turística.
También mencionó que comenzaron a incorporar productos en circuitos comerciales relacionados con los cruceros que llegan a la capital fueguina.
Sin embargo, reconoció que uno de los objetivos pendientes es fortalecer la presencia de La Unión en Río Grande, especialmente con productos destinados al consumo cotidiano y no exclusivamente al turismo.
En ese sentido, destacó la importancia de participar en ferias y exposiciones que permitan presentar las elaboraciones directamente al público.
La panadería también desarrolla actividades complementarias vinculadas con la producción de huevos, huertas y otros proyectos orientados a diversificar la economía local.
Para Sáez, estas iniciativas forman parte de una filosofía de trabajo impulsada por su padre, basada en la innovación permanente y en la búsqueda de nuevas oportunidades productivas.
La preocupación por los cortes de energía en Tolhuin
Durante la entrevista también surgió uno de los problemas que afectan al sector productivo de Tolhuin: las dificultades en el suministro eléctrico.
Franco Sáez reconoció que los cortes de energía representan una complicación importante para establecimientos que necesitan mantener procesos de elaboración, refrigeración y conservación de alimentos.
Explicó que Panadería La Unión cuenta con equipamiento de respaldo, aunque advirtió que no todos los comerciantes y emprendedores disponen de recursos para afrontar esas inversiones.
En ese contexto, los participantes coincidieron en la necesidad de avanzar con soluciones estructurales que permitan garantizar un servicio eléctrico confiable.
También se planteó la situación de familias que residen permanentemente en sectores de Tolhuin donde todavía existen dificultades de acceso a los servicios esenciales.
El planteo puso de manifiesto que el crecimiento productivo de la localidad requiere inversiones en infraestructura que acompañen las iniciativas privadas y permitan sostener nuevos emprendimientos.
Una mirada industrial para Tierra del Fuego
Uno de los momentos más destacados de la entrevista estuvo relacionado con la necesidad de ampliar la visión sobre el desarrollo económico fueguino.
Carlos Glitin sostuvo que la provincia debe dejar de pensar exclusivamente en las ventajas del régimen de promoción industrial y comenzar a proyectar emprendimientos capaces de competir en mercados nacionales e internacionales.
El empresario consideró que Tierra del Fuego necesita desarrollar una cultura industrial que permita producir con valor agregado y alcanzar consumidores más allá de los límites de la isla.
En ese sentido, planteó la importancia de facilitar la circulación de productos fueguinos hacia el continente, evitando obstáculos que dificulten competir en igualdad de condiciones con empresas radicadas en otras provincias.
“Tenemos que pensar en grande”, expresó al referirse a la necesidad de proyectar los emprendimientos locales hacia mercados de mayor escala.
Por su parte, Franco Sáez destacó la importancia de fortalecer una economía más circular en Tolhuin, donde una mayor proporción de los recursos generados por la actividad comercial y turística permanezca en la propia comunidad.
La idea apunta a promover nuevos emprendimientos locales, generar puestos de trabajo y reducir la dependencia de bienes y servicios provenientes de otras ciudades.
La Expo Agroproductiva reunirá a unos 350 emprendedores
Durante el programa, Ornella Antonio y María de los Ángeles González adelantaron detalles de la sexta edición de la Expo Agroproductiva de Río Grande, que se realizará los días 7 y 8 de noviembre, de 12 a 20 horas.
Según explicaron, el encuentro se ha consolidado como uno de los principales espacios de promoción para productores, emprendedores y pequeñas empresas de la ciudad y de otras localidades fueguinas.
La organización espera alcanzar aproximadamente 350 participantes, superando la cantidad de emprendimientos presentes en ediciones anteriores.
También recordaron que la edición de 2025 convocó a unas 10.000 personas, cifra que refleja el crecimiento del evento y el interés de la comunidad por conocer y consumir productos regionales.
La exposición contará con propuestas gastronómicas, productos artesanales, actividades vinculadas con la producción local y espacios de formación.
La Universidad Tecnológica Nacional volverá a participar mediante stands institucionales, difundiendo su oferta académica y acompañando las iniciativas relacionadas con la capacitación y el desarrollo emprendedor.
También se anticipó la realización de un desfile tradicional de jinetes hacia la Misión Salesiana, como parte de las actividades previstas.
El valor de emprender y construir comunidad
Hacia el cierre del encuentro, ambos invitados compartieron mensajes dirigidos a quienes están comenzando sus propios proyectos productivos.
Carlos Glitin comparó el camino emprendedor con una carrera de larga distancia y remarcó la importancia de mantener la constancia, incluso cuando las condiciones económicas resultan adversas.
“Que entienda que no es una carrera de 100 metros, es una maratón”, expresó.
Franco Sáez, por su parte, recuperó una enseñanza de su padre Emilio, relacionada con la importancia de actuar con honestidad y construir vínculos de confianza.
“Hasta en los negocios tenés que ser buen tipo”, señaló, al destacar que la cooperación y las buenas relaciones humanas pueden resultar fundamentales para superar dificultades.
Ambos coincidieron en que el crecimiento de los emprendimientos no debe medirse únicamente por sus resultados comerciales, sino también por su capacidad para generar empleo, fortalecer el arraigo y contribuir al desarrollo de las comunidades fueguinas.
La experiencia de Chinoa y Panadería La Unión demuestra que, aun frente a las dificultades propias de producir en el extremo sur del país, existen iniciativas que apuestan por la innovación, la identidad regional y la construcción de nuevas oportunidades económicas.




