La tercera edición del Torneo Patagónico Internacional de Handball por el 89° aniversario del Club Deportivo, Social y Cultural San Martín superó todas las expectativas. Durante cuatro jornadas, Río Grande vivió una auténtica fiesta deportiva, con una destacada participación de equipos locales, representantes de otras ciudades y delegaciones de Chile. El acompañamiento de las familias, el compromiso de la institución y el respaldo de la Secretaría de Deportes de la provincia fueron claves para concretar un certamen que ya proyecta su cuarta edición, en el marco de los 90 años del histórico club riograndense.
Río Grande.- El deporte volvió a ser el gran punto de encuentro para la familia del Club San Martín. En el marco de los festejos por su 89° aniversario, la institución llevó adelante la tercera edición de su Torneo Patagónico Internacional de Handball, una propuesta que, por convocatoria, nivel competitivo y organización, terminó superando ampliamente las expectativas iniciales.
Fueron cuatro jornadas intensas, de mucho handball dentro de la cancha y de una enorme demostración de acompañamiento fuera de ella. Las tribunas del gimnasio Integrador se transformaron en un escenario fundamental del certamen, con familiares y allegados alentando permanentemente a cada uno de los equipos y convirtiendo cada partido en una verdadera celebración deportiva.
Así lo destacó el presidente del Club Deportivo, Social y Cultural San Martín, José Guenchur, quien calificó al certamen como “un torneo ejemplar” y remarcó especialmente el respaldo de las familias.
“Hubo realmente un torneo ejemplar, cuatro días a puro deporte de handball. Vos pudiste presenciar las gradas, lo hermoso que fue ver a toda la familia alentando por cada equipo para que pueda ganar. Realmente fue una fiesta deportiva”, expresó Guenchur, visiblemente satisfecho por el resultado de una propuesta que demandó meses de preparación.
El dirigente también puso en valor la actitud de los propios jugadores y jugadoras de la institución, quienes asumieron el desafío con un fuerte sentido de pertenencia.
“Fueron cuatro días intensos, muy intensos. Las chicas y chicos de handball del club se pusieron la camiseta, como se dice, y pudieron lograr este gran torneo”, sostuvo.
Una organización que comenzó ocho meses atrás
El éxito de la tercera edición no fue producto de la casualidad. Detrás de cada partido, de cada delegación y de cada jornada hubo meses de planificación y trabajo. La comisión directiva y un importante grupo de colaboradores comenzaron a proyectar el certamen con aproximadamente ocho meses de anticipación, conscientes del desafío que significaba sostener una competencia de estas características en el actual contexto económico.
La propuesta, además, volvió a trascender las fronteras provinciales con la participación de equipos provenientes de Chile, fortaleciendo el carácter patagónico e internacional de una competencia que pretende instalarse definitivamente en el calendario deportivo de la región.
Desde la Secretaría de Deportes del Gobierno de la provincia, el subsecretario de Deportes de la zona norte, Marcos Cayata, acompañó el cierre de la competencia y resaltó el trabajo desarrollado por la institución.
“Estamos muy contentos de poder acompañar una vez más desde la Secretaría de Deportes del Gobierno, trabajando en conjunto con el club para que este torneo esté a la altura de los mejores”, manifestó.
Cayata destacó la cantidad de equipos participantes y, especialmente, la presencia de las delegaciones chilenas, además del nivel deportivo exhibido a lo largo de la competencia.
“Estoy contentísimo con la organización, impecable tanto dentro como fuera de la cancha, y con el nivel deportivo que hubo en la disciplina de handball. Por supuesto, acompañó el público, que es importante para nosotros para que se siga desarrollando esta actividad en nuestra ciudad y en la provincia”, señaló.
El valor de sostener el deporte en tiempos difíciles
La realización del Torneo Patagónico Internacional adquirió una dimensión todavía mayor al considerar el escenario económico y social actual. Tanto desde la institución como desde el Gobierno provincial coincidieron en que organizar un evento de estas características implica un esfuerzo considerable, especialmente cuando se trata de trasladar delegaciones fuera de la provincia o recibir equipos provenientes de otras localidades y de Chile.
En ese sentido, Cayata valoró especialmente el compromiso asumido por la dirigencia del Club San Martín y por todas las personas que hicieron posible la competencia.
“Sabemos que no es tan sencillo organizar este tipo de eventos, mucho menos cuando alguna delegación deportiva tiene que salir fuera de la provincia. Cuesta, cuesta un montón, y en estos tiempos mucho más”, reconoció.
El funcionario remarcó además que el Gobierno provincial mantiene el acompañamiento a las distintas disciplinas y federaciones, especialmente en un momento que presenta dificultades tanto sociales como económicas.
“Como nos pide nuestro gobernador, tenemos que acompañar a toda la disciplina, a todas las federaciones, en este momento tan complejo, tanto en lo social como en lo económico, para poder sostener esta disciplina y el deporte en sí en nuestra provincia”, explicó.
En esa misma línea, felicitó a toda la institución por haber asumido nuevamente la responsabilidad de llevar adelante el Patagónico y por convertirlo, por tercera vez consecutiva, en una realidad.
San Martín, mucho más que un club deportivo
Con 89 años cumplidos, el Club Deportivo, Social y Cultural San Martín continúa mirando hacia adelante sin perder de vista la función que históricamente ha desempeñado dentro de la comunidad riograndense.
La institución no se limita al handball. Su presente muestra una amplia variedad de propuestas deportivas y sociales que permanecen activas durante todo el año. Guenchur mencionó, entre ellas, al tenis de mesa, con participación de adultos mayores, y el aikido, como parte de una oferta que continúa creciendo.
“También hoy me olvidaba, estaba en tenis de mesa, participando los adultos mayores, aikido. O sea, la variedad de disciplinas que tenemos dentro del club están muy activas, y eso nos satisface muchísimo”, sostuvo el presidente.
A esa dinámica se suma el fútbol. Mientras todavía resonaban los ecos del gran torneo de handball, el club ya tenía en agenda una nueva final de futsal y, paralelamente, avanzaba con los entrenamientos del fútbol 11 con vistas a comenzar su participación en el Torneo Federal Amateur.
“Seguimos proyectando el deporte como lo principal. Hoy mismo tenemos otra final de futsal, por ejemplo, y ya estamos con los entrenamientos en fútbol 11 para comenzar a competir por el Torneo Federal Amateur. Se nos vienen grandes cosas en el ámbito deportivo, así que seguimos acompañando y creciendo”, afirmó Guenchur.
El camino hacia los 90 años ya está en marcha
La celebración de los 89 años no fue, entonces, un punto de llegada. Por el contrario, sirvió como plataforma para comenzar a imaginar un aniversario todavía más especial.
El propio Guenchur confirmó que la institución ya está proyectando las actividades que acompañarán el 90° aniversario del Club San Martín, una fecha que seguramente tendrá una agenda cargada de propuestas deportivas, sociales y culturales.
“Como te dije, ya nos encontramos proyectando lo que va a ser nuestro 90° aniversario, así que esperemos con muchas más actividades”, anticipó.
En la misma dirección se expresó Cayata, quien puso en valor la historia y el compromiso comunitario de la institución y adelantó que el próximo año tendrá como gran horizonte la celebración de sus nueve décadas.
El funcionario destacó que el San Martín es un club “muy importante” para Río Grande, con una presencia que excede ampliamente la actividad deportiva y se proyecta también en acciones sociales y culturales.
Un esfuerzo colectivo para una fiesta que ya dejó huella
El cierre del torneo permitió también reconocer a quienes trabajaron detrás de escena. Cayata destacó expresamente la tarea de la comisión directiva y de los integrantes del club que durante meses estuvieron abocados a la organización, pero también extendió el reconocimiento al equipo de la Secretaría de Deportes de la provincia.
“Quiero resaltar el trabajo de todo el equipo de la Secretaría de Deportes, protocolo, de representación política. Detrás de toda esta organización también hubo una gran cantidad de personas trabajando para que este torneo esté a la altura de los mejores del país”, afirmó.
De esta manera, la tercera edición del Torneo Patagónico Internacional de Handball dejó mucho más que resultados deportivos. Dejó la imagen de un club que celebra su historia mientras construye su futuro; de jugadores y jugadoras que defendieron la camiseta con orgullo; de delegaciones que llegaron desde distintos puntos de la Patagonia y desde Chile; y de tribunas repletas de familias que entendieron que acompañar también es una manera de hacer deporte.
A 89 años de su nacimiento, el Club San Martín volvió a demostrar que su identidad se sostiene sobre una premisa que José Guenchur resumió con claridad: seguir proyectando el deporte como una herramienta central para la comunidad.
El próximo desafío ya tiene nombre propio: los 90 años del Club San Martín. Y si el camino recorrido durante este último aniversario sirve como anticipo, Río Grande seguramente volverá a encontrarse con una institución dispuesta a celebrar su historia con aquello que mejor sabe hacer: abrir sus puertas, reunir a la comunidad y poner al deporte en el centro de la escena.




