Los Ñires celebra 17 años con las bochas como bandera de encuentro patagónico

El Club Social y Deportivo Los Ñires abrió oficialmente una nueva edición de su tradicional Torneo Interprovincial de Bochas, que reúne durante todo el fin de semana a jugadores de distintos puntos de la Patagonia. La competencia coincide con el 17° aniversario de la institución riograndense, que además homenajeó a deportistas destacados por sus actuaciones a nivel nacional.

Río Grande.- Hay aniversarios que se celebran con una fecha en el calendario y otros que se construyen con personas, recuerdos y una cancha llena. En Los Ñires, los 17 años de vida institucional encuentran este fin de semana una vez más a las bochas como punto de encuentro, con la realización del séptimo Torneo Interprovincial, una competencia que ya forma parte de la agenda deportiva de la ciudad y que vuelve a reunir a representantes de distintos rincones de la Patagonia.

El lanzamiento oficial tuvo lugar este viernes en Río Grande, con una importante presencia de jugadores, delegaciones, socios, amigos de la institución y autoridades. La jornada también contó con la participación de la Banda Municipal, aportando un marco especial a una ceremonia que no se limitó a presentar el certamen, sino que también permitió reconocer a deportistas que llevaron el nombre de sus provincias a escenarios nacionales.

Para Ramón Tévez, presidente del Club Social y Deportivo Los Ñires, el momento tuvo un significado particular.

“Era algo que lo charlamos con la comisión directiva a medida que surgió. Primero había que conseguir el presente y, cuando fuimos al Municipio de Río Grande y planteamos el tema con la gente de Protocolo, nos dijeron que sí, que le diéramos curso y que se iba a hacer”, explicó.

Así fue como el club pudo concretar un reconocimiento que, para Tévez, representa mucho más que una entrega simbólica.

Un homenaje a quienes hicieron historia

Durante el acto fueron distinguidos deportistas que recientemente tuvieron actuaciones destacadas en competencias nacionales. Entre ellos estuvo Juan “Juancito” Martínez, oriundo de Río Gallegos y representante de Santa Cruz, quien alcanzó el cuarto puesto en el Campeonato Argentino Individual de Tercera Categoría.

También recibió su reconocimiento Patricia Alejandra Franco, representante de Ushuaia, protagonista de una destacada actuación al consagrarse campeona argentina en tiro de precisión.

“Hay que aclarar que por ahí el tiro de precisión que ella utilizó fue Rafa y no el tiro por aire, pero superó a todos. Así que lo menos que podía hacer esta comisión directiva era reconocerlos”, destacó Tévez.

El homenaje surgió desde la propia institución y contó con el acompañamiento del Municipio de Río Grande, que facilitó los presentes para distinguir a quienes, desde la disciplina, han sabido representar a sus lugares de origen en el ámbito nacional.

En una actividad donde muchas veces el resultado de un partido queda rápidamente en el recuerdo, Los Ñires decidió detener el juego por unos minutos para poner en primer plano a quienes, con esfuerzo y dedicación, consiguieron trascender las fronteras de sus ciudades.

La Patagonia vuelve a encontrarse en Río Grande

El séptimo Interprovincial volvió a demostrar que las bochas tienen una particular capacidad para unir distancias. Río Grande recibió delegaciones provenientes de Ushuaia y Río Gallegos, mientras que también estaban previstas las presencias de Santa Cruz y Río Turbio.

Sin embargo, inconvenientes de último momento con los vehículos impidieron el viaje de ambas localidades.

La ausencia de Río Turbio, especialmente, fue sentida por los organizadores. No tanto por sus posibilidades deportivas, sino por el espíritu que históricamente han llevado a cada edición.

“Es muy raro que Río Turbio no venga, porque tiene equipos armados. Es toda gente adulta mayor que está lejos de aspirar a un trofeo. Ellos siempre hicieron presencia, más que nada porque les gusta compartir y estar”, relató el presidente de Los Ñires.

Tévez recordó que muchas veces los representantes de esa localidad quedan eliminados rápidamente, pero eso nunca les impidió participar.

“Ellos pierden sus dos partidos y quedan afuera mirando, pero siempre estuvieron. Ahora tuvieron un problema con el automóvil y no pudieron estar. Una lástima, pero será el otro año”, señaló.

La anécdota resume, en buena medida, el espíritu que atraviesa al torneo: competir es importante, pero compartir lo es todavía más.

Una competencia que se extiende hasta el domingo

Con el lanzamiento ya concretado, las bochas comenzaron a rodar y la actividad se extenderá durante todo el fin de semana.

El cronograma contempla partidos durante la noche del viernes y toda la jornada del sábado, aunque habrá un momento especialmente esperado fuera de las canchas: la tradicional cena que Los Ñires organiza cada año para reunir a los bochófilos y compartir una noche de camaradería.

“Pararemos mañana para la cena tradicional que hacemos todos los años con todos los bochófilos y algún invitado especial”, contó Tévez.

Luego llegará la definición. El objetivo es que durante el domingo se disputen las semifinales y la gran final, poniendo el cierre deportivo a una nueva edición de un torneo que ya tiene su propia identidad.

“Esperemos que esto se haga en orden, en armonía, que no haya ninguna discusión. Por ahí puede surgir alguna, pero más que un ratito, pasa el momento”, expresó con una sonrisa el dirigente, confiando en que la competencia mantenga el espíritu de encuentro que caracteriza a Los Ñires.

Mujeres, hombres y una cancha sin fronteras

Otro de los aspectos que destacó Tévez fue la participación femenina, cada vez más visible dentro de este tipo de competencias.

Las modalidades mixtas forman parte desde hace tiempo de los encuentros interprovinciales y la presente edición no es la excepción. Ushuaia históricamente ha presentado mujeres en sus equipos y Río Grande también cuenta actualmente con representación femenina.

“Siempre en estos tipos de torneos se dio la modalidad mixta. Ushuaia siempre presentó mujeres en su equipo, como ahora también lo tiene Río Grande. Río Turbio también tiene equipo mixto”, explicó.

Así, las canchas de Los Ñires vuelven a convertirse en un espacio donde generaciones, ciudades y experiencias diferentes se encuentran detrás de una misma disciplina.

El agradecimiento a quienes hacen posible el torneo

Organizar una competencia de estas características implica un esfuerzo que excede largamente lo deportivo. Tras cada partido hay traslados, premios, instalaciones, alimentación, logística y una extensa lista de necesidades que los clubes deben afrontar para poder sostener una propuesta de estas características.

Por eso, Tévez aprovechó la oportunidad para agradecer especialmente a quienes acompañaron esta séptima edición.

“Quiero agradecer al Municipio de Río Grande, que está siempre presente; a la Cooperativa Eléctrica; a Luis Sosa, secretario general del Sindicato de Petroleros y Gas Privado de Tierra del Fuego, que nos donó la Copa Challenger; a Moncho Garay, que también hizo su aporte; al legislador provincial Virgilio Tomás García; a la gente del Sindicato de Gastronómicos y también a la gente de La Libertad Avanza, que hizo llegar su apoyo”, enumeró.

El presidente de Los Ñires remarcó que ese acompañamiento resulta fundamental para sostener el torneo.

“Sin el apoyo de ellos sería imposible hacerlo. Son muchos los gastos y no hay forma de hacerlo con medios propios. Así que agradecerles infinitamente por su aporte”, manifestó.

Cuando las bochas son mucho más que un deporte

Mientras las bochas continúan su recorrido durante el fin de semana, Los Ñires vuelve a escribir una página de su historia. Son 17 años de una institución que encontró en este deporte una manera de construir comunidad y que, edición tras edición, consigue transformar una competencia en una verdadera reunión de amigos.

La séptima edición del Interprovincial tiene trofeos, partidos y una final esperando por sus protagonistas. Pero también tiene algo que no aparece en ninguna planilla: el abrazo entre quienes llegan desde lejos, la mesa compartida después de una jornada de competencia, las historias que vuelven a encontrarse y el recuerdo de aquellos que hicieron posible que las bochas crecieran en la Patagonia.

Y quizá allí radique el verdadero valor de Los Ñires. Porque cuando este domingo se conozca al campeón, habrá una copa que cambiará de manos. Pero el espíritu que sostiene al torneo permanecerá intacto: jugar, encontrarse y celebrar juntos una pasión que hace 17 años acompaña la historia de esta institución riograndense.

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