El ex gobernador y diputado nacional (MC), considerado uno de los principales impulsores de la Provincia Grande, brindará un conversatorio en Ushuaia bajo el lema “Provincia Grande y Patria Bicontinental”. Martín Torres repasó la histórica sanción de la ley de provincialización, recordó las disputas para incluir Malvinas y la Antártida dentro de la nueva provincia y sostuvo que Tierra del Fuego debe recuperar aquel proyecto estratégico de desarrollo y soberanía.
Río Grande.- A 35 años del nacimiento institucional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur como provincia argentina, el ex gobernador y diputado nacional mandato cumplido Carlos Martín Torres, uno de los protagonistas centrales del proceso de provincialización, volvió a plantear la necesidad de recuperar el concepto de “Provincia Grande”, aquella visión política que permitió transformar el antiguo Territorio Nacional en la jurisdicción más extensa y geopolíticamente estratégica del país.
En una extensa entrevista brindada a “La Mañana de la Tecno”, por Radio Universidad 93.5 MHz, con Hugo Orozco y Ramón Taborda Strusiat, Torres adelantó detalles del conversatorio “Provincia Grande y Patria Bicontinental”, que se realizará el próximo 5 de junio de 16 a 18 horas en la sede de la UNTDF en Ushuaia, donde abordará el pasado, presente y futuro de Tierra del Fuego.
“Está dedicado a charlar sobre nuestros problemas, sobre esa Provincia Grande que hoy está entre paréntesis, en función de la situación nacional, económica y de los problemas geopolíticos que están radicados en nuestra zona, en nuestra Argentina Austral”, expresó.
El ex mandatario sostuvo que el objetivo será analizar “las acciones a desarrollar frente a la realidad geopolítica que nos convoca a todos a poner el hombro”.
“Somos la provincia con la mayor responsabilidad histórica y política”
Torres realizó una fuerte lectura sobre el escenario nacional e internacional actual y aseguró que Tierra del Fuego ocupa un lugar único dentro del mapa argentino.
“Somos la provincia con la mayor responsabilidad histórica y política. Tenemos parte de nuestro territorio provincial ocupado por una potencia extranjera y en nuestro territorio se desarrolló la última gran guerra nacional e internacional en 1982”, remarcó en referencia a la Cuestión Malvinas.
Según planteó, esa condición exige una provincia con mayor peso demográfico, económico y político.
Para Torres, la provincialización no fue simplemente un cambio administrativo, sino una transferencia histórica de poder.
“El logro de la provincia fue que nosotros trajimos a nuestro territorio el poder político y se lo entregamos al pueblo de Tierra del Fuego, que eligió sus autoridades”, recordó.
El nacimiento de la Provincia Grande
Durante la entrevista, Torres repasó los años previos a la sanción de la ley de provincialización y recordó que el objetivo inicial surgió incluso antes del regreso democrático.
“La provincia de Tierra del Fuego nació a partir de una idea que tuvimos cuando todavía era la dictadura: dijimos que teníamos que ser 200 mil habitantes si queríamos tener algo para decir o que nuestra opinión fuera tenida en cuenta”, relató.
Con el tiempo, explicó, comprendieron que el crecimiento poblacional necesitaba estar acompañado de autonomía política.
“Nos dimos cuenta de que para eso teníamos que ser provincia, para tener el poder necesario para conseguir nuestras conquistas”, señaló.
La pelea histórica: Provincia Grande contra Provincia Chica
Uno de los momentos centrales del relato fue la disputa política por los límites de la nueva provincia.
Torres recordó que existieron intentos desde sectores del Gobierno nacional de crear una provincia limitada solamente a la Isla Grande de Tierra del Fuego, dejando fuera los espacios marítimos, las Islas del Atlántico Sur y la Antártida.
“La Provincia Grande tuvo sus adversarios prácticamente desde la presentación de los proyectos”, afirmó.
Según recordó, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, el entonces canciller Dante Caputo impulsó una posición distinta:
“El canciller (Dante) Caputo vino a decirnos e hizo decir al presidente Alfonsín que la provincia solamente tenía que ser la Isla Grande de Tierra del Fuego y que el resto quedara como Territorio Nacional”.
“Esa propuesta fue vencida y ahí surge la contradicción entre provincia chica planteada por el Gobierno y provincia grande planteada por Tierra del Fuego”, expresó.
Torres recordó que en aquel momento Tierra del Fuego no tenía senadores nacionales y solamente contaba con dos diputados.
“Yo era el representante de Tierra del Fuego”, remarcó.
La madrugada decisiva: “Que decida Martín”
El momento más impactante de la entrevista llegó cuando Martín Torres recordó la madrugada en la que se sancionó la ley de provincialización, el 26 de abril de 1990 (Ley 23.775).
Según relató, cuando todo estaba preparado para aprobar la norma en la Cámara de Diputados de la Nación, apareció un último intento para frenar el proyecto.
“A las dos de la mañana estaban todos los diputados sentados para aprobar la ley, nosotros como invitados especiales en el palco y los palcos llenos de fueguinos que habían ido especialmente para presenciar esa aprobación”, recordó.
Sin embargo, aseguró que el entonces canciller Domingo Cavallo envió funcionarios para impedir el tratamiento.
“Cavallo manda a dos funcionarios de Cancillería a decirle al presidente del bloque de diputados peronistas que no se tratara la ley”, relató.
Ante esa situación, Torres fue convocado por el entonces presidente del bloque justicialista, José Luís Manzano.
“Lo único que se me ocurrió en ese momento totalmente insólito e inesperado fue que Manzano llamara a Menem a las dos de la mañana”, recordó.
Según contó, Manzano despertó al Presidente y le explicó la situación: “Le dijo: acá están los representantes de Cavallo que quieren que no se apruebe la ley y tengo a Martín al lado mío que me dice que te llame”.
La respuesta, según Torres, definió la historia: “Menem le dijo: que decida Martín”.
“Entonces dejamos a esos dos tipos parados ahí en el despacho del presidente del bloque, bajamos y aprobamos la ley. Por eso la ley se aprueba a las 4:50 de la madrugada”, recordó.
Y concluyó: “Si yo no hubiese estado ahí, la provincia no hubiera salido. Todavía seguiríamos siendo Territorio Nacional”.
Reforma constitucional: “Primero hay que cambiar la realidad”
Consultado sobre el reciente debate por la reforma de la Constitución fueguina, Torres sostuvo que existen aspectos que deben modificarse, aunque planteó diferencias sobre el camino.
“Hay muchas cosas para cambiar, pero eso no se cambia con la redacción de una Constitución, no se cambia con un texto constitucional. La Constitución se cambia en la calle”, afirmó.
Para el ex gobernador, primero debe reconstruirse un proyecto provincial.
“Tenemos que alcanzar el desarrollo que no tenemos, desarrollar nuestros recursos naturales, nuestra soberanía sobre el mar, una soberanía efectiva sobre la Antártida. Hay mil cosas que hacer antes de cambiar el texto de la Constitución”, sostuvo.
“Volver a la Provincia Grande”
Finalmente, Torres aseguró que el desafío actual es recuperar aquella visión estratégica que impulsó la provincialización.
“Tierra del Fuego debe rehacer su lucha, volver a buscar esa Provincia Grande que hoy está entre paréntesis”, afirmó.
Para quien fue uno de los protagonistas de aquella madrugada histórica de abril de 1990, la discusión continúa siendo la misma: transformar la condición geográfica única de Tierra del Fuego en verdadero poder político, económico y soberano.




