El especialista en hidrocarburos criticó el bajo perfil con el que el Gobierno provincial maneja la política energética, cuestionó el acuerdo operativo de Terra Ignis con una firma privada y alertó sobre las consecuencias locales de la suba del petróleo en medio de la crisis global.
Río Grande.- En una entrevista concedida a “La Mañana de la Tecno”, por Radio Universidad 93.5 MHz, el especialista en hidrocarburos Moisés Solorza, ex secretario de Energía y referente del sector en Tierra del Fuego, expresó fuertes cuestionamientos al manejo de la política energética provincial, particularmente en torno al lanzamiento de Terra Ignis Energía S.A. y al acuerdo operativo anunciado con la empresa Velitec S.A.
Solorza planteó que el tratamiento oficial del tema se desarrolla con un hermetismo difícil de justificar, pese a tratarse de uno de los principales recursos genuinos de la provincia.
“Es raro que todo esto se maneje con tanto misterio. No hay una comunicación abierta, sincera y franca sobre un tema que debería generar expectativas, esperanza, mano de obra local y desarrollo”, sostuvo.
Críticas al bajo perfil de Terra Ignis
El ex funcionario consideró que la falta de información pública sobre los planes de inversión, los objetivos de la empresa y la estrategia energética provincial genera incertidumbre en un sector clave para el presente y el futuro de Tierra del Fuego.
A su entender, el problema no es solamente de comunicación, sino de orientación política.
“Terra Ignis nació con la promesa de asociarse con capitales que resolvieran problemas de la coyuntura y, al mismo tiempo, pensaran un futuro de expansión, diversificación e industrialización de los hidrocarburos. Pero eso no se ve”, afirmó.
En esa línea, cuestionó que los anuncios se realicen “a cuentagotas”, mediante invitaciones de último momento o dirigidas a sectores específicos, sin una exposición clara ante la comunidad.
“No se trata de un recurso cualquiera. Los hidrocarburos son uno de los ingresos más importantes que tiene Tierra del Fuego y sus verdaderos dueños son todos los fueguinos”, enfatizó.
Un modelo sin horizonte estratégico
Solorza también puso en duda que el convenio anunciado con la empresa privada represente un verdadero salto cualitativo para la provincia. Según señaló, lo que hoy se conoce no permite saber cuáles son las pretensiones de la firma, cuál será el plan de inversión ni qué beneficios concretos traerá para la economía fueguina.
En ese marco, insistió en que la política hidrocarburífera provincial debería estar pensada no sólo en términos de administración de áreas maduras, sino como parte de un proyecto integral de desarrollo energético.
“No hay nadie mirando más allá de Cabo Domingo”, disparó, al advertir que falta una visión estratégica sobre exportación, agregado de valor, industrialización y aprovechamiento de las oportunidades que abre el contexto internacional.
El cuestionamiento de fondo: YPF y el “desmembramiento” de la empresa
Uno de los ejes más duros de la entrevista estuvo puesto en la decisión de varias provincias productoras, entre ellas Tierra del Fuego, de avanzar en esquemas que, según Solorza, terminan acompañando una estrategia nacional de debilitamiento de YPF.
El especialista sostuvo que el retiro de la petrolera de bandera de áreas maduras no puede leerse como un hecho aislado, sino como parte de un proceso de achicamiento que, a su juicio, prepara el terreno para una futura privatización.
“Lamento que el gobernador de Tierra del Fuego forme parte de la estrategia de Javier Milei para desmembrar YPF”, afirmó.
En esa línea, recordó que la empresa estatal concentra un activo decisivo: las reservas, el petróleo y el gas, en un escenario global donde la energía vuelve a ocupar un lugar central.
A su entender, ceder áreas maduras sin una estrategia nacional coordinada implica resignar soberanía energética en un contexto especialmente sensible para la Argentina, tanto por el peso de Vaca Muerta como por la importancia geopolítica del Atlántico Sur.
La crisis internacional y su impacto local
Solorza también analizó el impacto del conflicto en Medio Oriente y, en particular, la tensión en el estrecho de Ormuz, sobre el precio internacional del petróleo. Señaló que la fuerte suba del barril expone con crudeza los errores de la política energética argentina.
“El petróleo pasó de valores cercanos a los 65 o 70 dólares a superar los 100 dólares en muy pocos días. Y eso tiene consecuencias directas sobre la economía argentina”, explicó.
Según sostuvo, uno de los problemas más graves es que el Gobierno nacional abandonó herramientas de protección como el “barril criollo” y el principio de autoabastecimiento, permitiendo que el precio interno quede atado a la referencia internacional.
Eso, remarcó, genera una contradicción evidente: un país productor y exportador de hidrocarburos termina pagando combustibles a valores extremadamente altos en su mercado doméstico.
“Hoy en la Argentina pagamos el combustible más caro que en muchos países, incluso siendo productores. Y eso repercute en toda la cadena: transporte, alimentos, distribución, tarifas y costo de vida”, alertó.
Exportación antes que abastecimiento
Para Solorza, la modificación del marco regulatorio impulsada por el Gobierno nacional cambió las prioridades del sistema energético. En lugar de garantizar el abastecimiento interno, ahora el incentivo dominante es maximizar la renta exportadora.
“Si no se prioriza el autoabastecimiento, las grandes empresas van a preferir exportar antes que agregar valor en la economía local”, advirtió.
El especialista consideró que esa lógica deja a la Argentina sin barreras de contención frente a crisis internacionales y vuelve más vulnerables tanto a la economía nacional como a las provincias productoras.
Tierra del Fuego ante una oportunidad que no aprovecha
En el tramo final de la entrevista, Solorza insistió en que Tierra del Fuego debería estar discutiendo cómo transformar su potencial hidrocarburífero en una herramienta concreta para generar empleo, actividad y desarrollo, especialmente en un momento de fuerte retracción económica.
Lejos de eso, describió un panorama de anuncios difusos, falta de precisiones y ausencia de una política clara que permita convertir el recurso en una verdadera palanca de crecimiento.
“Frente a la crisis que vive el país, la provincia debería estar pensando cómo aprovechar sus recursos para resolver problemas concretos. Pero lo que se ve es ocultamiento, improvisación y falta de estrategia”, concluyó.




