El Sabum Nim 4º Dan Rolando Julio Romero resalta la importancia de la inclusión, la disciplina y el crecimiento de la Escuela Municipal de Taekwon-Do ITF, un proyecto que hoy es referente en la Patagonia y que lleva la impronta del maestro 7º Dan Ramón Balbuena.
Río Grande.- El Taekwon-Do ITF en Río Grande atraviesa un momento de notable crecimiento, consolidándose como una de las disciplinas con mayor convocatoria entre los jóvenes y las familias de la ciudad. En ese contexto, el Sabum Nim 4º Dan Rolando Julio Romero, integrante del staff de la Escuela Municipal de Taekwon-Do ITF, destacó la evolución de este proyecto que en pocos años logró expandirse por distintos barrios y consolidarse como una referencia a nivel provincial y patagónico.
Romero, quien forma parte del cuerpo docente que acompaña al maestro 7º Dan Ramón Balbuena, resaltó la visión de llevar el Taekwon-Do a cada rincón de la ciudad, transformando la práctica en una actividad inclusiva, gratuita y de calidad, donde la disciplina marcial convive con valores de respeto, compromiso y superación personal.
El regreso a la práctica y la docencia
Romero no solo es un instructor de experiencia, sino que también tiene una larga historia personal vinculada a este arte marcial. Comenzó en el año 1983 de la mano de su maestro, a quien recuerda con gratitud como su formador de toda la vida. Sin embargo, al radicarse en Tierra del Fuego debió hacer una pausa prolongada en la práctica, lo que parecía marcar el final de su recorrido en la disciplina.
“Mi idea era simplemente volver a entrenar, porque el Taekwon-Do ITF siempre fue parte de mi vida. Pero el maestro Balbuena tiene un poder de convencimiento muy grande, y gracias a él hoy estoy nuevamente al frente de clases, con alumnos y con proyectos”, comentó Romero.
Esa vuelta a la enseñanza le permitió redescubrir su vocación. En el pasado había dirigido academias en el Chaco, donde incluso dejó alumnos que hoy son cinturones negros de jerarquía, algunos con mayor graduación que él. Hoy, en Río Grande, el panorama es similar: “Tengo exalumnos que volvieron conmigo y hoy me acompañan como instructores. Es el caso de Roberto ‘Beto’ Merlo, que fue mi alumno y hoy es primer Dan, instructor ayudante. Eso es muy valioso, porque demuestra cómo las semillas que uno planta pueden florecer incluso después de muchos años”.
La expansión en los barrios
Uno de los puntos centrales que Romero destacó es la decisión política y comunitaria de llevar el Taekwon-Do ITF a los barrios a través del Municipio de Río Grande. La Escuela Municipal funciona en gimnasios de distintos sectores, como Chacra IV, Chacra XI, el barrio CGT y otros espacios comunitarios, garantizando que niñas, niños y jóvenes de distintos estratos sociales tengan acceso gratuito a la práctica.
“Cuando el maestro Balbuena me habló de la idea, me atrapó inmediatamente. Porque uno sabe que muchas veces las artes marciales o los deportes en general tienen un costo que no todas las familias pueden afrontar. Y que exista una escuela pública de Taekwon-Do ITF, gratuita, abierta a todos, es realmente un motivo de orgullo. Eso es inclusión, y es lo que me convenció a volver con más fuerzas”, señaló Romero.
Hoy la Escuela Municipal cuenta con cientos de alumnos y alumnas, y se consolida como un espacio no solo de práctica física, sino también de formación integral. Para Romero, cada clase es una oportunidad de transmitir técnica, pero también valores: “No formamos únicamente atletas o artistas marciales, formamos personas útiles a la sociedad, honestas y responsables. Esa es nuestra mayor tarea”.
Competencia y logros deportivos
El crecimiento de la escuela no solo se mide en cantidad de alumnos, sino también en el nivel alcanzado en competencias provinciales, regionales y nacionales. Cada vez que la delegación fueguina participa en torneos, los podios se llenan de medallas: oro, plata y bronce que reflejan el esfuerzo colectivo de instructores y estudiantes.
Romero subrayó que la preparación no se limita al entrenamiento físico, sino que incluye un acompañamiento constante en la disciplina y la motivación: “Estamos siempre en contacto con el maestro Balbuena, corrigiendo detalles técnicos, preparando a los chicos para que cuando lleguen a un torneo puedan dar lo mejor de sí. La idea es que ellos reciban toda nuestra experiencia, y un poco más”.
De cara al futuro inmediato, Romero se prepara además para un desafío personal: el examen para 5º Dan, en el marco del regional que se realizará en Río Gallegos en octubre. “Para mí es un compromiso grande, porque mi historia en el Taekwon-Do ITF viene de muchos años. Estoy recontra pasado en antigüedad, pero me llena de orgullo seguir avanzando en mi camino personal”, expresó.
La disciplina como eje de la formación
El Taekwon-Do ITF tiene una impronta particular, heredada de su creador, el General Choi Hong Hi, quien le dio una fuerte base militar en cuanto a disciplina, respeto y rigor en la práctica. Romero explicó que esa exigencia se adapta a la edad y madurez de cada alumno, evitando que los más pequeños se frustren o se sientan presionados.
“Hay chicos que empiezan a los cinco años, pero a esa edad es difícil que entiendan. Lo ideal es que arranquen entre los ocho y los diez. A los más chiquitos los vamos adaptando de a poco, y lo bueno es que los cinturones más avanzados ayudan a guiar a los que recién comienzan. Se genera una cadena muy valiosa, donde los mayores acompañan a los menores, y así se refuerza el sentido comunitario del Taekwon-Do ITF”, detalló.
Agradecimientos y compromiso comunitario
En sus palabras, Romero hizo especial hincapié en los agradecimientos: al maestro Balbuena, al Municipio de Río Grande por el apoyo institucional, a los periodistas que difunden la actividad, y sobre todo a las familias que confían en la escuela.
“Que los padres nos confíen a sus hijos es una enorme responsabilidad. Nosotros tenemos que devolver esa confianza no solo con la enseñanza técnica, sino también con la formación de personas íntegras. Y eso es lo que intentamos hacer todos los días”, aseguró.
Romero valoró además el trabajo de sus colegas instructores, quienes comparten la tarea de formar a nuevas generaciones. “Esto no es un esfuerzo individual, sino colectivo. Cada uno aporta su experiencia y su compromiso para que la escuela siga creciendo”.
Un cierre con valor histórico
El camino del Taekwon-Do ITF en Río Grande está íntimamente ligado a figuras como Ramón Balbuena y Rolando Julio Romero, quienes han sabido transformar un proyecto en una verdadera escuela de vida. Con raíces en los años ochenta, atravesando pausas, retornos y desafíos, Romero representa la historia viva de la disciplina, un puente entre los pioneros y las nuevas generaciones que hoy encuentran en el tatami un espacio de crecimiento personal y comunitario.
El hecho de que la Escuela Municipal de Taekwon-Do ITF sea hoy la más numerosa de la Patagonia y una de las más destacadas en el país no es producto de la casualidad, sino de una labor seria, sostenida y comprometida. En cada barrio, en cada clase y en cada torneo, late el espíritu de un arte marcial que no se limita a las patadas y los golpes, sino que busca formar personas de bien.
Romero lo resume con sencillez y convicción: “El Taekwon-Do ITF fue siempre una parte importante de mi vida, y hoy más que nunca lo es. Poder enseñar y ver crecer a los chicos es el mejor trabajo que puedo realizar. Esa es mi mayor satisfacción”.