Se realizó en Río Grande el primer Campus de Luchas Olímpicas

Se realizó en Río Grande el primer Campus de Luchas Olímpicas

El reconocido instructor de Luchas Olímpicas, Licenciado Oliver Arévalo Medina, cubano con más de diez años instruyendo en la Argentina, concretó en Río Grande el primer Campus que fue dirigido a futuros instructores de esta disciplina, y desmitificó que este deporte sea violento y observó que es el que menos lesiones ha tenido en los Juegos Olímpicos. La llegada del instructor fue posible gracias a la Subsecretaría de Deportes del Municipio de Río Grande. Este domingo a la tarde se realizó el acto de clausura.

Río Grande.- El Cubano Oliver Arévalo Medina, licenciado en Luchas Olímpicas, lleva diez años en Argentina promoviendo la disciplina de lucha. Donde destacó la importancia de la docencia y la capacitación de instructores para desarrollar este deporte que fomenta valores positivos y seguridad.

Arévalo Medina es licenciado en Lucha Olímpica y a través de un convenio de Cuba con el Gobierno de Chubut desarrolló capacitaciones en la Patagonia y toda la Argentina.

“Soy profesor universitario y la docencia me gusta mucho y me gusta también esto de ir por las provincias a capacitar. Me dieron la posibilidad de trabajar con la Federación, tenemos un grupo de trabajo que busca el desarrollo de los instructores que sean avalados por la Federación, le damos clases por Zoom y después le damos clases presenciales, le entregamos un certificado y tiene opción de -por lo menos- trabajar en la lucha a nivel inicial”.

El experto explicó que “la lucha es complicada porque son muchos elementos técnicos, muchos cuidados con los chicos y además tenemos que combatir fuertemente los conceptos que hay de lucha. Cuando se hablan de lucha la gente piensa en la sangre corriendo, el brazo roto y no es así, aquí no hay golpes, aquí no hay nada que dañe, al contrario”, aclaró.

En ese sentido detalló que “en el reglamento está estipulado para velar por la integridad física de los participantes en la actividad y eso no se conoce. Por ejemplo, en los tres últimos Juegos Olímpicos anteriores a Tokio el deporte que menos lesiones tuvo, fue la lucha y siendo un deporte de contacto, una disciplina que se considera un deporte violento, pero realmente las chicas lo disfrutan y cuando las chicas comenzaron los hombres le hacían bullying y actualmente prácticamente ninguna empresa te sponsorea si no está la lucha femenina incluida en toda la competencia”.

Agregó que “es algo tremendo y acá realmente donde me llaman voy, aunque yo me fijo cuando estoy contratado en la Pampa, ellos tienen conmigo cierta anuencia, por decirlo de alguna manera, y que me permite que me invitan y yo asisto y me entrego completamente a la docencia. Yo no estoy escondiendo la bola, dice la gente, pero tú le das a mal enemigo, digo no, a los miedos que van a andar en la colchoneta”.

Entendió que el hecho de ser el deporte que menos lesiones tuvo en los mundiales, “eso quiere decir que es un deporte que aparte de que el reglamento vela por la integridad física, es un deporte que crea valores positivos, todos los deportes nos crean valores positivos. Realmente los que practican el deporte, saben que es un deporte puro, a veces los practicantes son los que lo manchan de alguna manera, pero como decía Maradona, la pelota no se mancha y creo que los dirigentes tienen que pensar en el bajo costo de un deporte individual y lo caro que es un equipo deportivo. Un equipo deportivo son 20 y pico de gente y aquí lo tiene, lleva 6 a los Evita por ejemplo, son 6 medallas, lleva 20 y pico en un equipo y es una medalla, entonces son muy curiosas todas esas cosas”.

Además reparó que “a veces los dirigentes se mantienen en sus trece y no los entiendo, por ejemplo yo en Chubut, hacía concentraciones de gente de Corcovado, de Río Pico, en Rawson, que eran 600 kilómetros por ejemplo. Y yo en La Pampa, a 40 kilómetros no lo logro, porque los dirigentes tienen una mentalidad que no hay como sacarle la pelota de la cabeza en verdad, no sé si es una trepanación del cráneo, no sé qué se pudiera hacer ahí”.

“Tengo 68 años, no sí es importante esto, y la otra en verdad es que creo que los instructores que creamos, le damos las herramientas suficientes para hacer un trabajo metodológico, y de lo simple a lo complejo, que no se lastimen los niños. Empezamos por las técnicas más elementales y vamos subiendo el nivel de las técnicas buscando que los chicos no se lastimen. Un chico se lastima y se traumatiza, y a veces el chico tiene mucha ínfula por aprender más y más y más, y entonces piensa que puede, y realmente es que cada etapa, cada etapa tiene su enseñanza, cada etapa tiene sus técnicas a aprender para evitar esto, que se lastimen los chicos”.

“Actualmente Chubut me quiere de vuelta, pero bueno, yo dejé a un chico ahí que está haciéndolo bien, haciéndolo bien y bueno, y pienso que mi misión en Chubut terminó ya. Hay que buscar e ir a otro sitio y seguir sembrando la semilla del deporte y que sean cada día mejores los chicos, y que dejen un poco las redes sociales, que dejen el teléfono, que se vinculen un deporte que debe dar, como todos los deportes, que le cree valores positivos, que los haga mejores ciudadanos en el futuro, porque el deporte tiene un tiempo de vida, después tienes que enfrentar a la vida como profesional, y los valores que creas acá te pueden servir después para tu vida futura. Ser un mejor ciudadano”.

Finalmente dijo: “Soy uno más, un atleta más, lo mismo lucho que hago cualquier cosa. Quiero agradecer a la Municipalidad de Río Grande que me permitió venir acá, a Horacio Miranda, a Cecilia Zúñiga, a todos los que forman parte del equipo de trabajo, y pienso que si me invitan nuevamente yo vendría, porque de verdad que me he sentido muy bien aquí en Río Grande”.

Estuvieron presentes el subsecretario de deportes; Diego Radwanitzer, el Director de Deporte de Combate; Maximiliano Cavia y el instructor; Horacio Miranda.

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