El senador chileno Alejandro Kusanovic, representante de la Región de Magallanes, se refirió a las tensiones diplomáticas entre Chile y Argentina vinculadas con las Islas Malvinas, el tránsito marítimo y las iniciativas comerciales impulsadas desde Punta Arenas hacia el archipiélago.

Senador chileno Alejandro Kusanovic pidió cautela ante las tensiones por Malvinas y advirtió sobre las consecuencias para Tierra del Fuego y Magallanes

El senador nacional chileno por la Región de Magallanes, Alejandro Kusanovic, advirtió que las diferencias entre Chile y Argentina por las vinculaciones comerciales y marítimas con las Islas Malvinas deben abordarse mediante el diálogo diplomático para evitar consecuencias sobre la integración austral. Durante una entrevista con los periodistas Álvaro Iriarte y María José Olea, en el programa Llegó la Hora de Agricultura TV, sostuvo que la cuestión Malvinas tiene una sensibilidad especial para los argentinos y alertó sobre los posibles efectos de una escalada de medidas sobre el transporte, el comercio, el abastecimiento energético y las relaciones históricas entre ambas comunidades.

Río Grande, 8 de octubre de 2026.- El senador chileno Alejandro Kusanovic, representante de la Región de Magallanes, se refirió a las tensiones diplomáticas entre Chile y Argentina vinculadas con las Islas Malvinas, el tránsito marítimo y las iniciativas comerciales impulsadas desde Punta Arenas hacia el archipiélago.

Durante una entrevista concedida a los periodistas Álvaro Iriarte y María José Olea, en el programa Llegó la Hora, emitido por Agricultura TV desde Santiago de Chile, el parlamentario planteó que ambos países deben actuar con prudencia para evitar que las diferencias sobre soberanía y navegación terminen afectando una relación de integración especialmente profunda en el extremo austral del continente.

Las declaraciones se produjeron después de una rueda de negocios desarrollada en Punta Arenas, a fines de septiembre, con participación de empresarios provenientes de las Islas Malvinas, una actividad que motivó una protesta diplomática argentina, según se señaló durante la entrevista.

 

“El tema de las Malvinas para Argentina es muy sensible”

 

Kusanovic sostuvo que la política exterior chilena no siempre ha respondido con la misma intensidad frente a las controversias territoriales y consideró que, en este caso, corresponde actuar con especial cautela.

El senador mencionó antecedentes vinculados con los Campos de Hielo Sur, la plataforma continental y otros asuntos de soberanía, sobre los cuales expresó cuestionamientos a la actuación histórica de las autoridades chilenas.

Sin embargo, diferenció esas controversias de la cuestión Malvinas, por considerar que involucra una sensibilidad histórica y social particularmente importante para la Argentina.

“El tema de las Malvinas para Argentina es un tema muy sensible”, afirmó.

En ese sentido, advirtió que determinadas decisiones podrían provocar respuestas de ambos lados de la frontera y terminar perjudicando las relaciones comerciales.

Para explicar la importancia que la cuestión tiene en la sociedad argentina, Kusanovic estableció una comparación con el significado histórico que la Guerra del Pacífico y la figura de Arturo Prat tienen para Chile.

También hizo referencia al reconocimiento que reciben los combatientes argentinos fallecidos durante la guerra de 1982 y a la presencia permanente de la Causa Malvinas en la vida pública del país.

 

El comercio y el transporte austral, entre los principales riesgos

 

Uno de los aspectos más relevantes de la entrevista estuvo relacionado con la dependencia recíproca que existe entre las regiones australes de ambos países.

Kusanovic recordó que numerosos habitantes de Río Grande, Ushuaia y Río Gallegos viajan habitualmente a Punta Arenas para realizar compras en la Zona Franca.

Al mismo tiempo, destacó que una parte importante del transporte terrestre que abastece a Magallanes y Aysén utiliza rutas argentinas, mientras que los vehículos que conectan Tierra del Fuego con el territorio continental argentino deben atravesar territorio chileno.

Esa situación, señaló, convierte a la integración regional en un asunto que trasciende las diferencias diplomáticas.

El senador advirtió que una escalada de medidas podría afectar circuitos comerciales y logísticos construidos durante décadas.

También mencionó la vinculación energética entre ambos países, particularmente el suministro de petróleo y gas, como otro de los factores que aconsejan preservar el diálogo.

Desde su perspectiva, las controversias sobre Malvinas no deberían comprometer los vínculos cotidianos de las comunidades australes.

 

La ruta marítima hacia Malvinas y la protesta argentina

 

Durante la entrevista, los periodistas consultaron al legislador sobre la reciente misión comercial de empresarios de las Islas Malvinas a Punta Arenas y las posibilidades de establecer una conexión marítima más regular.

Kusanovic recordó que las relaciones comerciales entre la ciudad chilena y las islas tienen antecedentes que se remontan, al menos, a comienzos de la década de 1990.

Mencionó distintas embarcaciones que participaron de esos intercambios y explicó que, históricamente, las iniciativas enfrentaron dificultades para sostenerse debido al tamaño reducido del mercado del archipiélago y a los costos de operación.

A su juicio, la viabilidad económica de una ruta marítima permanente constituye un desafío independiente de las controversias diplomáticas.

No obstante, consideró que el aspecto más delicado se relaciona con las aguas que deberían atravesar las embarcaciones.

El senador distinguió entre las operaciones comerciales que parten desde otros países directamente hacia aguas internacionales y aquellas que, por su recorrido, pueden involucrar espacios marítimos bajo jurisdicción argentina.

En ese contexto, sostuvo que el respaldo histórico de Chile a la posición argentina sobre Malvinas debe ser tenido en cuenta al evaluar nuevas iniciativas de vinculación comercial con las islas.

Sus afirmaciones expresan la interpretación política y jurídica del legislador chileno y no constituyen, por sí mismas, una determinación sobre el alcance de los derechos de navegación establecidos en los tratados internacionales.

 

“Nosotros haríamos lo mismo en el lado inverso”

 

Otro de los asuntos abordados fue la vigencia del Decreto argentino 457, mencionado por los entrevistadores en relación con la controversia marítima.

Consultado sobre la posibilidad de reclamar su derogación, Kusanovic consideró que esa estrategia sería jurídicamente equivocada desde la perspectiva chilena.

El parlamentario sostuvo que la Argentina procura proteger los espacios que considera comprendidos dentro de sus derechos soberanos y afirmó que Chile debería comprender esa posición, aunque mantenga sus propios intereses.

En ese contexto, reconoció que una situación equivalente podría provocar una respuesta similar por parte de su país.

“Nosotros haríamos lo mismo en el lado inverso, sin lugar a dudas”, expresó.

El senador también planteó que Chile debe evaluar cuidadosamente las consecuencias de sus posiciones diplomáticas respecto de Malvinas y de las proyecciones marítimas hacia la Antártida, donde existen intereses territoriales que requieren un tratamiento específico.

 

Propuso una negociación directa entre las cancillerías

 

Frente a las diferencias planteadas, Kusanovic consideró que la alternativa más conveniente es una negociación directa entre los gobiernos de Chile y Argentina.

“Yo creo que acá debería sentarse el canciller chileno y el argentino y negociar este tema”, afirmó.

El legislador sostuvo que el diálogo debería permitir identificar los eventuales perjuicios económicos derivados de las restricciones y buscar soluciones que eviten afectar a las comunidades de ambos países.

Su propuesta apunta a que las controversias se encaucen institucionalmente, sin trasladar sus consecuencias a los habitantes de las regiones australes.

 

La presencia chilena en Río Grande y los vínculos históricos entre ambos pueblos

 

Kusanovic también dedicó parte de sus declaraciones a recordar la estrecha relación social y familiar que existe entre Magallanes, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

El senador destacó la importante presencia de ciudadanos chilenos y descendientes de familias chilenas en ciudades argentinas como Río Grande y Río Gallegos.

A modo de apreciación personal, estimó que una proporción significativa de la población riograndense tiene vínculos familiares con Chile, aunque no presentó datos estadísticos que permitieran precisar esa dimensión.

También recordó las relaciones históricas que se desarrollaron a través de la actividad ganadera y los intercambios comerciales entre ambos territorios.

Estas vinculaciones, sostuvo, explican por qué cualquier conflicto diplomático entre los dos países puede tener consecuencias especialmente sensibles en el extremo austral.

Para Kusanovic, las relaciones entre Magallanes y la Patagonia argentina poseen una profundidad que difícilmente pueda compararse con la de otras regiones fronterizas.

 

Vigilancia austral, Antártida y cooperación regional

 

Hacia el final de la entrevista, los periodistas consultaron al senador sobre las prioridades que debería contemplar el presupuesto chileno de 2027 en materia de vigilancia y control de los espacios australes.

Kusanovic respondió que no considera que exista actualmente una situación que justifique presentar la relación austral entre ambos países como un escenario de confrontación permanente.

En cambio, destacó los antecedentes de cooperación en materia de patrullaje marítimo y operaciones vinculadas con los espacios próximos a la Antártida.

El parlamentario sostuvo que existen mecanismos de coordinación y acuerdos que han permitido desarrollar tareas conjuntas y distribuir responsabilidades operativas.

No obstante, reiteró sus críticas a determinadas decisiones adoptadas por Chile durante las últimas décadas en cuestiones limítrofes, especialmente en relación con los Campos de Hielo Sur.

 

Una advertencia desde Magallanes sobre el futuro de la integración austral

 

Las declaraciones de Alejandro Kusanovic incorporan al debate sobre Malvinas una perspectiva centrada en las consecuencias que las controversias diplomáticas pueden tener sobre las poblaciones de la Patagonia y Tierra del Fuego.

Sin desconocer los intereses de Chile, el senador insistió en la necesidad de comprender la sensibilidad que la Causa Malvinas representa para la Argentina y de evitar decisiones que puedan profundizar las diferencias.

Su planteo puso especial atención en una realidad compartida por ambas naciones: el tránsito terrestre, el abastecimiento, la actividad comercial, los vínculos familiares y la cooperación energética forman parte de una integración que se ha desarrollado durante generaciones.

En ese escenario, Kusanovic consideró que la negociación entre las cancillerías constituye el camino más adecuado para abordar las controversias sin comprometer las relaciones históricas entre los habitantes de Magallanes, Santa Cruz y Tierra del Fuego.