Un importante simulacro de incendio y evacuación se desarrolló este miércoles a partir de las 14 horas en las instalaciones de la fábrica de plásticos Río Chico, con un amplio despliegue que involucró a la brigada de emergencia de la empresa, efectivos de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Río Grande y personal sanitario de una empresa privada.

Simulacro de incendio en Río Chico: Iriarte destacó el despliegue y reveló que Bomberos trabaja en un mapa de riesgo de Río Grande

El oficial David Iriarte, jefe del operativo realizado este miércoles en la planta de Río Chico, calificó como “muy positivo” el simulacro que involucró a la brigada interna de la fábrica, dos unidades de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Río Grande y una ambulancia privada. El ejercicio incluyó la evacuación completa del personal, combate de un incendio simulado, rescate, inmovilización y traslado de una persona. Iriarte explicó además que desde hace meses los voluntarios relevan barrios, accesos e infraestructura para confeccionar un mapa de riesgo que permita anticipar la respuesta ante futuras emergencias.

Río Grande, 7 de octubre de 2026.- Un importante simulacro de incendio y evacuación se desarrolló este miércoles a partir de las 14 horas en las instalaciones de la fábrica de plásticos Río Chico, con un amplio despliegue que involucró a la brigada de emergencia de la empresa, efectivos de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Río Grande y personal sanitario de una empresa privada.

El ejercicio buscó recrear con el mayor realismo posible una emergencia dentro de una planta industrial y obligó a evacuar a los trabajadores mientras los distintos equipos desplegaban las maniobras previstas.

El oficial David Iriarte, quien estuvo a cargo del operativo por parte de Bomberos Voluntarios, realizó un balance positivo de la experiencia y remarcó la importancia de este tipo de prácticas para evaluar tiempos de respuesta, desempeño del personal, funcionamiento de las unidades y características particulares de establecimientos industriales.

 

Iriarte: “Esto es una continuidad de práctica y es lo que va a llevar siempre a la perfección”

 

“La verdad, muy positivo”, resumió Iriarte una vez concluido el ejercicio.

El oficial aclaró que posteriormente deberá realizarse una evaluación integral del simulacro para detectar aquellos aspectos que puedan mejorarse.

“Esto requiere después de una evaluación postsimulacro para ver todas las cuestiones que hay que afinar, pero por empezar esto es muy positivo por todas las fuerzas que involucró”, explicó.

Destacó en ese sentido la participación conjunta del personal de emergencias, los brigadistas de la fábrica y el servicio sanitario encargado de intervenir en la atención y traslado de la persona que representó a la víctima.

“Esto es una continuidad de práctica y es lo que va a llevar siempre a la perfección”, remarcó.

Iriarte valoró particularmente la preparación de los integrantes de la brigada interna de Río Chico y sostuvo que, además de la capacitación, resulta fundamental mantener la predisposición para participar de estos ejercicios.

“Los chicos de acá de la brigada ya están más que capacitados en esto, la voluntad la tienen, y eso es lo que importa: la voluntad, la práctica y evitar que esto ocurra, obviamente”, señaló.

 

Dos unidades y seis Bomberos Voluntarios

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Para el simulacro, la Asociación de Bomberos Voluntarios movilizó dos unidades, una destinada al primer ataque y otra como apoyo.

“Nosotros participamos con seis voluntarios”, precisó Iriarte, además de mencionar la intervención de un móvil sanitario privado.

El ejercicio permitió desplegar líneas de ataque en el exterior de la planta y desarrollar distintas maniobras mientras los trabajadores permanecían evacuados en un sector seguro.

Iriarte explicó que, ante una emergencia real de estas características, el dispositivo podría ser considerablemente mayor y requerir la participación coordinada de otros organismos.

En ese sentido mencionó, por ejemplo, la posible necesidad de incorporar a Tránsito Municipal y otras instituciones, dependiendo de las dimensiones y características del siniestro.

“Ojalá que nunca pase”, insistió el oficial, pero aclaró que frente a una emergencia industrial real “va a hacer falta un despliegue mucho más avanzado para este tipo de trabajo”.

 

Conocer las fábricas antes de una emergencia

 

Uno de los aspectos que Iriarte consideró especialmente valioso es la posibilidad de que los Bomberos conozcan previamente las características de los establecimientos en los que eventualmente podrían tener que intervenir.

“Nos sirve también para ver los tiempos de respuesta, para ver nuestro personal, para ver las unidades cómo se comportan, para conocer las plantas”, enumeró.

Ese conocimiento previo adquiere especial importancia cuando se trata de instalaciones industriales, debido a que las características de un incendio dentro de una fábrica pueden ser muy diferentes a las de una emergencia registrada en una vivienda particular.

Iriarte recordó que los Bomberos Voluntarios de Río Grande ya debieron afrontar a lo largo de los años incendios de gran magnitud en establecimientos fabriles y otros edificios de características complejas.

 

Bomberos elaboran un mapa de riesgo de Río Grande

 

Durante la entrevista, el jefe del operativo reveló además un trabajo preventivo que la institución viene desarrollando desde hace varios meses.

“Estamos haciendo con un grupo de bomberos un relevamiento de los barrios, de toda la ciudad, de los accesos, de las rutas, de las calles, cómo están”, explicó.

El trabajo no se limita a las vías de circulación, sino que busca identificar qué tipo de infraestructura existe en cada sector de Río Grande.

“En esos barrios, en esas manzanas, qué es lo que hay. Si hay plantas, si hay viviendas, si hay departamentos, si hay supermercados, si hay hospitales, todo tipo de infraestructura”, detalló.

Toda esa información permitirá avanzar en la elaboración de un mapa de riesgo y un croquis operativo de la ciudad, destinado a facilitar la planificación de los recursos necesarios ante una eventual emergencia.

Iriarte explicó que la finalidad es contar previamente con un esquema que permita determinar “con qué tenemos que asistir a esa eventualidad”.

El relevamiento adquiere particular importancia para planificar respuestas ante incendios industriales, donde las necesidades de personal, equipamiento y logística pueden incrementarse considerablemente.

 

Los incendios industriales requieren otra logística

 

El oficial explicó que una emergencia dentro de una fábrica presenta exigencias muy diferentes a las de un incendio domiciliario.

“Lamentablemente ya hemos trabajado en emergencias grandes, llámese cartoneras o fábricas, y el trabajo por ahí es muy diferente a lo que es un incendio en una vivienda particular”, sostuvo.

En establecimientos industriales, precisó, “se requieren muchas más unidades, mucho más personal” y una estructura logística capaz de sostener una intervención que puede prolongarse durante varias horas.

Incluso mencionó cuestiones que habitualmente no resultan visibles para quienes observan un operativo desde afuera, como la necesidad de organizar alimentación y asistencia para los propios equipos cuando las intervenciones son extensas.

“Es una cuestión que obviamente estudiamos, practicamos y trabajamos para llegar a un buen resultado”, explicó Iriarte.

 

Una víctima simulada y evacuación total de la planta

 

Por su parte, Diego Almarás, integrante de la brigada de Río Chico y también Bombero Voluntario de Río Grande, explicó que el establecimiento debe realizar periódicamente ejercicios de evacuación y que en cada oportunidad buscan incorporar nuevos elementos para aumentar el grado de realismo.

“Todos los años tenemos que realizar este plan de evacuación, que es algo que pide el seguro, y cada vez le vamos poniendo más condimentos”, señaló.

En esta oportunidad se logró sumar la intervención de Bomberos Voluntarios y de una ambulancia privada, permitiendo ensayar diferentes etapas de una emergencia dentro de la planta.

Almarás explicó que el objetivo fue desarrollar “un trabajo lo más real posible”, de manera que trabajadores y brigadistas puedan aproximarse a las condiciones que encontrarían si alguna vez debieran enfrentar una situación verdadera.

 

Rescate, inmovilización y traslado

 

Una de las particularidades del ejercicio fue la incorporación de una persona que simuló encontrarse afectada dentro de la fábrica.

“Lo pusimos en un sector de la planta, los mismos brigadistas hicieron la inmovilización y, una vez que llegó la ambulancia, lo pudimos sacar y simulamos el traslado”, relató Almarás.

La persona fue colocada sobre una camilla, retirada del establecimiento y posteriormente ingresada a la ambulancia, completando así la secuencia prevista para el ejercicio.

El integrante de la brigada remarcó que estas prácticas no deben concentrarse únicamente en combatir el fuego.

“Trabajamos siempre para que estas cosas, no solo la parte de incendio y rescate, sino la parte de evacuación, se puedan cumplir”, señaló.

 

Prepararse para una emergencia que esperan no tener que enfrentar

 

El operativo permitió ensayar de manera conjunta diferentes componentes de una eventual emergencia industrial: detección y respuesta inicial, evacuación del personal, llegada de las unidades, despliegue de líneas, rescate de una persona, asistencia sanitaria y traslado.

Para Bomberos Voluntarios, además, constituyó una oportunidad para medir sus propios tiempos y conocer con mayor profundidad las instalaciones.

Iriarte sintetizó el sentido preventivo del ejercicio con una expresión que reiteró durante la entrevista: “Ojalá que nunca pase”.

Pero precisamente para esa eventualidad se desarrollan estas prácticas: conocer anticipadamente los riesgos, detectar aspectos que deben corregirse y coordinar a quienes deberán responder si alguna vez una simulación deja lugar a una emergencia real.