Más de 140 familias atraviesan una situación crítica en Río Grande. Ante la ausencia de la empresa, los operarios financian servicios básicos y mantienen en funcionamiento la fábrica mientras exigen respuestas.
Río Grande.- En un contexto de creciente incertidumbre laboral, los trabajadores de la firma Aires del Sur decidieron organizarse para sostener no solo sus hogares, sino también la propia estructura productiva de la empresa, ante la desaparición de la patronal y la falta de pago de salarios desde hace cuatro meses.
En diálogo con el medio Minuto Fueguino, uno de los delegados del sector, Esteban Lewis, confirmó el lanzamiento de un bono solidario como herramienta de subsistencia para las más de 140 familias afectadas por el conflicto.
Cuatro meses sin salario y una empresa ausente
“Ya van a ser cuatro meses sin sueldo, donde la empresa sigue sin aparecer”, expresó el delegado, describiendo una situación que se agrava con el paso del tiempo.
A pesar del acompañamiento estatal -tanto del Gobierno provincial como del Municipio-, los trabajadores remarcan que el problema de fondo sigue sin resolverse: la ausencia total de la empresa y la falta de respuestas concretas.
Los trabajadores sostienen la fábrica
En un hecho inusual y de alto impacto, los propios operarios se encuentran pagando los servicios básicos de la planta, con el objetivo de evitar su deterioro y mantenerla operativa ante una eventual reactivación.
“Estamos haciéndonos cargo del gas y la internet. Son costos fijos de unos 400 mil pesos mensuales”, detallaron.
La preocupación no es menor: una interrupción de los servicios podría dañar las máquinas, generar pérdidas irreversibles y dificultar aún más cualquier intento de recuperación.
“Una máquina parada también se desgasta. El frío y la humedad afectan todo”, advirtieron.
El bono solidario: una herramienta de supervivencia
Frente a este escenario, los trabajadores impulsaron la venta de un bono solidario con un valor de 10.000 pesos, cuyo sorteo se realizará el próximo 15 de mayo a través de redes sociales.
Los premios -donados por vecinos y comerciantes- incluyen:
Televisor de 43 pulgadas
Hidrolavadora
Pulidora orbital
Cables puente
Kit levantamuebles
Perchero artesanal
“El dinero que vende cada trabajador es para su familia. Lo que venden otras organizaciones va a un fondo común para sostener la planta”, explicaron.
Solidaridad y organización en tiempos de crisis
La iniciativa cuenta con el apoyo de distintos sectores sociales, gremiales y comunitarios, que colaboran en la comercialización de los bonos.
“Esta es la solidaridad que caracteriza a Río Grande”, destacó Lewis, poniendo en valor el acompañamiento recibido en medio de la crisis.
Un conflicto que escala
Más allá de la urgencia económica, los trabajadores advierten que el conflicto podría escalar en el plano judicial y político si la empresa no da respuestas.
“Si no se presentan, vamos a ir por todo. No se puede permitir que una empresa deje de pagar salarios y desaparezca como si nada”, afirmaron.
En ese sentido, anticiparon que evalúan acciones ante la Legislatura y el Poder Judicial para avanzar contra lo que consideran una posible maniobra irregular.
Defender el trabajo, sostener la dignidad
Mientras tanto, la realidad cotidiana se impone: pagar servicios, garantizar alimentos y sostener la estructura productiva con recursos propios.
“Estamos cuidando nuestra fuente de trabajo y tratando de darle una vida digna a nuestras familias”, resumieron.
Una historia que refleja no solo la crisis industrial que atraviesa Tierra del Fuego, sino también la capacidad de organización y resistencia de los trabajadores frente a la incertidumbre.




