Con una actuación de carácter y un enorme despliegue colectivo, Victoria derrotó a Inter en una intensa final y se consagró campeón de la División “B” del Torneo Oficial de Futsal AFA “Homenaje a Hugo Varas”. Tras la consagración, el capitán Braian Cárcamo destacó el trabajo táctico del equipo, el sacrificio realizado durante toda la competencia y el profundo sentido de pertenencia que representa defender los colores de una institución con una rica historia en el deporte riograndense.
Río Grande.- La Fortaleza Verde volvió a ser escenario de una jornada inolvidable para el futsal riograndense. En una final intensa, dinámica y disputada hasta el último instante, Victoria superó a Inter y se quedó con el título de campeón de la División “B” del Torneo Oficial de Futsal AFA, certamen organizado en homenaje al recordado periodista deportivo Hugo Varas.
El encuentro reunió a dos equipos que habían demostrado durante toda la temporada argumentos suficientes para llegar a la definición. El espectáculo estuvo a la altura de las expectativas, con un ritmo elevado, situaciones de peligro en ambos arcos y un importante marco de público que acompañó permanentemente desde las tribunas.
Una vez consumada la victoria, el capitán del flamante campeón, Braian Cárcamo, analizó el desarrollo del encuentro, recordó el recorrido del plantel durante el campeonato y dejó en evidencia el enorme significado que tiene para él levantar un nuevo trofeo vistiendo la camiseta del club que forma parte de la historia de su propia familia.
Una revancha deportiva frente a un rival de jerarquía
Cárcamo no dudó en reconocer el mérito del rival y recordó que ambos equipos ya habían protagonizado un duelo muy parejo durante la fase regular.
“Sabíamos que Inter era un equipo bravo. Por algo estaba jugando la final. Ya nos habíamos enfrentado durante el torneo y aquella vez ellos nos habían ganado 5 a 4 con un gol cuando faltaban apenas unos treinta segundos”.
Ese antecedente obligó a Victoria a preparar cuidadosamente el partido decisivo.
El capitán explicó que el plantel sabía que nuevamente sería un encuentro de enorme exigencia física y futbolística.
“No pensábamos que el partido iba a ser muy diferente. Sabíamos que iba a ser igual de duro y que había que pelear cada pelota”.
La final respondió exactamente a ese pronóstico.
Victoria debió exigirse al máximo para sostener la intensidad durante los cuarenta minutos y recién sobre el cierre pudo asegurar una victoria muy trabajada.
“Por suerte lo pudimos sacar adelante con lo último que nos quedaba, porque ya estábamos muy cansados físicamente. Pero pudimos ser campeones y regalarle esta alegría a toda la gente que vino a acompañarnos”.
Sus palabras reflejaron el enorme desgaste realizado por el plantel, que encontró fuerzas donde parecía no haberlas para quedarse con el campeonato.
El orgullo de defender la camiseta de toda una vida
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando Cárcamo habló sobre el significado que tiene Victoria en su vida.
Lejos de referirse únicamente a un club deportivo, el capitán describió una historia familiar que lo acompaña desde la infancia.
“Victoria es un club de muchísimos años. Lo fundó mi viejo y para mí es un orgullo enorme”.
La emoción se hizo evidente al recordar sus primeros años como hincha.
“Me emociona hablar de esto porque Victoria siempre fue un club muy importante. Participó tanto en el fútbol de cancha grande como en el futsal, aunque históricamente estuvo más identificado con el fútbol de once”.
Entre esos recuerdos aparecieron también las campañas del club en torneos nacionales.
“Vos cubriste aquellos Argentinos C que jugó Victoria y yo tengo el recuerdo de ir siempre a la cancha, muerto de frío, pero alentando al equipo”.
Aquellas experiencias terminaron marcando su camino.
“Yo soñaba algún día con ser un referente de Victoria, como hoy me toca serlo. Eso me pone muy feliz y muy orgulloso”.
No se trató solamente de levantar una copa. Para Cárcamo, esta consagración representa el cumplimiento de un sueño que comenzó muchos años atrás, cuando observaba desde la tribuna a quienes defendían esos mismos colores.
La estrategia que inclinó la balanza
Más allá del esfuerzo físico realizado durante la final, el capitán remarcó la importancia que tuvo el planteo elaborado por el cuerpo técnico.
Según explicó, la idea fue modificar el comportamiento habitual del equipo para sorprender al rival.
“El técnico planteó el partido así desde el primer minuto”.
Victoria decidió salir a presionar alto, una propuesta diferente a la que había utilizado durante gran parte del campeonato.
“Durante todo el torneo esperábamos un poco más atrás, pero para esta final decidió que saliéramos a presionar”.
La apuesta dio resultados.
“Creo que acertó porque generamos muchas situaciones de gol que lamentablemente no pudimos convertir”.
Con el correr de los minutos apareció el desgaste lógico de una final.
“Después ya no nos quedaban piernas y ahí nos tocó replegarnos un poco”.
Sin embargo, el orden defensivo permitió sostener la ventaja hasta el pitazo final.
“El técnico fue quien planteó el partido de esa manera y por suerte nos pudimos quedar con el triunfo”.
El reconocimiento al trabajo del entrenador demuestra el fuerte compromiso colectivo que caracterizó al plantel durante toda la competencia.
Una familia dentro y fuera de la cancha
A lo largo de la entrevista, Cárcamo repitió en varias oportunidades una palabra que resume gran parte de la identidad de Victoria: familia.
Para el capitán, ese sentido de pertenencia fue determinante en la obtención del campeonato.
El respaldo permanente de los simpatizantes se hizo sentir especialmente durante la final.
“Quiero mandar un saludo a toda la hinchada que vino a acompañarnos en todos los partidos y especialmente en esta final”.
Las tribunas aportaron un color especial.
“Vinieron con los bombos, alentaron durante todo el partido y realmente hicieron sentir que Victoria es una familia”.
Esa unión, explicó, también se traslada al grupo de jugadores.
“Lo que es un buen grupo, sumado al acompañamiento de las familias, ayuda muchísimo para conseguir un campeonato como este”.
No quiso nombrar individualmente a sus familiares por temor a olvidar a alguno.
“Tengo una familia enorme. Si empiezo a nombrarlos uno por uno seguramente después alguno me va a retar porque me olvidé”.
Por eso eligió enviar un saludo general.
“Les mando un abrazo a todos”.
El campeón ya piensa en los nuevos desafíos
Después de una temporada exigente, el plantel tendrá algunos días para recuperarse.
El capitán reconoció que el desgaste físico fue muy importante.
“La verdad es que ahora necesitamos descansar porque no damos más”.
Sin embargo, el calendario deportivo no permite relajarse demasiado.
Victoria ya comenzó a mirar las próximas competencias.
“Ahora vendrá el próximo torneo y también la Copa Río Grande”.
Además, el mercado de pases ofrecerá la posibilidad de reforzar el plantel.
“Tenemos la posibilidad de incorporar tres jugadores y eso seguramente nos va a ayudar muchísimo para potenciar el equipo”.
El objetivo será mantener el nivel competitivo y seguir peleando por nuevos títulos.
Con la base del actual campeón y algunos refuerzos estratégicos, Victoria buscará prolongar el buen momento deportivo que atraviesa.
Una consagración que trasciende el resultado
El campeonato obtenido por Victoria no solamente representa un nuevo trofeo para las vitrinas del club. También simboliza la continuidad de una historia construida durante décadas por dirigentes, jugadores, entrenadores, simpatizantes y familias que hicieron de la institución uno de los nombres tradicionales del deporte riograndense.
Para Braian Cárcamo, además, la conquista posee un significado profundamente personal. Después de haber crecido acompañando al equipo desde las tribunas y soñando con vestir esos colores, hoy le tocó levantar la copa como capitán y convertirse en uno de los referentes de una nueva generación.
La victoria frente a Inter fue el premio al esfuerzo, a la planificación y a un grupo que nunca dejó de creer, incluso cuando las piernas ya no respondían en los minutos finales de la definición.
Con el título ya asegurado, llegará un breve descanso antes de volver al trabajo. El Clausura, la Copa Río Grande y los nuevos desafíos aparecen en el horizonte de un equipo que demostró que la tradición, el sentido de pertenencia y el compromiso colectivo siguen siendo las bases sobre las cuales Victoria continúa escribiendo nuevas páginas de gloria en el futsal de Río Grande.




