La novedad fue confirmada por el Dr. Daniel Cesari Hernandez, reconocido penalista, ex Juez de Instrucción de Río Grande y estudioso de la Cuestión Malvinas, durante su habitual columna en “La Mañana de la Tecno” por Radio Universidad 93.5 MHz. En esta oportunidad estuvo acompañado en los estudios por el presidente del Centro de Veteranos de Guerra “Malvinas Argentinas”, Alberto Ante, y por el Veterano de Guerra de Malvinas Carlos Vallejos.

El proyecto para cambiar el nombre a la calle Puerto Egmont dio un nuevo paso en el Concejo Deliberante de Río Grande

Así lo adelantó el Dr. Daniel Cesari Hernandez al confirmar que actualmente el proyecto de su autoría ha recibido el Número de Asunto 390/2026 y se encamina a obtener estado parlamentario en la próxima sesión del Concejo que tendrá lugar el próximo 27 de agosto. La iniciativa para reemplazar en Río Grande el nombre de la calle Puerto Egmont por el del veterano de guerra Eduardo Cabrera fue acompañado por el Centro de Veteranos de Guerra “Malvinas Argentinas”, cuyo presidente Alberto Ante, y el VGM Carlos Vallejos visitaron junto al ex magistrado los estudios de Radio Universidad. Además de analizar el origen histórico del cuestionado nombre, los protagonistas abordaron la malvinización, el futuro edificio permanente de la tradicional Carpa de la Dignidad y la necesidad de mantener la Cuestión Malvinas alejada de intereses partidarios.

Río Grande, 17 de agosto de 2026.– El proyecto que busca eliminar la denominación Puerto Egmont de una calle de Río Grande y reemplazarla por el nombre del veterano de guerra Eduardo Cabrera dio un paso fundamental al tomarse en el Concejo Deliberante como Asunto Nº 390 y tomará estado parlamentario el próximo 27 de agosto.

La novedad fue confirmada por el Dr. Daniel Cesari Hernandez, reconocido penalista, ex Juez de Instrucción de Río Grande y estudioso de la Cuestión Malvinas, durante su habitual columna en “La Mañana de la Tecno” por Radio Universidad 93.5 MHz. En esta oportunidad estuvo acompañado en los estudios por el presidente del Centro de Veteranos de Guerra “Malvinas Argentinas”, Alberto Ante, y por el Veterano de Guerra de Malvinas Carlos Vallejos.

Cesari Hernandez explicó que la propuesta fue receptada en el ámbito legislativo municipal y destacó que ya cuenta con un número oficial para su tratamiento.

“Hoy tengo el honor y el orgullo de decir que lo estamos logrando y lo vamos a lograr”, expresó, antes de confirmar que la iniciativa ingresó como Asunto Nº 390, a partir de la intervención de la concejal Florencia Vargas.

 

“Acá no hay banderas políticas”

 

Uno de los puntos que Cesari Hernandez remarcó especialmente fue que la iniciativa no debe ser interpretada desde una perspectiva partidaria.

“Acá no hay banderas políticas, acá nadie se va a llevar los laureles. Los únicos laureles se los van a llevar los que se lo merecen, que son los veteranos”, sostuvo.

Según adelantó, el proyecto podría comenzar a ser analizado en comisiones durante septiembre y manifestó su intención de participar personalmente de esa instancia para defender los fundamentos históricos y jurídicos de la modificación.

También invitó a los veteranos a acompañar el tratamiento y expresó su expectativa de que el proyecto consiga el respaldo unánime del cuerpo deliberativo.

 

Por qué cuestionan el nombre Puerto Egmont

 

Cesari Hernandez volvió a desarrollar los argumentos históricos que dieron origen a la iniciativa.

Explicó que Puerto Egmont remite al asentamiento establecido por los británicos en 1765 en las Islas Malvinas y sostuvo que representa el primer acto material de ocupación ilegal británica en el archipiélago.

Desde esa perspectiva, consideró contradictorio que Río Grande, Capital Nacional de la Vigilia por la Gloriosa Gesta de Malvinas, mantenga una calle con esa denominación.

“No podemos mantener en Río Grande, la ciudad del honor a los veteranos, el nombre de un acto de imperialismo”, resumió Cesari Hernandez.

El abogado consideró, sin embargo, que la denominación original probablemente haya surgido de un error y no de una intención de homenajear la presencia británica.

Según explicó, al momento de asignarse nombres vinculados con Malvinas a distintas calles de la ciudad, pudo haberse tomado “Puerto Egmont” de mapas del archipiélago sin profundizar en su significado histórico.

“Creo que esto fue un error propuesto con buena voluntad”, señaló, al considerar que quien eligió aquella denominación probablemente no contó con el asesoramiento histórico necesario.

El Dr. Daniel Cesari Hernandez explicó que Puerto Egmont remite al asentamiento establecido por los británicos en 1765 en las Islas Malvinas y sostuvo que representa el primer acto material de usurpación británica en el archipiélago.

Eduardo Cabrera, el nombre propuesto

 

El Centro de Veteranos impulsa que la calle pase a denominarse Eduardo Cabrera, en homenaje a un veterano de guerra fallecido en 2012 y profundamente vinculado con Río Grande.

Alberto Ante recordó que Cabrera participó del conflicto del Atlántico Sur como integrante del Destructor ARA Hércules y que posteriormente desarrolló parte de su vida en Río Grande, donde formó parte activa de la comunidad y del Centro de Veteranos.

“Era un veterano de guerra, un compañero, un amigo de nosotros, de todos los veteranos”, recordó Ante.

Cesari Hernandez sostuvo que Cabrera reúne diferentes dimensiones que justifican el reconocimiento: su participación en la guerra, su pertenencia a la Armada Argentina y su posterior vida como vecino de Río Grande.

 

Una solución para los vecinos de la calle

 

El cambio de denominación también podría generar consecuencias administrativas para las familias que actualmente tienen domicilio sobre Puerto Egmont.

Ante esta situación, Cesari Hernandez adelantó que promoverá una segunda iniciativa para evitar que los vecinos deban afrontar gastos derivados de la modificación de sus documentos.

El objetivo será buscar los mecanismos y recursos necesarios para que quienes tengan que renovar su DNI como consecuencia del cambio de domicilio puedan hacerlo sin costo.

“Porque el cambio de nombre es el honor a la patria, y la patria somos todos”, expresó.

 

Malvinizar desde las escuelas

 

La conversación también permitió abordar uno de los principales objetivos que mantiene el Centro de Veteranos: transmitir la historia de Malvinas a las nuevas generaciones.

Ante explicó que los veteranos continúan concurriendo a establecimientos educativos cuando son convocados y que, durante la tradicional Semana de Malvinas, numerosos estudiantes visitan los espacios organizados por la institución.

Para el presidente del Centro, la enseñanza de Malvinas debería acompañar todo el recorrido educativo de niños y jóvenes.

“Malvinas es un compromiso de todos”, afirmó, destacando que detrás del conflicto de 1982 existe una extensa historia que debe ser conocida por las nuevas generaciones.

 

La Carpa de la Dignidad tendrá un espacio permanente

Alberto Ante recordó que Eduardo Cabrera participó del conflicto del Atlántico Sur como integrante del Destructor ARA Hércules y que posteriormente desarrolló parte de su vida en Río Grande, donde formó parte activa de la comunidad y del Centro de Veteranos.

Otro de los anuncios destacados estuvo relacionado con el edificio permanente que reemplazará físicamente a la tradicional Carpa de la Dignidad, sin perder el espíritu que durante años convirtió a ese espacio en uno de los símbolos de la Vigilia por Malvinas.

Alberto Ante destacó el compromiso del Municipio de Río Grande para concretar la obra y señaló que los trabajos continúan avanzando.

Según explicó, el intendente Martín Pérez les transmitió que la obra podría estar finalizada hacia el 20 de noviembre.

Ante describió al futuro edificio como considerablemente más amplio que la actual carpa y explicó que posteriormente deberá definirse junto al Municipio la organización del espacio, su ornamentación y la vinculación con el museo que actualmente posee el Centro de Veteranos.

“El objetivo no lo va a perder, que es malvinizar, enseñar”, afirmó.

El dirigente también destacó que contar con instalaciones permanentes permitirá ampliar las visitas de escuelas, turistas y vecinos durante todo el año.

 

Vallejos destacó el trabajo de los veteranos

 

Carlos Vallejos puso especial énfasis en el proceso de malvinización desarrollado durante décadas y en la necesidad de continuar transmitiendo la experiencia de quienes participaron del conflicto.

Durante la entrevista también se refirió al valor de los espacios de memoria construidos en Río Grande y planteó la necesidad de profundizar el debate sobre la Cuestión Malvinas más allá de las conmemoraciones.

Su intervención dio paso a uno de los tramos más profundos de la conversación, cuando consultó a Cesari Hernandez sobre la utilización política de Malvinas y sobre el camino seguido por la Argentina durante las últimas cuatro décadas.

Durante la entrevista, Carlos Vallejos también se refirió al valor de los espacios de memoria construidos en Río Grande y planteó la necesidad de profundizar el debate sobre la Cuestión Malvinas más allá de las conmemoraciones.

Cesari Hernandez: “Tomar la cuestión Malvinas con fines políticos es inmoral”

 

Ante la consulta, Cesari Hernandez cuestionó duramente cualquier intento de utilizar la causa con objetivos electorales.

“Tomar la cuestión Malvinas con fines políticos es como tomar el hambre de los chicos con fines políticos, es exactamente igual de inmoral”, expresó.

Para el abogado, la defensa argentina debe construirse fundamentalmente desde la cultura, la educación, el conocimiento histórico y el derecho internacional.

“Los que realmente sentimos las Malvinas desde el corazón no lo vamos a permitir, y no lo vamos a permitir desde la cultura”, sostuvo.

 

Defensa nacional y el papel de los F-16

 

La conversación avanzó también sobre la política de Defensa Nacional y la incorporación de los aviones F-16.

Cesari Hernandez defendió la necesidad de que Argentina cuente con capacidad militar disuasiva y sostuvo que disponer de medios de defensa no implica impulsar una política ofensiva.

“¿Vamos a atacar a alguien? No, no vamos a atacar a nadie; vamos a evitar que nos ataquen. Esa es la disuasión”, explicó.

Comparó esa concepción con un cuartel de bomberos equipado para responder ante un incendio: disponer de los medios no significa buscar el conflicto, sino estar preparado para responder ante una eventualidad.

 

“Las Malvinas van a volver”

 

Cesari Hernandez sostuvo que la recuperación argentina debe producirse por vías diplomáticas y pacíficas, dentro del marco del Derecho Internacional.

Recordó que Argentina forma parte de las Naciones Unidas desde 1945 y mencionó especialmente la Resolución 2065, que reconoce la existencia de una disputa de soberanía y llama a las partes a negociar.

También destacó los reiterados pronunciamientos del Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas para que Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones.

En ese contexto, Cesari Hernandez se mostró convencido de que los cambios internacionales y el proceso histórico de descolonización terminarán favoreciendo la posición argentina.

“Nuestra arma tiene que ser la cultura, tenemos que convencer al mundo”, afirmó.

Y cerró su reflexión con una metáfora sobre el camino que, a su entender, deberá recorrer el país: “Hay dos formas de comer una manzana del árbol: una es arrancarla y otra es esperar que caiga de madura”.

“Yo creo que las Malvinas van a caer de madura, porque son, porque fueron y porque van a volver a ser plenamente Argentina”, concluyó.

De esta manera, lo que comenzó como un reclamo para revisar el nombre de una calle de Río Grande terminó abriendo un debate mucho más amplio sobre memoria, educación, soberanía y malvinización. Mientras tanto, el primer objetivo concreto ya ingresó en terreno legislativo: el Asunto Nº 390 espera ahora su tratamiento en el Concejo Deliberante para que Puerto Egmont deje su lugar al nombre de un veterano de guerra de Malvinas.