El intendente Martín Pérez inauguró la chacra agroexperimental municipal “Germán Asencio”, un espacio de 3.000 metros cuadrados destinado a investigación, capacitación y transferencia de conocimientos para fortalecer la producción de alimentos. El predio contará con la primera plantinera de frutillas de Tierra del Fuego, frutas finas, hidroponía, acuaponía, un gallinero experimental, pasturas y cultivos a cielo abierto. Durante la jornada también se entregaron plantines a productores y vecinos, en el marco de una política municipal que este año superó los dos millones de unidades distribuidas.
Río Grande, 14 de septiembre de 2026.- El intendente Martín Pérez encabezó este lunes la inauguración de la primera chacra agroexperimental municipal de Río Grande, que lleva el nombre de “Germán Asencio” en reconocimiento a quien fuera uno de los productores pioneros de la ciudad.
El nuevo espacio cuenta con una superficie de 3.000 metros cuadrados y fue concebido como un centro de experimentación, formación y transferencia de conocimientos para productores, estudiantes, instituciones educativas y vecinos interesados en la producción de alimentos. Entre sus instalaciones se proyecta además la primera plantinera de frutillas de Tierra del Fuego.
Martín Pérez explicó que se trata de una infraestructura recuperada por el Municipio a partir de la cesión realizada por la familia de Germán Asencio y destacó que será puesta “a disposición de la producción y del futuro de Tierra del Fuego”.
“Venimos trabajando desde hace ya siete años con mucha fuerza, con mucha dedicación, en tratar de lograr esa soberanía alimentaria que tanto nos interesa a los fueguinos, de poder dejar de depender tanto de alimentos del norte”, sostuvo.
El Intendente señaló que la iniciativa se incorpora a una estrategia que abarca desde la producción avícola hasta la horticultura y que busca trabajar de manera articulada con productores, instituciones científicas y universidades.
“Este lugar va a ser una estación experimental para la producción de plantines, de frutas finas, el trabajo con el INTA, con la UNTDF y el acompañamiento a todos los productores locales”, explicó Martín Pérez.
Más de dos millones de plantines
La inauguración coincidió con una nueva entrega de plantines a productores y vecinos. Martín Pérez confirmó que durante este año el Municipio volvió a superar los dos millones de plantines, destinados a incrementar el volumen de producción local.
“Esos plantines sirven después para que cada productor obviamente los plante y pueda generar un mayor volumen de producción, de vender esa verdura que luego vemos en las chacras y en los comercios de nuestra ciudad”, indicó.
Martín Pérez consideró que el nuevo espacio permite consolidar una política que el Municipio viene desarrollando de manera sostenida y recordó que la producción local comienza a alcanzar mercados que hasta hace algunos años parecían impensados.
En ese punto mencionó la experiencia desarrollada junto a la Misión Salesiana en materia avícola. Según detalló, desde la creación de la sociedad del Estado se produjeron más de 70 mil pollos, comercializados no solamente en Río Grande sino también en Tolhuin, Ushuaia, embarcaciones e incluso en la Antártida.
“Han llegado pollos riograndenses a la Antártida. Eso también creo que, en menor medida, puede llegar a ser hasta una cuestión de soberanía; soberanía alimentaria, justamente”, expresó Martín Pérez.
Recuperar la identidad productiva de Río Grande
El Intendente vinculó la iniciativa con los propios orígenes de Río Grande como colonia agrícola ganadera y recordó que los antiguos pobladores producían verduras, hortalizas, papas y huevos para el consumo familiar.
Para Martín Pérez, aquella historia demuestra que producir alimentos en las condiciones climáticas de la ciudad es posible y que la intervención municipal apunta a potenciar esas capacidades mediante planificación, infraestructura y asistencia.
También reconoció que persisten dificultades para los productores, particularmente respecto del dominio de la tierra y el acceso a los servicios, cuestiones que consideró necesarias para ampliar el desarrollo de las zonas productivas.
“Mientras tanto, vamos acompañando, vamos asistiendo y siempre estamos ahí al lado del productor cuando lo necesita”, afirmó.
Frutillas, hidroponía, peces, gallinas y pasturas
Por su parte, el secretario de Desarrollo Productivo, Facundo Armas, aseguró que la chacra constituye “infraestructura productiva para el futuro” y destacó que permitirá reunir distintas experiencias de producción y generar intercambio de conocimientos con todo el entramado productivo fueguino.
El predio integrará producción avícola, cultivos a cielo abierto, frutas finas, producción de plantines de frutillas, hidroponía y energías renovables mediante paneles solares instalados en el invernadero. También se proyectan ensayos de acuaponía con peces.
“Queremos que sea un lugar de puertas abiertas hacia la comunidad, que pueda llenarse de colegios, de estudiantes de las distintas universidades, que los productores vengan y nos digan por dónde hay que avanzar”, señaló Armas.
El funcionario explicó que el objetivo no es solamente experimentar, sino transferir la experiencia adquirida a quienes pretendan incorporarse a la producción de alimentos.
La chacra dispone además de la antigua casa de Germán Asencio, que será utilizada para reuniones y capacitaciones; taller y depósito; un sector de frutas finas con frambuesas, grosellas y casís; plantinera de frutillas; una unidad de hidroponía; gallinero experimental; cultivos a cielo abierto y una zona con cuatro variedades de pasturas destinada a ensayar alternativas para alimentación animal.
También se trabajará con rotación de cultivos para preservar las condiciones del suelo.
El legado de Germán Asencio
Armas puso especialmente en valor la decisión de que el predio lleve el nombre de Germán Asencio y recordó que fue un pionero de la producción local.
“Germán siempre quiso desarrollar la fruta fina”, contó el Secretario tras dialogar con familiares del productor. Señaló que el sombráculo donde actualmente crecen frambuesas, grosellas y casís representa, precisamente, una continuidad de aquella aspiración.
“Qué mejor homenaje que dejar su nombre para la posteridad, que la gente conozca quién fue Germán Asencio y también sea un incentivo para los nuevos productores”, manifestó.
Armas consideró que la chacra puede contribuir además a recuperar la identidad productiva del barrio APYMEMA, históricamente vinculada con la generación de alimentos para la comunidad de Río Grande.
Articulación con universidades, INTA y Misión Salesiana
El Secretario destacó asimismo el trabajo conjunto con el INTA, la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y la Misión Salesiana.
Definió al INTA como “un aliado estratégico del Municipio” y recordó que, pese a la situación que atraviesa el organismo nacional, continúa brindando asistencia técnica en diferentes proyectos. Entre las experiencias conjuntas mencionó el desarrollo avícola, el gallinero experimental y la plantinera de frutillas.
Sobre las universidades, Armas afirmó que constituyen “la usina de conocimiento” que permite generar los perfiles profesionales necesarios para el desarrollo de la ciudad.
“No hay posible desarrollo productivo sin infraestructura productiva. Esto es infraestructura para la comunidad, para el sector productivo y para todo aquel interesado en producir alimentos”, sintetizó.
De la inauguración participaron los concejales Alejandra Arce y Jonatan Bogado; los secretarios municipales Gastón Díaz, de Gobierno; Gonzalo Ferro, de Gestión Ciudadana; Valeria Capotorto, de Finanzas Públicas; Silvina Mónaco, de Planificación, Inversión y Servicios Públicos; e Ivana Ybars, de Género y Desarrollo Comunitario; el gerente ejecutivo de la Agencia Municipal de Deportes, Cultura y Turismo, Sebastián Bendaña; el subsecretario de Salud, Agustín Pérez; además de integrantes de distintas áreas municipales.
También acompañaron el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Río Grande, José Luis “Gigi” Iglesias; el gerente distrital de Total Austral (TotalEnergies), Marcelo Reinó; familiares de Germán Asencio, productores y representantes de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF).
La puesta en funcionamiento de la chacra “Germán Asencio” incorpora así un nuevo espacio a la estrategia productiva municipal, combinando investigación, capacitación y producción experimental con el objetivo de ampliar las posibilidades de producir alimentos durante todo el año y avanzar hacia una mayor soberanía alimentaria en Río Grande.




