Cientos de vecinos de Río Grande participaron durante el sábado 24 y domingo 25 de octubre de la primera jineteada realizada en el flamante campo “La Chaqueña”, ubicado en el predio de la Cooperativa 18 de Septiembre, en Margen Sur. Sebastián Teteruk, uno de los impulsores de la iniciativa, destacó la importante convocatoria de público, la participación de visitantes de otras localidades y la colaboración de las familias que aportaron alimentos no perecederos destinados a comedores comunitarios y copas de leche. El encuentro incluyó destrezas criollas, jineteadas, espectáculos folklóricos y una concurrida noche de baile popular con conjuntos chamameceros.
Río Grande, 25 de octubre de 2026.- La tradición gaucha, la música popular y la solidaridad fueron protagonistas de un fin de semana especial en la Margen Sur de Río Grande, donde cientos de familias participaron de las dos jornadas de jineteada que marcaron la inauguración del campo “La Chaqueña”, emplazado en el predio de la Cooperativa 18 de Septiembre.
La convocatoria superó las expectativas iniciales de los organizadores, quienes destacaron la importante presencia de público durante ambas jornadas y el acompañamiento de vecinos que llegaron desde distintos sectores de la ciudad para disfrutar de una propuesta tradicionalista que hacía tiempo no se desarrollaba con estas características en Río Grande.
El evento también tuvo un marcado carácter solidario, ya que se recibieron alimentos no perecederos que serán destinados a comedores comunitarios y espacios de copa de leche, con el propósito de colaborar con familias que atraviesan dificultades económicas.
Sebastián Teteruk, uno de los responsables de la organización, expresó su satisfacción por la respuesta de la comunidad y agradeció especialmente a quienes hicieron posible la realización de esta primera edición.
Una convocatoria que sorprendió a los organizadores
Durante una entrevista realizada al comenzar la segunda jornada, Teteruk destacó que el sábado el predio había registrado una concurrencia que superó las previsiones de la organización.
“Sí, la verdad que ayer estuvo colmado, estuvo muy bueno, se contó mucho alimento y hoy también tenemos una cantidad de gente de temprano, así que se ve que le gustó a la gente”, manifestó.
El organizador explicó que la preparación del encuentro demandó un importante trabajo previo y valoró la colaboración de numerosas personas y empresas que acompañaron la iniciativa.
En particular, expresó su reconocimiento al tropillero Pedro Miranda, quien participó en la organización de las actividades vinculadas con las jineteadas.
“Quiero agradecer a todos los que colaboraron, al tropillero Pedro Miranda. Bueno, y a todos los sponsors, todo”, señaló.
El movimiento de vehículos y la presencia de espectadores alrededor del campo reflejaron la magnitud de la convocatoria.
Consultado sobre la cantidad de asistentes, Teteruk prefirió no arriesgar una cifra, aunque describió la importante concurrencia registrada durante el sábado.
“No tengo ni idea, pero que estaba lleno, estaba lleno porque veían hasta del otro lado, se ponían camiones, camionetas. Estuvo muy, muy lleno y muy lindo”, expresó.
La solidaridad también fue protagonista de la jineteada

Uno de los aspectos destacados del encuentro fue la campaña de recolección de alimentos no perecederos, impulsada para acompañar a instituciones comunitarias que brindan asistencia alimentaria.
Durante ambas jornadas, los vecinos acercaron sus contribuciones, permitiendo reunir una cantidad significativa de productos destinados a comedores y copas de leche.
La iniciativa buscó combinar una celebración de las tradiciones populares con una acción concreta de ayuda a familias que necesitan acompañamiento.
Teteruk manifestó su satisfacción por la respuesta solidaria del público y explicó que uno de los objetivos de la organización es continuar desarrollando actividades que permitan ayudar a otros vecinos.
En ese sentido, adelantó que existe la intención de repetir la experiencia.
“Sí, vamos a volver a hacer otra, ahora que ya más o menos tenemos más acomodado. Esta es la primera vez que hacemos y nos está saliendo bastante bien, así que vamos a seguir tratando de hacer esto para la gente y para poder ayudar a otra gente que esté pasando un mal momento”, afirmó.
De esta manera, el flamante campo de jineteada podría convertirse en un nuevo espacio para actividades tradicionalistas que, además de promover la cultura popular, contribuyan con distintas iniciativas solidarias de Río Grande.
Jineteadas, destrezas criollas y una gran noche de chamamé
El programa desarrollado durante el fin de semana incluyó distintas actividades relacionadas con las tradiciones gauchas, que convocaron a aficionados y familias interesadas en este tipo de espectáculos.
Las jineteadas constituyeron uno de los principales atractivos, acompañadas por otras propuestas recreativas y expresiones culturales vinculadas con las costumbres del campo argentino.
El sábado por la noche, la celebración continuó con un baile popular que reunió a músicos y conjuntos de chamamé y folklore.
Teteruk recordó que la programación incluyó la presentación de Guillermo Monta, una actividad de cuero tendido y el tradicional juego del chancho enjabonado, antes de dar paso a los espectáculos musicales.
“Después el baile estuvo, vinieron cuatro bandas a tocar y estuvo el baile hasta como a 1 y media, 2 de la mañana”, relató.
La presentación de los grupos musicales permitió prolongar la celebración hasta la madrugada del domingo, en una jornada que combinó las actividades camperas con el encuentro social y familiar.
El chamamé, una de las expresiones musicales más arraigadas entre numerosas familias del norte argentino radicadas en Tierra del Fuego, ocupó un lugar destacado en la programación.
Participantes y artistas llegados desde distintos lugares
La convocatoria no se limitó a los vecinos de Río Grande, ya que también participaron personas provenientes de otros lugares, incluyendo visitantes de la ciudad chilena de Punta Arenas.
Según relató Teteruk, el encuentro contó con la presencia de payadores y otros representantes de las tradiciones criollas, quienes contribuyeron a enriquecer la propuesta cultural.
“Vinieron gente de todos lados. Muy internacional fue”, expresó el organizador al referirse a la diversidad de procedencias de los asistentes.
La presencia de participantes y artistas de diferentes localidades permitió ampliar el alcance de esta primera edición y fortalecer los vínculos entre quienes comparten el interés por las jineteadas, el folklore y las costumbres gauchas.
En ese marco, el encuentro también representó una oportunidad para que nuevas generaciones se acercaran a expresiones culturales que forman parte de la identidad de numerosas familias fueguinas.
El campo “La Chaqueña” quedó oficialmente inaugurado

La realización del encuentro marcó además la inauguración del campo de jineteada “La Chaqueña”, ubicado en el predio de la Cooperativa 18 de Septiembre, en la Margen Sur.
El nuevo espacio fue acondicionado para recibir las actividades camperas y al público que acompañó la celebración durante el fin de semana.
Para los organizadores, esta primera experiencia permitió evaluar el funcionamiento de las instalaciones y comenzar a proyectar futuros encuentros.
Teteruk señaló que, después del trabajo realizado para poner en condiciones el predio y organizar las actividades, existe la intención de dar continuidad a este tipo de propuestas.
La respuesta del público durante ambas jornadas constituye, en ese sentido, un incentivo para seguir impulsando encuentros tradicionalistas en la ciudad.
Un fin de semana de tradición, encuentro familiar y ayuda comunitaria

La primera jineteada del campo “La Chaqueña” dejó un balance positivo para sus organizadores, tanto por la convocatoria de público como por la participación de artistas, tropilleros, colaboradores y vecinos.
Durante el sábado y el domingo, el predio de la Cooperativa 18 de Septiembre se convirtió en un punto de encuentro para familias que disfrutaron de las destrezas criollas, la música folklórica y el baile popular.
La recolección de alimentos no perecederos sumó una dimensión solidaria a la celebración, permitiendo que la participación del público también se tradujera en una contribución destinada a comedores comunitarios y copas de leche.
Con el campo oficialmente inaugurado y la intención de organizar nuevas ediciones, Sebastián Teteruk y sus colaboradores cerraron un fin de semana que permitió recuperar un espacio para las tradiciones gauchas en Río Grande.
La celebración dejó como resultado un nuevo escenario para la cultura tradicionalista fueguina y una muestra del acompañamiento de la comunidad a las iniciativas que combinan recreación, identidad cultural y solidaridad.




