El ingeniero Mario Félix Ferreyra, presidente de FUNDATEC y referente histórico del peronismo fueguino, realizó un amplio análisis político sobre el escenario latinoamericano, a partir del resultado electoral de Brasil que se comentaba durante una entrevista realizada tras conocerse los primeros datos del escrutinio.

Ferreyra celebró el triunfo e Lula en Brasil y cuestionó duramente la política exterior de Javier Milei

El histórico dirigente peronista de Tierra del Fuego y presidente de FUNDATEC, ingeniero Mario Félix Ferreyra, expresó su satisfacción por el resultado electoral de Brasil, que, según la información comentada durante la entrevista, otorgó la victoria a Luiz Inácio Lula da Silva frente a Flávio Bolsonaro. Consideró que el resultado representa una reivindicación de la soberanía de los pueblos latinoamericanos y una señal política para las elecciones argentinas de 2027. Cuestionó la relación del presidente Javier Milei con Donald Trump, defendió la integración regional y reivindicó las tres banderas históricas del justicialismo: soberanía política, independencia económica y justicia social.

Río Grande, 25 de octubre de 2026.- El ingeniero Mario Félix Ferreyra, presidente de FUNDATEC y referente histórico del peronismo fueguino, realizó un amplio análisis político sobre el escenario latinoamericano, a partir del resultado electoral de Brasil que se comentaba durante una entrevista realizada tras conocerse los primeros datos del escrutinio.

El dirigente expresó una profunda satisfacción por la victoria atribuida al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y consideró que el resultado constituye una señal de respaldo a las políticas de autonomía nacional, integración latinoamericana y desarrollo económico independiente.

“La verdad que hacía tiempo que no sentía tanta alegría por un resultado electoral”, expresó Ferreyra.

El dirigente sostuvo que el resultado reflejaba, a su entender, una decisión del electorado brasileño de preservar su independencia frente a las presiones de las grandes potencias.

“Creo que acá lo que se impuso es el sentido patriótico de todos los brasileños”, afirmó.

 

Una reivindicación de la independencia latinoamericana

 

Ferreyra interpretó el resultado electoral brasileño como parte de una discusión más amplia sobre el futuro político y económico de América Latina.

En su análisis, contrapuso los proyectos de desarrollo nacional con las políticas que considera subordinadas a los intereses de Estados Unidos y otros centros de poder internacional.

“El pueblo brasileño no quiere ser dependiente de personajes como Donald Trump”, sostuvo.

También cuestionó a sectores de la prensa que, según su interpretación, contribuyen a desacreditar a dirigentes populares latinoamericanos y a debilitar las experiencias políticas que promueven mayores niveles de autonomía.

Ferreyra manifestó que América Latina dispone de recursos humanos, científicos, tecnológicos y productivos suficientes para desarrollar sus propias estrategias de crecimiento.

En ese sentido, destacó el papel de Brasil y México como países que, desde su perspectiva, pueden contribuir a consolidar un rumbo regional independiente.

El dirigente defendió la necesidad de generar oportunidades para que las sociedades latinoamericanas puedan desarrollar sus capacidades sin depender de decisiones adoptadas por potencias extranjeras.

 

“Lula le pega un flor de cachetazo a estas ideas de entrega”

 

Consultado sobre la posibilidad de interpretar el resultado electoral como un fortalecimiento del llamado Sur Global y de un escenario internacional multipolar, Ferreyra relacionó directamente la situación brasileña con la política exterior argentina.

“Yo creo que Lula le pega un flor de cachetazo a estas ideas de entrega, de sometimiento, de desprecio que ha expresado el presidente Milley y todo su equipo por el pueblo argentino”, expresó, en referencia al presidente Javier Milei.

El dirigente consideró que el electorado brasileño había demostrado su voluntad de mantener una posición soberana frente a las presiones internacionales.

También cuestionó las declaraciones públicas de Milei sobre dirigentes de otros países y sostuvo que esas expresiones perjudican las relaciones diplomáticas.

Ferreyra recordó especialmente los enfrentamientos verbales entre el mandatario argentino y el presidente brasileño.

En su opinión, las diferencias ideológicas no justifican las descalificaciones personales entre jefes de Estado, especialmente cuando se trata de países que mantienen importantes vínculos comerciales y estratégicos.

 

Críticas a Donald Trump y a la política estadounidense hacia Venezuela

 

Durante la entrevista, Ferreyra extendió sus cuestionamientos a la política exterior del presidente estadounidense Donald Trump, particularmente en relación con Venezuela.

El dirigente aclaró que no se identifica políticamente con Nicolás Maduro, pero cuestionó las acciones estadounidenses y sostuvo que responden a intereses vinculados con los recursos energéticos venezolanos.

En su interpretación, las decisiones de Washington no estuvieron orientadas principalmente a fortalecer la democracia venezolana, sino a asegurar influencia sobre sus reservas petroleras.

También cuestionó el tratamiento otorgado a figuras de la oposición venezolana, entre ellas María Corina Machado y Juan Guaidó.

Sus afirmaciones sobre las motivaciones de Estados Unidos, la situación política venezolana y el control de sus recursos constituyen valoraciones del entrevistado y no conclusiones verificadas de manera independiente en esta nota.

Ferreyra sostuvo que estas situaciones reflejan la necesidad de que América Latina desarrolle mecanismos propios de cooperación y defensa de sus intereses estratégicos.

 

El hundimiento del Belgrano y sus cuestionamientos a Margaret Thatcher

 

Otro de los momentos de la entrevista estuvo dedicado a la figura de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher y a la admiración que Javier Milei ha manifestado por ella.

Ferreyra cuestionó esa valoración y recordó el hundimiento del crucero ARA General Belgrano durante la Guerra de Malvinas de 1982.

El dirigente consideró contradictorio que un presidente argentino exprese admiración por una dirigente británica que condujo a su país durante el conflicto bélico.

Asimismo, sostuvo que tanto el gobierno británico como la Junta Militar argentina enfrentaban dificultades políticas internas en aquel período.

Ferreyra interpretó que ambos gobiernos utilizaron el conflicto en función de sus respectivas necesidades políticas, aunque distinguió las responsabilidades de cada uno.

También cuestionó las referencias históricas realizadas por Milei y consideró que el mandatario mantiene una visión negativa de las capacidades de los argentinos.

 

El triunfo brasileño y su posible influencia en las elecciones de 2027

 

Consultado sobre la posibilidad de que el resultado electoral brasileño tenga repercusiones en el escenario argentino de 2027, Ferreyra respondió afirmativamente.

“Creo que sí, por supuesto. Esto no solo va a influir en el ánimo del pueblo argentino, sino de todos los pueblos de América del Sur y de Latinoamérica”, manifestó.

A su entender, los resultados electorales de países vecinos pueden influir en los debates políticos argentinos, especialmente cuando expresan modelos económicos y sociales diferentes.

El dirigente consideró que el peronismo tiene la oportunidad de recuperar protagonismo mediante la reivindicación de sus principios históricos.

En ese marco, defendió la necesidad de reconstruir una propuesta nacional basada en el desarrollo económico, la soberanía y la justicia social.

 

Las tres banderas del justicialismo y la doctrina nacional

 

Ferreyra dedicó una parte importante de sus declaraciones a reivindicar la doctrina justicialista.

“El peronismo tiene una doctrina, porque no es una ideología, es una doctrina nacional, popular y cristiana”, afirmó.

El dirigente sostuvo que el pensamiento peronista se inscribe dentro de una tradición histórica argentina que reconoce como principales referentes a Manuel Belgrano, José de San Martín, Juan Manuel de Rosas y Juan Domingo Perón.

En ese sentido, destacó que la soberanía política, la independencia económica y la justicia social constituyen principios fundamentales para orientar el desarrollo nacional.

“Yo creo que sí, la Argentina debe reivindicar las banderas de la soberanía política, la independencia económica y la justicia social”, expresó.

Ferreyra consideró que estas ideas no deben interpretarse exclusivamente como consignas partidarias, sino como objetivos vinculados con la construcción de una Nación independiente.

 

Belgrano, San Martín y Rosas en la interpretación histórica de Ferreyra

 

El presidente de FUNDATEC también realizó referencias a distintos acontecimientos de la historia argentina para fundamentar su concepción de la soberanía.

Recordó la participación de Manuel Belgrano en la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas y su posterior actuación en el proceso revolucionario iniciado en 1810.

Asimismo, reivindicó la figura de José de San Martín y su contribución a la independencia sudamericana.

En relación con Juan Manuel de Rosas, destacó la resistencia argentina frente a la intervención anglo-francesa en el río Paraná durante el siglo XIX.

Ferreyra mencionó especialmente las operaciones militares conducidas por Lucio Norberto Mansilla y sostuvo que la defensa de los ríos interiores constituyó un antecedente fundamental de la política de soberanía nacional.

El dirigente consideró que estos acontecimientos forman parte de una tradición histórica que el peronismo debería recuperar y proyectar hacia los desafíos actuales.

 

Cuestionamientos al endeudamiento y a las inversiones extranjeras

 

En materia económica, Ferreyra cuestionó las políticas de endeudamiento y la participación de capitales extranjeros en sectores estratégicos de la economía argentina.

Particularmente, se refirió a las inversiones vinculadas con Vaca Muerta y sostuvo que es necesario analizar el origen de los recursos financieros utilizados para desarrollar los proyectos energéticos.

Según su interpretación, parte de los fondos que posteriormente se presentan como inversiones extranjeras podrían estar relacionados con compromisos financieros asumidos previamente por la Argentina.

El dirigente cuestionó el discurso oficial sobre el financiamiento externo y reclamó una política económica que priorice el aprovechamiento nacional de los recursos estratégicos.

Estas afirmaciones reflejan su interpretación política del funcionamiento del sistema financiero y de las inversiones, sin que durante la entrevista se presentaran documentos específicos para corroborar las operaciones mencionadas.

 

FUNDATEC, la doctrina sanmartiniana y la formación nacional

 

Hacia el final de la conversación, Ferreyra abordó la importancia de la doctrina nacional en la formación de los ciudadanos.

En ese contexto, se hizo referencia a la identificación de FUNDATEC con el pensamiento sanmartiniano y a la distinción entre doctrina e ideología.

Ferreyra rechazó la idea de que reivindicar una doctrina nacional implique necesariamente una actitud de fanatismo.

Por el contrario, sostuvo que los principios históricos pueden orientar la formación ciudadana y fortalecer el sentido de pertenencia nacional.

También reivindicó el papel de la tradición cristiana en la construcción del pensamiento argentino y destacó la influencia histórica de la Iglesia Católica.

Desde su perspectiva, la educación y la formación deben contribuir a que los argentinos valoren su propia historia y desarrollen una mirada independiente sobre los acontecimientos internacionales.

 

Una mirada hacia el futuro político argentino

 

Las declaraciones de Mario Félix Ferreyra reflejaron una posición de fuerte identificación con el pensamiento nacional y popular, así como un marcado cuestionamiento a las políticas del Gobierno nacional.

El dirigente interpretó el resultado electoral brasileño como una señal de esperanza para quienes promueven modelos económicos y políticos basados en la soberanía y la integración latinoamericana.

Al mismo tiempo, planteó que el peronismo argentino debe recuperar sus fundamentos doctrinarios y construir una propuesta capaz de responder a los desafíos económicos y sociales del país.

Para Ferreyra, la defensa de los intereses nacionales, el desarrollo científico y tecnológico, la independencia económica y la justicia social constituyen los principales ejes sobre los que debería organizarse una alternativa política de cara a 2027.