La propuesta forma parte del programa “Nuestra Facultad en Frecuencia” en Radio Universidad 93.5 MHz, conducido por el decano de la UTN fueguina, ingeniero Francisco Javier Álvarez, y la licenciada Sandra Vera, y busca dar visibilidad a las iniciativas productivas que surgen en la ciudad.

Emprender desde el Sur: tres emprendimientos fueguinos que transforman la gastronomía, los alimentos y los recursos del mar en oportunidades de desarrollo

En una nueva edición del espacio “Emprender desde el Sur”, que se emite dentro del programa “Nuestra Facultad en Frecuencia”, de Radio Universidad, tres emprendedores de Río Grande compartieron sus experiencias, proyectos y expectativas de crecimiento. Karina Aragón, de “Kari Tartas Dulces”; Pablo Ríos, de “Deshidratadora Los Ríos”; y Juan Ponce, de “Hica Sal Marina”, expusieron sus iniciativas ante el decano de la Facultad Regional Tierra del Fuego de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), ingeniero Francisco Javier Álvarez, y la licenciada Sandra Vera. También participó Ornella Antonio, directora de Desarrollo Local de la Municipalidad de Río Grande, quien destacó el acompañamiento que brinda la gestión municipal a través de la Escuela de Emprendedores y el Paseo Canto del Viento. 

Río Grande, 25 de octubre de 2026.- La producción artesanal de alimentos, el aprovechamiento de los recursos naturales fueguinos y la generación de valor agregado local fueron los principales ejes de una nueva edición de “Emprender desde el Sur”, el espacio de difusión de emprendimientos que desarrollan conjuntamente el Municipio de Río Grande y la Facultad Regional Tierra del Fuego de la Universidad Tecnológica Nacional.

La propuesta forma parte del programa “Nuestra Facultad en Frecuencia” en Radio Universidad 93.5 MHz, conducido por el decano de la UTN fueguina, ingeniero Francisco Javier Álvarez, y la licenciada Sandra Vera, y busca dar visibilidad a las iniciativas productivas que surgen en la ciudad.

En esta oportunidad participaron tres emprendedores con proyectos diferentes, pero vinculados por el aprovechamiento de conocimientos, materias primas y oportunidades comerciales: Karina Aragón, dedicada a la pastelería artesanal; Pablo Ríos, especializado en la deshidratación de frutas, verduras y condimentos; y Juan Ponce, productor de sal marina artesanal y promotor de nuevas aplicaciones industriales de las algas del litoral fueguino.

La directora de Desarrollo Local del Municipio, Ornella Antonio, compartió además detalles del trabajo de acompañamiento, capacitación y comercialización que se desarrolla desde el área de Desarrollo Económico.

Cabe destacar que la Secretaría de Desarrollo Productivo está a cargo del Lic, Facundo Armas, quien viene promoviendo la visibilización de distintos emprendimientos de Río Grande en el marco de la Soberanía Alimentaria propuesta por el intendente Martín Pérez.

 

Karina Aragón: de las recetas familiares a un emprendimiento gastronómico

 

Karina Aragón, responsable de “Kari Tartas Dulces”, relató que su iniciativa nació de una pasión por la cocina que la acompañó durante gran parte de su vida.

Su propuesta recupera recetas tradicionales de la repostería familiar, especialmente aquellas preparaciones que evocan los sabores de las abuelas, como las pastafrolas, las tartas de frutilla, las tartas de ricota y otras especialidades artesanales.

“Siempre lo mío de la pasión fue la cocina”, recordó la emprendedora, quien explicó que decidió transformar esa actividad en una alternativa económica.

Según relató, el acercamiento a las capacitaciones municipales le permitió adquirir conocimientos fundamentales para establecer costos, organizar la producción y determinar precios de venta.

“Me acerqué al municipio hace tres años y medio, hice un curso de celiaquismo y bueno, ahí empecé todo lo que es el emprender ya seriamente”, señaló.

Karina destacó especialmente su participación en la Escuela de Emprendedores, donde pudo desarrollar herramientas comerciales que complementaron su experiencia gastronómica.

También remarcó la importancia de estas oportunidades para las personas mayores de 50 años, que encuentran en los espacios de formación una posibilidad de iniciar o consolidar proyectos propios.

Actualmente participa durante los fines de semana en el Paseo Canto del Viento, donde logró construir una clientela que continúa creciendo mediante las recomendaciones personales.

“Todo lo que conllevaba regalar antes una tarta, ahora la facturo”, expresó al describir el cambio que experimentó al profesionalizar su actividad.

La emprendedora explicó que mantiene las recetas y la calidad de las materias primas como elementos centrales de su propuesta, al tiempo que comenzó a preparar alternativas gastronómicas para las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.

 

Una tarta de ricota y una historia que emocionó a los presentes

 

Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista se produjo cuando Karina compartió una experiencia vivida con un matrimonio que frecuentaba su puesto en el Paseo Canto del Viento.

Según relató, una pareja de adultos mayores concurría todos los sábados para comprar una tarta de ricota, una costumbre que se mantuvo durante varios meses.

Con el tiempo, la mujer enfermó y el matrimonio dejó de visitar el paseo.

Karina explicó que, después de regresar de unas vacaciones, sus compañeras le comentaron que un hombre mayor había estado preguntando reiteradamente por ella.

Finalmente, el cliente volvió a encontrarla y le contó que su esposa había fallecido.

El hombre le explicó que, aunque a él no le gustaba especialmente la tarta de ricota, continuaba comprándola porque era la preferida de su esposa.

La historia emocionó a los participantes del programa, quienes reflexionaron sobre los vínculos humanos que se construyen alrededor de los pequeños emprendimientos.

Karina destacó que aquella experiencia le permitió comprender que su trabajo podía representar mucho más que la elaboración y venta de un producto gastronómico.

Para ese cliente, la tarta se había convertido en una manera de mantener vivo un recuerdo compartido con su esposa.

La emprendedora señaló que situaciones como esta forman parte de las experiencias que ofrece el paseo y de las relaciones que se generan entre productores y consumidores.

 

Pablo Ríos: frutas y verduras deshidratadas con identidad fueguina

 

El segundo emprendimiento presentado fue “Deshidratadora Los Ríos”, impulsado por Pablo Ríos, quien relató que su actividad comenzó hace aproximadamente dos años, luego de modificar por completo su orientación comercial.

Anteriormente se dedicaba a la venta de bebidas y comenzó a elaborar pequeñas rodajas deshidratadas de naranja y limón que entregaba como obsequio a sus clientes.

Con el paso del tiempo, las personas comenzaron a solicitarle esos productos incluso cuando no estaban incluidos en sus compras.

Esa respuesta despertó su interés por investigar las técnicas de deshidratación, los equipos disponibles y las posibilidades de desarrollar una actividad productiva propia.

Posteriormente se acercó al Municipio de Río Grande, donde recibió asesoramiento para avanzar en la organización y formalización de su emprendimiento.

Pablo destacó especialmente el acompañamiento de Ornella Antonio y del equipo municipal.

Explicó que el asesoramiento recibido le permitió superar dificultades relacionadas con los procesos productivos, las habilitaciones y la comercialización.

Actualmente elabora frutas y verduras deshidratadas, incluyendo manzanas, bananas, remolachas, zanahorias, cebollas y diferentes cítricos.

También incorporó una línea de condimentos elaborados con materias primas regionales, entre ellos perejil, orégano, albahaca y tomillo.

 

Una alianza para aprovechar la producción de las huertas fueguinas

 

Pablo Ríos explicó que su emprendimiento comenzó a trabajar con productores locales mediante una articulación vinculada con Río Grande Activa.

El objetivo es aprovechar verduras y hierbas aromáticas cultivadas en la región, incorporándolas a procesos de deshidratación que permiten prolongar su conservación y generar nuevos productos.

Durante la entrevista se destacó que esta modalidad también puede contribuir a reducir las pérdidas y desperdicios de alimentos.

La deshidratación constituye una alternativa para utilizar parte de las cosechas que, por cuestiones comerciales o de conservación, podrían quedar fuera de los circuitos habituales de venta.

Ríos señaló que las nuevas presentaciones de sus productos tuvieron una respuesta favorable de los consumidores.

También explicó que desarrolló mezclas y combinaciones con otros emprendedores, incluyendo productos elaborados con ruibarbo y limón.

En materia comercial, indicó que tres de sus presentaciones de cítricos —naranja, limón y pomelo— cuentan con registros alimentarios y códigos de barras que facilitan su incorporación a establecimientos comerciales.

El emprendedor manifestó que se encuentra trabajando para ampliar los puntos de venta y que mantiene conversaciones sobre una posible incorporación de sus productos a una cadena de supermercados.

Asimismo, explicó que dispone de un establecimiento productivo ubicado en Echelaine 465, desde donde organiza la elaboración y distribución.

 

Un proyecto de alimentos deshidratados con finalidad social

 

Otro de los aspectos destacados de la entrevista fue la posibilidad de desarrollar comidas deshidratadas destinadas a familias que atraviesan dificultades económicas.

Durante la conversación se mencionó una iniciativa experimental para elaborar un guiso de lentejas deshidratado, pensado como una alternativa alimentaria que pudiera conservarse y distribuirse de manera práctica.

Los participantes aclararon que se trata de una propuesta todavía en etapa de pruebas.

La directora de Desarrollo Local valoró especialmente que los emprendedores incorporen objetivos sociales a sus proyectos comerciales.

En ese sentido, destacó la capacidad de generar iniciativas que no solamente permitan desarrollar una actividad económica, sino que también contemplen las necesidades de otros sectores de la comunidad.

 

Juan Ponce: sal marina artesanal elaborada con agua del litoral fueguino

 

La tercera experiencia presentada correspondió a Juan Ponce, responsable de “Hica Sal Marina”, un emprendimiento dedicado a la elaboración artesanal de sal a partir del agua de mar.

Ponce explicó que obtiene la materia prima en la zona de San Pablo, donde realiza la recolección del agua que posteriormente somete a procesos de filtrado y evaporación controlada.

Según detalló, la elaboración incluye una etapa de preparación de aproximadamente quince días y un proceso de evaporación a temperaturas que oscilan entre los 30 y 40 grados.

El emprendedor indicó que obtiene alrededor de 30 gramos de sal por cada litro de agua marina procesada.

También explicó que utiliza diferentes algas y productos regionales para desarrollar variedades de sal destinadas a usos gastronómicos.

Entre las materias primas mencionó Ulva lactuca, Macrocystis, salicornia y apio procedente de una huerta de Tolhuin.

La propuesta busca incorporar ingredientes del territorio fueguino y ofrecer productos diferenciados por su origen y elaboración artesanal.

Durante la entrevista, Ponce sostuvo que su sal conserva distintos minerales presentes en el agua de mar. No obstante, estas características no implican por sí mismas beneficios médicos comprobados ni eliminan la necesidad de moderar el consumo de sodio.

 

De un sueño personal a un emprendimiento con pedidos de distintas provincias

 

Juan Ponce relató que su proyecto surgió mientras trabajaba en una empresa de logística y buscaba desarrollar una actividad independiente.

Según contó, una experiencia personal lo llevó a interesarse por la posibilidad de elaborar sal marina, pese a que inicialmente desconocía los procedimientos necesarios.

Comenzó a investigar, realizó pruebas y desarrolló sus primeros productos.

Sin embargo, reconoció que una de las principales dificultades fue encontrar espacios donde comercializarlos.

Esa situación cambió cuando logró incorporarse al Paseo Canto del Viento, donde pudo presentar su propuesta al público y acceder a capacitaciones que le permitieron mejorar la organización del emprendimiento.

El productor destacó especialmente la importancia de aprender a establecer precios que contemplen el trabajo, los conocimientos y los costos de elaboración.

Actualmente recibe pedidos de diferentes puntos del país.

Durante la entrevista comentó que había enviado ocho kilos de sal a Neuquén y que también registra solicitudes provenientes de Buenos Aires y otras regiones argentinas.

La demanda, según explicó, supera su capacidad productiva actual.

“Hoy por hoy saco producción de 10 kilos por semana y está todo vendido”, señaló.

Ponce agregó que tiene pedidos pendientes y que trabaja para ampliar sus instalaciones.

 

Una fábrica en desarrollo para aumentar la producción

 

El responsable de Hica Sal Marina explicó que actualmente procesa aproximadamente 300 litros de agua de mar por semana.

Su proyecto contempla la ampliación de la capacidad productiva mediante nuevas instalaciones y equipamiento destinado al procesamiento de mayores volúmenes.

Según detalló, la futura fábrica permitiría trabajar con al menos 2.000 litros de agua y utilizar recipientes de mayor capacidad.

El emprendimiento se encuentra todavía en una etapa de acondicionamiento y habilitación de las instalaciones.

Ponce explicó que reinvierte buena parte de los ingresos obtenidos en la compra de equipamiento y en el desarrollo de la infraestructura.

Su objetivo es alcanzar una escala de producción que permita abastecer comercios y ampliar la distribución, superando el actual sistema de ventas individuales.

 

Innovación con algas: papel y bioplásticos biodegradables

 

Uno de los momentos que más sorprendió a los conductores del programa fue la presentación de nuevos materiales experimentales desarrollados por Juan Ponce a partir de algas marinas.

El emprendedor mostró muestras de papel elaborado con algas y material reciclado, además de un bioplástico obtenido mediante procesos de aprovechamiento de componentes presentes en estos organismos.

Explicó que su interés es investigar alternativas para fabricar envases y envoltorios utilizando recursos naturales disponibles en Tierra del Fuego.

Ponce sostuvo que algunos de los materiales experimentales pueden degradarse en determinadas condiciones, aunque sus propiedades y aplicaciones comerciales todavía requieren desarrollo y evaluación.

La iniciativa apunta a explorar nuevas posibilidades productivas que trasciendan el uso alimentario de los recursos marinos.

El emprendedor señaló que Tierra del Fuego dispone de materias primas que podrían aprovecharse para desarrollar productos industriales innovadores.

En ese sentido, expresó su interés por compartir estas experiencias con jóvenes y otros productores, con el propósito de promover nuevas ideas vinculadas con los recursos naturales de la provincia.

 

Ornella Antonio destacó el crecimiento de los emprendimientos locales

 

Durante el programa, la directora de Desarrollo Local de la Municipalidad de Río Grande, Ornella Antonio, destacó la evolución que experimentaron los tres emprendimientos a partir de su participación en espacios de capacitación y comercialización.

La funcionaria explicó que la Escuela de Emprendedores constituye una herramienta para acompañar a quienes desean iniciar actividades económicas y para fortalecer proyectos que ya se encuentran en funcionamiento.

Antonio señaló que el trabajo municipal busca brindar asesoramiento personalizado y generar oportunidades para que los emprendedores puedan profesionalizar sus actividades.

También valoró especialmente la capacidad de innovación de los productores locales y la incorporación de materias primas fueguinas a nuevos procesos de elaboración.

Desde su perspectiva, estas experiencias contribuyen a desarrollar alternativas económicas vinculadas con la diversificación de la matriz productiva provincial.

La funcionaria destacó además la importancia de que los emprendimientos mantengan una identidad territorial y puedan proyectar sus productos hacia mercados de otras provincias.

 

El Paseo Canto del Viento abre todos los días de 16 a 20 horas

 

Ornella Antonio informó que el Paseo Canto del Viento amplió su funcionamiento y actualmente abre de lunes a lunes, entre las 16 y las 20 horas.

Explicó que la decisión respondió al crecimiento de la actividad y a la necesidad de consolidar un espacio de encuentro familiar y comercial.

El paseo reúne a artesanos y emprendedores que elaboran productos propios, con especial atención a las propuestas que incorporan valor agregado local.

La directora aclaró que el espacio no está orientado a la reventa de mercaderías, sino a promover iniciativas productivas que generen trabajo y desarrollo económico en Río Grande.

Asimismo, señaló que el lugar se convirtió en un punto de reunión para familias y jóvenes, quienes además de adquirir productos pueden compartir actividades recreativas.

La funcionaria destacó que el acompañamiento municipal se desarrolla mediante capacitaciones, asesoramiento, espacios de comercialización y seguimiento de los proyectos.

 

Álvarez resaltó la innovación y pidió sostener el acompañamiento a los emprendedores

 

El decano Francisco Javier Álvarez manifestó su sorpresa por la diversidad y originalidad de las propuestas presentadas.

Durante la conversación recordó experiencias anteriores vinculadas con programas de emprendedurismo y señaló que actualmente observa un desarrollo de productos con características novedosas.

Mencionó, entre otros ejemplos, la elaboración de alimentos con salicornia, productos derivados de la carne ovina y nuevas propuestas gastronómicas.

Álvarez consideró especialmente valioso el trabajo articulado entre los emprendedores, el Municipio y las instituciones educativas.

También expresó su deseo de que las políticas de acompañamiento puedan sostenerse a lo largo del tiempo, independientemente de los cambios de gestión.

“Yo espero que no se pierda, ¿viste? Los gobiernos van y vienen”, manifestó.

En ese contexto, el decano comprometió su acompañamiento personal a las iniciativas que contribuyan al desarrollo productivo local.

El encuentro permitió mostrar tres experiencias diferentes que comparten un objetivo común: transformar conocimientos, trabajo y recursos disponibles en oportunidades económicas.

Desde las recetas tradicionales de Karina Aragón hasta la tecnología alimentaria aplicada por Pablo Ríos y el aprovechamiento de los recursos marinos impulsado por Juan Ponce, las historias reflejaron distintas formas de emprender en Tierra del Fuego.

La participación de la UTN y del Municipio de Río Grande permitió, además, poner en valor la importancia de vincular la formación, el asesoramiento técnico y los espacios de comercialización con las necesidades de quienes buscan desarrollar sus propios proyectos.