A once años de aquella primera movilización que hizo nacer la consigna Ni Una Menos como un grito colectivo contra la violencia machista, Tierra del Fuego vuelve a encontrarse en las calles con concentraciones en sus tres ciudades.

A 11 años de Ni Una Menos: “No alcanza con indignarnos, tenemos que construir otro horizonte posible”

La periodista Luz Scarpatti analizó el camino recorrido desde aquella primera movilización de 2015, los avances normativos, las deudas pendientes y la necesidad de involucrar a toda la sociedad frente a la violencia de género. Habrá concentraciones en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin bajo una misma consigna: que no haya ni una víctima más.

Ushuaia.- A once años de aquella primera movilización que hizo nacer la consigna Ni Una Menos como un grito colectivo contra la violencia machista, Tierra del Fuego vuelve a encontrarse en las calles con concentraciones en sus tres ciudades.

En diálogo con “La Mañana de la Tecno” por Radio Universidad 93.5 MHz, la periodista Luz Scarpatti realizó un profundo análisis sobre el recorrido del movimiento feminista desde aquel 3 de junio de 2015 hasta la actualidad, repasando conquistas alcanzadas, deudas pendientes y los desafíos que todavía atraviesan a la sociedad argentina.

Scarpatti recordó que el surgimiento de Ni Una Menos estuvo atravesado por la conmoción social que provocó el femicidio de la adolescente Chiara Páez, de 14 años, y rememoró aquella primera concentración en Ushuaia: “El otro día estaba mirando imágenes de lo que había sido esa primera convocatoria. No fue una marcha, fue una concentración en la Plaza Cívica, y estaba llena de gente”, recordó.

Once años después, señaló que la sociedad vuelve a encontrarse atravesada por hechos dolorosos que demuestran la vigencia del reclamo. Entre ellos mencionó el reciente caso de Agostina Vega en Córdoba y otros femicidios ocurridos en el país, como el de Dulce María Candia en Misiones, hechos horrorosos que han conmocionado al país. Organizaciones y observatorios reportan un femicidio cada 35 horas en territorio nacional. “Estamos en una situación muy similar, donde seguimos sumando nombres a esta dolorosa lista”, expresó.

 

Un camino de conquistas legales, pero con desafíos pendientes

 

Durante la entrevista, Scarpatti planteó que una de las discusiones centrales pasa por analizar qué ocurrió durante estos años en materia normativa.

En ese sentido, destacó que Argentina avanzó considerablemente en legislación vinculada a la violencia contra las mujeres.

“Desde 2009 hasta 2026 se fueron modificando distintas normativas. En 2012, a través de la Ley 26.791, se modificó el Código Penal y se incorporó la figura del femicidio como homicidio agravado”, explicó.

También recordó las modificaciones realizadas sobre la Ley 26.485 de Protección Integral contra la Violencia hacia las Mujeres, incorporando nuevas dimensiones como el acoso callejero, la violencia política y posteriormente la violencia digital.

“Esto evidencia que tenemos un sistema de legislación penal bastante robusto”, analizó.

Sin embargo, para la periodista, justamente allí aparece la pregunta más compleja: por qué, pese a tener herramientas legales, los hechos extremos de violencia continúan ocurriendo.

“Si tenemos una legislación bastante robusta, lo otro que tenemos que empezar a desandar es qué nos está pasando para que esto se siga cometiendo”, reflexionó.

 

“El femicidio reconoce una violencia cuando ya ocurrió”

 

Scarpatti también se refirió a los cuestionamientos que existen actualmente sobre la figura penal del femicidio y explicó por qué los movimientos feministas consideran importante sostener ese concepto.

“Nosotras no defendemos esa palabra por una cuestión caprichosa ni porque nuestra búsqueda sea meter gente presa para siempre”, aclaró.

En esa línea, sostuvo que la incorporación del femicidio dentro del sistema penal significó un reconocimiento institucional sobre una problemática específica.

“La figura de femicidio entra al sistema penal como una conquista que es bastante limitada, pero necesaria, sobre todo en el lenguaje del Estado, que reconoce la violencia cuando ya se ejerció, cuando ya llegó”, indicó.

No obstante, remarcó que el desafío principal debe estar antes del hecho irreversible.

“Nosotras, como militantes feministas, lo que estamos tratando de desarticular son las violencias previas que llegan a que ese hecho extremo de femicidio se cometa”, señaló.

Y agregó una de las reflexiones centrales de la entrevista: “Si no, lo que vamos a hacer es siempre tener un arrebato de indignación en vez de construir un nuevo horizonte de futuro posible”.

 

El rol de los varones en una nueva discusión social

 

Uno de los puntos que destacó Scarpatti es que el debate sobre la violencia de género no puede quedar circunscripto únicamente a las mujeres o los movimientos feministas.

“La nueva forma de pensar la sociedad no se hace solamente con las mujeres. Es imprescindible, sobre todo en este contexto nacional tan adverso, incluir a los varones en esta discusión”, sostuvo.

Aclaró que esa participación no se limita a asistir o no a una marcha, sino a revisar prácticas cotidianas.

“No estoy diciendo si van o no van a la marcha. Es incluir a los varones en términos de que puedan hacerse cargo de las cuestiones que les competen”, explicó.

Como ejemplo mencionó situaciones habituales donde se reproducen formas de violencia simbólica.

“Si están en un grupo de WhatsApp y cosifican a una mujer, poder poner una palabra ahí; poder ejercer sus profesiones de otra manera; tener cuidado sobre cómo se cuentan las cosas. A eso me refiero con incorporar a los varones a la discusión”, manifestó.

 

Concentraciones en las tres ciudades fueguinas

 

En relación con las actividades previstas por el aniversario de Ni Una Menos, Scarpatti explicó que las convocatorias son impulsadas por las colectivas feministas de cada ciudad, integradas por organizaciones sociales, militantes y personas autoconvocadas.

En Ushuaia, la concentración será en San Martín y Fadul a las 16 horas; en Río Grande será desde las 17 horas en la Torre de Agua; mientras que en Tolhuin tendrá lugar también a las 17 horas en el cartel de ingreso a la ciudad.

Además, aclaró que cada localidad elaborará su propio documento.

“Cada colectiva trabaja su propio documento porque tiene que ver mucho con las realidades de cada ciudad, aunque seguramente habrá coincidencias en los diagnósticos nacionales y provinciales”, explicó.

Entre los temas que podrían formar parte de esos planteos mencionó el cierre de espacios vinculados a políticas de género y la falta de aplicación efectiva de herramientas destinadas al acompañamiento de víctimas.

 

“Es memoria, pero también es una urgencia”

 

Finalmente, Luz Scarpatti convocó a la comunidad fueguina a participar de las actividades y remarcó que el aniversario de Ni Una Menos representa tanto memoria como presente.

“Es memoria porque es un aniversario de Ni Una Menos, pero también tiene que ver con una urgencia que seguimos reclamando: la violencia hacia las mujeres y las identidades”, concluyó.

A once años de aquel primer grito colectivo, el reclamo vuelve a ocupar las calles fueguinas con una pregunta que sigue abierta: cómo transformar la indignación ante cada nuevo caso en una construcción social capaz de evitar que la violencia llegue demasiado tarde.