El médico veterinario Aldo José Sánchez, de Veterinaria Río Grande, se refirió al incremento de casos de moquillo que preocupa a propietarios de mascotas y profesionales de Río Grande y pidió reforzar las medidas de prevención, especialmente el cumplimiento de los planes de vacunación.

Aldo Sánchez advirtió por el aumento de casos de moquillo: “De nosotros depende que se pare”

El médico veterinario Aldo José Sánchez advirtió sobre la presencia de numerosos casos de moquillo en Río Grande y remarcó que la vacunación, la desparasitación, una correcta alimentación y la tenencia responsable son las principales herramientas para proteger a los perros. Explicó que incluso los animales que permanecen dentro de las viviendas pueden quedar expuestos al virus y sostuvo que la prevención resulta determinante para disminuir las consecuencias de una enfermedad que puede ser fatal. Por su parte, la Municipalidad de Río Grande, a través de la Dirección de Servicios Veterinarios, refuerza las recomendaciones para prevenir el moquillo canino ante el incremento de casos registrados en la ciudad.

Río Grande, 11 de septiembre de 2026.- El médico veterinario Aldo José Sánchez, de Veterinaria Río Grande, se refirió al incremento de casos de moquillo que preocupa a propietarios de mascotas y profesionales de Río Grande y pidió reforzar las medidas de prevención, especialmente el cumplimiento de los planes de vacunación.

En diálogo con el programa “Está Pasando”, conducido por Jorge “el Pulpo” Águila por FM After 103.7, Sánchez señaló que el punto de partida debe ser la tenencia responsable de los animales.

“Cuando nosotros adoptamos una mascota, tenemos que tener en cuenta que hay que llevarla al veterinario”, explicó, señalando que el profesional debe establecer el correspondiente plan sanitario y brindar indicaciones sobre vacunación, desparasitación, nutrición y cuidados generales.

En ese sentido, dejó una definición destinada especialmente a quienes postergan la inmunización de sus animales por razones económicas: “La vacuna no es un gasto, es una inversión”.

Sánchez explicó que el verdadero costo aparece cuando el animal contrae una enfermedad viral que compromete seriamente su salud y obliga a iniciar tratamientos, además del sufrimiento que genera tanto en la mascota como en su familia.

 

Una enfermedad que puede resultar fatal

 

El profesional describió al distemper canino, comúnmente conocido como moquillo, como una enfermedad de elevada capacidad de transmisión y explicó que puede presentar manifestaciones oculares, respiratorias, digestivas, neurológicas y cutáneas, entre otras.

Advirtió que en los casos más graves puede provocar la muerte y que aquellos animales que logran sobrevivir pueden quedar con importantes secuelas.

“El distemper es fatal. Si se salva, que es un porcentaje muy pequeño, quedan con secuelas”, señaló Sánchez.

Uno de los aspectos sobre los que puso especial atención fue la facilidad con la que el virus puede trasladarse de un lugar a otro.

Según explicó, las propias personas pueden actuar como vectores mecánicos, transportándolo a través del calzado, la ropa o luego de haber estado en contacto con un animal afectado.

Por esa razón, tener un perro que no sale de una vivienda no elimina completamente el riesgo.

Sánchez señaló que existen diferentes posibilidades de transmisión y mencionó el contacto con secreciones y elementos contaminados, recipientes de agua y superficies, entre otras vías. También aclaró que el moquillo canino no se transmite a las personas ni a los gatos.

 

Vacunación anual

 

El veterinario insistió especialmente en mantener actualizado el calendario sanitario.

Explicó que una vez completado el esquema inicial, la vacunación debe repetirse anualmente de acuerdo con las indicaciones del profesional veterinario.

“La vacuna no es un escudo”, aclaró Sánchez, pero explicó que permite al sistema inmunológico reconocer al agente y responder frente a él, reduciendo considerablemente las posibilidades de desarrollar cuadros graves.

Según indicó, la inmunización ofrece una cobertura que estimó entre el 75 y el 80 por ciento, un nivel que calificó como muy bueno dentro de la medicina veterinaria.

Ante la consulta de un oyente que preguntó si debía volver a vacunar a un perro de seis años que tenía completo su calendario, Sánchez explicó que debe verificarse la fecha de la última aplicación, dado que la inmunidad de la vacuna se mantiene durante aproximadamente un año.

También insistió en que la desparasitación debe mantenerse al día.

 

Entre tres y cinco consultas por día

 

Consultado acerca de la situación que observa en su actividad profesional, Sánchez confirmó que viene atendiendo animales con cuadros compatibles con moquillo.

Ante la pregunta sobre la cantidad de casos, estimó que pueden presentarse aproximadamente entre tres y cinco consultas diarias, aunque aclaró que existen otras enfermedades capaces de producir signos similares y que resulta necesario realizar el diagnóstico correspondiente.

Precisamente por esa diversidad de manifestaciones, explicó que los propietarios deben prestar atención a cambios en el estado general de sus perros y recurrir rápidamente al veterinario ante la aparición de síntomas.

El profesional señaló que el virus puede ingresar por diferentes vías y avanzar hacia distintos sistemas del organismo, incluso alcanzar el sistema nervioso central.

En algunos animales, las consecuencias neurológicas pueden manifestarse posteriormente mediante episodios convulsivos y otras secuelas.

 

Alimentación y defensas

 

Sánchez también puso el foco en un aspecto que muchas veces queda relegado: la alimentación.

Explicó que una nutrición adecuada permite que el organismo disponga de los nutrientes necesarios para desarrollar una buena respuesta inmunológica.

Advirtió que no todos los alimentos balanceados poseen la misma calidad y que no alcanza solamente con observar porcentajes indicados en los envases, sino que debe considerarse la calidad de las proteínas y nutrientes que recibe el animal.

También desaconsejó alimentar habitualmente a los perros con sobras de la comida familiar y recomendó mantener siempre disponible agua limpia.

La desparasitación, agregó, cumple un papel importante porque una elevada carga parasitaria puede afectar la disponibilidad de nutrientes que el organismo necesita para producir anticuerpos y responder frente a las infecciones.

 

“Ahora nos asustamos todos”

 

Sánchez consideró que la situación actual vuelve a demostrar la necesidad de trabajar permanentemente sobre la prevención y no solamente cuando aparece un incremento de enfermedades.

“Ahora nos asustamos todos”, expresó, antes de recordar que los veterinarios insisten regularmente en la necesidad de vacunar y mantener actualizado el plan sanitario.

Para el profesional, además, la educación sobre tenencia responsable debería comenzar desde la infancia.

Recordó experiencias realizadas años atrás desde el Municipio de Río Grande para enseñar a los niños sobre el cuidado de los animales y consideró importante sostener ese tipo de políticas a lo largo del tiempo.

Sánchez comparó esa educación con las campañas de seguridad vial: así como un niño puede recordarles a sus padres que deben colocarse el cinturón de seguridad, también puede incorporar el hábito de preguntar cuándo corresponde vacunar al perro, cómo debe alimentarse o cuáles son los cuidados que necesita.

 

“De nosotros depende que se pare el moquillo”

 

Finalmente, Sánchez insistió en que disminuir la circulación de la enfermedad requiere del compromiso de los propietarios.

Vacunar, desparasitar, alimentar correctamente, evitar que los animales circulen sin control y consultar rápidamente ante síntomas son, según explicó, medidas capaces de reducir significativamente los riesgos.

“Si se concientiza, no van a suceder estas cosas, o por lo menos, si suceden, no van a ser tan dramáticas como son ahora”, sostuvo.

Y cerró con una definición contundente sobre la responsabilidad colectiva frente a la situación sanitaria: “De nosotros depende que se pare el moquillo”.

 

El Municipio recuerda las recomendaciones para prevenir el moquillo canino

 

Mediante la Dirección de Servicios Veterinarios, el Municipio de Río Grande refuerza las recomendaciones para prevenir el moquillo canino ante el incremento de casos registrados en la ciudad.

El moquillo es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a los perros y no se transmite a las personas. Para reducir el riesgo de contagio, se recomienda evitar el contacto de las mascotas con perros enfermos o cuyo estado sanitario y esquema de vacunación se desconoce.

La vacuna quíntuple brinda protección contra el moquillo y debe aplicarse anualmente en clínicas veterinarias para mantener una adecuada inmunización. A su vez, se sugiere mantener limpios y desinfectados los espacios donde permanecen los animales, como los patios y predios. Para la desinfección se pueden utilizar productos a base de amonio cuaternario o hipoclorito.

 

Ante la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad, se aconseja evitar el contacto con otros perros y realizar la consulta veterinaria.

Y, en caso de observar perros en la vía pública con signos compatibles con moquillo, vecinas y vecinos pueden comunicarse con la línea 147 de Atención Ciudadana para que los equipos de Servicios Veterinarios tomen conocimiento e intervengan ante la situación.