El gremio rechazó por unanimidad la propuesta salarial del Gobierno provincial y reclama una recomposición “real” para recuperar el poder adquisitivo perdido durante el primer semestre. Desde el sector cuestionaron además el pago de sumas fijas “en negro” y advirtieron que la situación económica de los trabajadores de la sanidad “se complica cada vez más”.
Río Grande.- Trabajadores nucleados en la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) llevaron adelante una manifestación en las puertas del hospital regional, en el marco del conflicto salarial que mantienen con el Gobierno provincial ante la falta de acuerdo en las negociaciones paritarias.
Durante la protesta, José Calixto explicó que el gremio continúa a la espera de una nueva convocatoria oficial para reabrir la discusión salarial, luego de que la última propuesta del Ejecutivo fuera rechazada por unanimidad tanto en Río Grande como en Ushuaia.
“Estamos a la espera de un llamado a la reapertura de la negociación para ver qué más podemos sumarle al acuerdo. La última propuesta fue rechazada por los trabajadores porque prácticamente es nulo lo que es el aumento y no se ve reflejado en el recibo de sueldo”, sostuvo.
Según detalló, la oferta presentada contemplaba dos tramos de incremento que, en términos reales, representan montos insuficientes para el sector. “El primer tramo son 30 mil pesos de bolsillo y el segundo ronda entre 48 y 49 mil pesos dependiendo de la categoría. Ninguno llega a 90 mil pesos recién para agosto”, cuestionó.
Desde ATSA remarcaron además su preocupación por la existencia de sumas fijas no remunerativas previstas para julio. Calixto señaló que esa modalidad perjudica especialmente a los jubilados y afecta la composición salarial de los trabajadores activos.
“Tenemos una suma fija en negro para julio y eso es lo que más nos preocupa. Primero porque no le va a llegar al jubilado y segundo porque esa suma debería ser remunerativa como cualquier concepto salarial”, indicó.
El dirigente confirmó que otro gremio del sector sanitario aceptó la propuesta oficial, aunque aclaró que en el caso de ATSA la respuesta de las asambleas fue contundente. “Nosotros trajimos la propuesta que fue llevada por el Ejecutivo a las asambleas dentro del hospital, tanto acá como en Ushuaia, y fue rechazada por unanimidad”, afirmó.
En ese contexto, aseguró que las medidas de reclamo continuarán hasta que exista una nueva convocatoria formal por parte del Gobierno provincial. “Vamos a seguir reclamando hasta que nos convoquen. La situación se va complicando poco a poco. Todavía no llegamos a mitad de año y estamos muy complicados con el tema de los sueldos y los aumentos”, expresó.
Calixto también sostuvo que el sector ya no discute mejoras salariales sino mecanismos de recuperación frente al deterioro económico acumulado. “Los trabajadores vamos a seguir siendo pobres hasta que no tengamos una recomposición. Ni siquiera se puede hablar de aumento de sueldo; esto son recomposiciones salariales”, manifestó.
En uno de los pasajes más duros de sus declaraciones, recordó el reconocimiento social que recibieron los trabajadores sanitarios durante la pandemia y contrastó aquella etapa con la actualidad económica que atraviesa el sector.
“Antes nos aplaudían y hoy estamos por debajo de la línea de la pobreza. Se olvidaron de esa etapa en la que los trabajadores de la sanidad salían todos los días a salvar vidas y acompañar a los vecinos”, lamentó.
Respecto al porcentaje pretendido por el gremio, explicó que el objetivo es cerrar una recomposición que contemple la pérdida salarial del primer semestre del año. “Hoy no podemos hablar de menos de un 12%. Todo aumento que tengamos debe servir para recuperar el primer semestre”, remarcó.
Finalmente, desde ATSA insistieron en que cualquier mejora salarial que pueda surgir en las próximas semanas deberá aplicarse retroactivamente para impactar en los haberes que se cobrarán en junio, en un contexto donde los trabajadores consideran que los ingresos quedaron muy retrasados frente al costo de vida.




