El director de Cambio Climático y Vigilancia Atmosférica, Sergio Camargo, brindó detalles del primer Inventario Provincial de Gases de Efecto Invernadero que Tierra del Fuego consolida como documento público oficial. El relevamiento correspondiente a 2022 estimó emisiones por 3,3 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente y determinó que el sector energético concentra alrededor del 85% del total. El funcionario explicó que la información permitirá establecer una línea de base para diseñar políticas públicas, mejorar la eficiencia energética y avanzar gradualmente hacia fuentes más limpias. El inventario será presentado el próximo 22 de septiembre en Ushuaia.
Ushuaia, 7 de septiembre de 2026.- Tierra del Fuego cuenta por primera vez con un Inventario Provincial de Gases de Efecto Invernadero consolidado como documento público oficial, una herramienta destinada a conocer cuánto y dónde emite la provincia y, a partir de esa información, comenzar a definir políticas destinadas a reducir esas emisiones.
El ingeniero Sergio Camargo, director de Cambio Climático y Vigilancia Atmosférica de la Secretaría de Ambiente, dependiente del Ministerio de Producción y Ambiente, explicó los alcances del relevamiento durante una entrevista concedida al programa “La Mañana de la Tecno”.
Camargo destacó que el documento constituye el resultado de un extenso trabajo y que, si bien existieron relevamientos correspondientes a 2016 y 2018, por primera vez se logró cerrar el inventario bajo estándares técnicos que permiten incorporarlo como información estadística pública y oficial de la Provincia.
El nuevo relevamiento corresponde al año 2022, debido a que este tipo de estudios necesariamente trabaja con información de períodos anteriores para poder reunir y procesar la totalidad de los datos disponibles.
“Tenemos cierta alegría de poder difundirlo. Hemos trabajado bastante con esto y es la primera vez que podemos lograr cerrar este inventario como un documento público oficial”, expresó Camargo.
El funcionario explicó que para alcanzar ese objetivo fue fundamental la articulación con el Instituto Provincial de Análisis e Investigación Estadística y Censos (IPIEC), organismo que permitió otorgar al relevamiento los estándares técnicos necesarios.
Según señaló, la metodología utilizada responde además a parámetros internacionales, lo que permite que la información fueguina pueda ser comparada e integrada con estadísticas y estudios climáticos de otras partes del mundo.
El sector energético genera el 85% de las emisiones
Uno de los principales datos que arroja el inventario es la marcada incidencia del sector energético en las emisiones provinciales.
Camargo precisó que aproximadamente el 85% de las emisiones de gases de efecto invernadero de Tierra del Fuego proviene de ese sector.
El relevamiento correspondiente a 2022 calculó un total provincial de aproximadamente 3,3 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente.
El inventario contempla información proveniente de diferentes actividades, entre ellas energía, procesos industriales, agricultura, uso del suelo y residuos.
Para Camargo, conocer dónde se originan las mayores emisiones permite dejar de discutir el problema únicamente en términos generales y comenzar a identificar concretamente dónde deberían concentrarse las políticas públicas.
“Los inventarios sirven para poder tener una línea de base que te permita después, con eso, diseñar políticas públicas que tiendan a la reducción de emisiones y a eficientizar los procesos a lo largo del tiempo”, explicó.
Aunque Tierra del Fuego representa un porcentaje reducido dentro de las emisiones nacionales y la Argentina, a su vez, tiene una participación limitada en el total mundial, el funcionario señaló que cada jurisdicción debe realizar su aporte para alcanzar una reducción global.
El gas natural y la generación eléctrica
Una característica particular de Tierra del Fuego es que buena parte de su matriz energética depende de los combustibles fósiles y particularmente del gas natural.
“Nuestra mayor emisión está en el sector de energía, con el 85% de las emisiones”, remarcó Camargo.
Actualmente, la generación eléctrica provincial está basada fundamentalmente en gas natural. Eso significa que aun utilizando equipos modernos existen emisiones que resultan inherentes al proceso de combustión.
Frente a esa realidad, Camargo explicó que existen dos caminos posibles y complementarios.
El primero consiste en aumentar la eficiencia: producir una mayor cantidad de energía utilizando la menor cantidad posible de combustible.
El segundo apunta a incorporar progresivamente fuentes alternativas que permitan disminuir la participación de los combustibles fósiles.
En ese escenario mencionó particularmente a la energía eólica como una de las posibilidades para Tierra del Fuego.
La transformación, aclaró, necesariamente deberá ser gradual.
La incorporación progresiva de tecnologías más limpias permitiría modificar la matriz energética provincial y reducir las emisiones sin comprometer el abastecimiento necesario para hogares, industrias y actividades productivas.
Viviendas más eficientes
El desafío energético no se limita a las centrales generadoras.
Camargo puso también el foco en el consumo doméstico y especialmente en la calefacción, un aspecto determinante en una provincia con las características climáticas de Tierra del Fuego.
Una mejor eficiencia térmica de viviendas y edificios permitiría reducir considerablemente la cantidad de energía necesaria para mantener temperaturas adecuadas durante los meses más fríos.
Evitar pérdidas de calor mediante mejores sistemas constructivos y tecnologías de aislamiento constituye, según explicó, otra de las herramientas que pueden contribuir a disminuir el consumo de gas.
“Todas esas cosas se pueden trabajar, se pueden regular, se podrían empezar a ver”, sostuvo.
Precisamente, uno de los objetivos del inventario es que la información llegue no solamente a las áreas ambientales, sino también a funcionarios de distintos organismos, sectores académicos y ámbitos capaces de generar políticas o incorporar nuevas tecnologías.
Bosques, turberas y estepa: los grandes sumideros fueguinos
Pero Tierra del Fuego presenta además otra particularidad importante.
Así como es posible contabilizar cuánto carbono se emite, también puede calcularse cuánto carbono es capturado por los ecosistemas.
Son los denominados “sumideros de carbono”.
En ese punto, Camargo destacó la importancia estratégica de los grandes ambientes naturales que conserva la provincia.
La estepa del norte fueguino, los bosques ubicados principalmente hacia el sur y las extensas turberas tienen capacidad para capturar y almacenar dióxido de carbono presente en la atmósfera.
“Tenemos muchos nosotros acá en Tierra del Fuego que son capaces de fijar el dióxido de carbono que está dando vuelta en la atmósfera”, explicó.
El funcionario mencionó específicamente “la estepa de Río Grande, los bosques más al sur y las turberas” como ecosistemas capaces de fijar importantes cantidades de carbono.
Por ese motivo, el análisis climático provincial no debería limitarse exclusivamente a contabilizar las emisiones, sino contemplar también el balance entre aquello que Tierra del Fuego libera a la atmósfera y lo que sus ecosistemas naturales pueden capturar.
Camargo consideró que la conservación de esos ambientes representa una oportunidad particularmente importante para el futuro.
“En la medida que podamos mantener estos ecosistemas funcionando y podamos verlos como parte de la solución, me parece que tenemos un futuro en ese sentido importante”, señaló.
El agujero de ozono y el cambio climático no son lo mismo
Durante la entrevista, Camargo respondió además una consulta de un oyente sobre la relación entre el agujero de ozono y el cambio climático.
El especialista aclaró que se trata de fenómenos diferentes y que el agujero de ozono no tiene una incidencia comparable con la acumulación de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero sobre el calentamiento global.
Explicó que el cambio climático está asociado fundamentalmente al incremento de la temperatura provocado por una mayor concentración de gases de efecto invernadero, buena parte de ellos derivados de la utilización de combustibles fósiles y otras actividades humanas.
El fenómeno del agujero de ozono, en cambio, está relacionado principalmente con sustancias como los clorofluorocarbonos y con procesos atmosféricos particulares que se producen sobre la Antártida durante el invierno y la primavera austral.
Camargo recordó que la aplicación internacional del Protocolo de Montreal permitió eliminar progresivamente muchas de las sustancias responsables del deterioro de la capa de ozono.
Según explicó, las estimaciones científicas indican que el fenómeno debería continuar reduciéndose progresivamente durante las próximas décadas.
Una obligación establecida por la legislación nacional
La elaboración de inventarios provinciales tampoco constituye una iniciativa aislada.
Camargo recordó que la Ley Nacional 27.520 de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático estableció un marco para que las provincias desarrollen planes de respuesta frente al cambio climático y elaboren sus correspondientes inventarios de gases de efecto invernadero.
Tierra del Fuego viene trabajando dentro de ese esquema y actualmente cuenta con un área específica dedicada a desarrollar la política climática provincial.
La construcción de una serie histórica es otro de los objetivos. Los datos de 2022 dan continuidad a los relevamientos realizados sobre 2016 y 2018 y permitirán comparar la evolución de las emisiones.
Camargo adelantó además que existe información disponible para comenzar próximamente a trabajar sobre los datos correspondientes a 2024.
Presentación el 22 de septiembre
El Inventario Provincial de Gases de Efecto Invernadero será presentado formalmente el próximo 22 de septiembre en Ushuaia ante organismos públicos.
La intención será explicar los resultados, pero fundamentalmente comenzar a discutir cómo transformar esos datos en herramientas concretas para las distintas áreas del Estado.
El documento permite saber dónde está parada actualmente Tierra del Fuego en materia de emisiones y ofrece una base técnica desde la cual pensar decisiones para los próximos años.
Eficiencia en la generación eléctrica, incorporación gradual de energías renovables, mejor aislamiento térmico de viviendas y edificios y conservación de los grandes ecosistemas capaces de capturar carbono aparecen entre las alternativas planteadas.
Para Camargo, justamente allí reside la verdadera utilidad del inventario: no solamente contabilizar gases de efecto invernadero, sino disponer por primera vez de una herramienta pública y técnicamente consolidada que permita decidir hacia dónde orientar la política climática de Tierra del Fuego.
El informe técnico y sus infografías ya se encuentran disponibles para consulta pública en:




