Miguel Ramírez, vicepresidente de la Dirección Provincial de Puertos, difundió entre trabajadores portuarios un pedido de aportes económicos destinado a financiar elementos para nuevas manifestaciones contra la intervención dispuesta por el Gobierno nacional. La convocatoria aparece en la antesala de una temporada de cruceros estratégica para Ushuaia y suma un nuevo elemento al escenario político que atraviesa el Puerto, en momentos en que también quedan expuestas diferencias dentro del oficialismo provincial.
Ushuaia, 12 de septiembre de 2026.- El conflicto por la intervención nacional del Puerto de Ushuaia suma un nuevo capítulo político. Miguel Ramírez, vicepresidente de la Dirección Provincial de Puertos, impulsa una colecta destinada a financiar distintas acciones de protesta contra la medida adoptada por el Gobierno nacional.
El mensaje comenzó a circular entre trabajadores portuarios y plantea avanzar con “más organización, presencia y compromiso”, al tiempo que solicita colaboración económica para adquirir materiales destinados a las próximas manifestaciones.
Entre los elementos mencionados aparecen lonas, aerosoles, carteles, pasacalles, pancartas y pecheras.
Para recibir los aportes se difundió el alias lucha.portuaria, correspondiente, según la información consignada, a una cuenta a nombre de Franco Gastón Castillo, Director Administrativo Contable del Puerto de Ushuaia.
La convocatoria adquiere una particular dimensión debido a que no proviene únicamente de trabajadores o representantes gremiales, sino de uno de los integrantes de la conducción de la Dirección Provincial de Puertos, organismo directamente involucrado en el conflicto generado por la intervención nacional.
“Ese será solo el comienzo”
El contenido del mensaje anticipa además que las acciones no se limitarían a una única manifestación.
Ramírez plantea confeccionar una lona en la que se identificaría como “usurpadores, traidores y cómplices” a quienes considera responsables o partícipes de la situación que atraviesa actualmente el Puerto de Ushuaia.
La convocatoria concluye con una advertencia que anticipa la intención de profundizar las medidas: “Ese será solo el comienzo”.
La utilización de esos términos eleva el tono político de una disputa que inicialmente estuvo centrada en cuestiones administrativas, jurídicas y de competencia entre la Provincia y el Gobierno nacional por el manejo de la terminal portuaria.
Una protesta en la antesala de la temporada de cruceros

El momento elegido tampoco resulta un dato menor. Ushuaia se prepara para una nueva temporada de cruceros, una actividad que tiene impacto directo no solamente sobre el funcionamiento del Puerto sino sobre buena parte de la economía vinculada al turismo.
Agencias de viajes, operadores turísticos, transportistas, guías, comercios, establecimientos gastronómicos, prestadores de excursiones y proveedores forman parte de una extensa cadena económica asociada al movimiento de cruceros que llegan a la capital fueguina.
En ese contexto, que desde un sector de la propia conducción portuaria se promueva la organización de nuevas protestas introduce un elemento adicional de tensión en momentos en que la actividad comienza a ingresar en una etapa especialmente sensible.
Por el momento, el mensaje difundido habla de elementos para realizar manifestaciones y no precisa eventuales medidas que puedan afectar la operatoria portuaria. Por esa razón, cualquier impacto concreto sobre la temporada de cruceros dependerá de las características que finalmente adopten las acciones anunciadas.
El componente político interno
La situación también tiene una lectura hacia el interior del oficialismo provincial.
Ramírez mantiene vinculación política con el sector de la vicegobernadora Mónica Urquiza, mientras que las diferencias entre distintos espacios que integran el Gobierno provincial vienen formando parte del escenario político fueguino.
En ese marco, la decisión de uno de los vicepresidentes de la Dirección Provincial de Puertos de asumir un rol activo en la organización y financiamiento de las protestas incorpora un nuevo ingrediente a una disputa que excede la administración cotidiana de la terminal.
La intervención del Puerto ya había provocado un fuerte rechazo del Gobierno provincial y de distintos sectores políticos de Tierra del Fuego. Ahora, la convocatoria encabezada por Ramírez anticipa que la resistencia buscará mantenerse en las calles y profundizar su presencia pública.
La frase utilizada para cerrar el mensaje no deja demasiadas dudas respecto de esa intención: “Ese será solo el comienzo”.




