La Justicia Federal de Ushuaia dictó sentencia en la causa iniciada hace seis años para impedir la utilización de gas fosfina en un procedimiento destinado al control de la población de conejos de Castilla en terrenos del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET).

Fallo federal reconoce a los conejos de Castilla como sujetos de derecho en una causa impulsada por ARAF

La abogada Eugenia Martinco explicó los alcances de la sentencia dictada por el juez federal de Ushuaia Federico Calvete en la causa iniciada en 2020 para impedir que el CADIC utilizara gas fosfina para eliminar conejos de Castilla. Si bien la demanda fue declarada abstracta porque el procedimiento cuestionado fue suspendido y finalmente no se llevó adelante, la letrada destacó como aspecto trascendente que el magistrado reconoció en los considerandos del fallo a los animales como sujetos de derecho y seres sintientes.

Ushuaia, 6 de septiembre de 2026.- La Justicia Federal de Ushuaia dictó sentencia en la causa iniciada hace seis años para impedir la utilización de gas fosfina en un procedimiento destinado al control de la población de conejos de Castilla en terrenos del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET).

La Dra. Eugenia Martinco, abogada vinculada a Amigos del Reino Animal Fueguino (ARAF), explicó los alcances de la resolución durante una entrevista realizada en “La Mañana de la Tecno”, programa de Radio Universidad 93.5 MHz.

La sentencia, dictada el 28 de agosto por el titular del Juzgado Federal de Ushuaia, Dr. Federico Calvete, declaró abstracta la demanda debido a que el procedimiento que originó la presentación judicial finalmente no fue ejecutado.

Sin embargo, Martinco destacó que el aspecto de mayor trascendencia se encuentra en los considerandos de la resolución, donde, según explicó, el magistrado reconoció a los conejos de Castilla como sujetos de derecho y seres sintientes.

 

Una causa que comenzó en 2020

 

La controversia se remonta a 2020, cuando se conoció la intención de aplicar un procedimiento con gas fosfina para eliminar ejemplares de conejos de Castilla presentes en terrenos del CADIC.

Frente a esa situación, ARAF promovió una acción judicial contra el CADIC-CONICET con el patrocinio de Eugenia Martinco, a la que se sumó la Asociación de Funcionarios y Abogados por los Derechos de los Animales (AFADA), además de otras organizaciones vinculadas con la protección animal.

“Esta acción se inició en el año 2020 contra el CADIC, contra el CONICET, en la cual se pidió suspender la aplicación de un procedimiento de matanza de los conejos con el gas fosfina”, explicó Martinco.

La presentación derivó en una medida cautelar que suspendió el procedimiento.

Posteriormente se realizaron distintas actuaciones judiciales y participaron otras organizaciones defensoras de los animales.

 

Por qué la demanda fue declarada abstracta

 

Martinco aclaró especialmente el significado de la decisión adoptada por el Juzgado Federal.

Según explicó, declarar abstracta la demanda no implica que el procedimiento cuestionado haya sido convalidado judicialmente.

Por el contrario, la cautelar consiguió suspenderlo y posteriormente el propio CADIC manifestó que no llevaría adelante el método originalmente previsto.

“Se declara abstracto porque, en realidad, los hechos no se iniciaron ni se llevó a cabo el procedimiento”, explicó la abogada.

Es precisamente esa modificación de las circunstancias que dieron origen a la causa la que determinó que ya no existiera un conflicto concreto sobre el cual correspondiera pronunciarse en los términos originalmente planteados.

 

“Lo relevante del fallo”

 

Para Martinco, la importancia de la sentencia radica en otra parte de la resolución.

“Lo importante del fallo es que en sus considerandos el juez Calvete manifestó que consideraba a los conejos de Castilla sujetos de derecho”, sostuvo.

La abogada calificó ese reconocimiento como un antecedente especialmente significativo para Tierra del Fuego.

“Eso es lo relevante del fallo, que es una de las primeras veces que en Tierra del Fuego se logra esta jurisprudencia en la cual el juez los declara sujetos de derecho; es decir, que no son objetos, no son cosas al servicio” de las personas, explicó.

Martinco sintetizó el concepto señalando que se trata de “seres sintientes”.

ARAF, por su parte, celebró públicamente la sentencia y consideró que representa un cambio de paradigma respecto de la manera en que los animales no humanos comienzan a ser contemplados dentro del ámbito judicial.

 

Una lucha que lleva décadas

 

Durante la entrevista se recordó también la extensa trayectoria de ARAF en Ushuaia y su intervención en diferentes situaciones relacionadas con hechos de crueldad y maltrato animal.

Entre ellas se mencionaron casos que involucraron caballos y distintas acciones y proyectos impulsados para avanzar en la protección de los animales.

Martinco recordó que en el orden nacional se encuentra vigente la Ley 14.346 de protección contra los malos tratos y actos de crueldad hacia los animales.

“Es una ley vieja, es del año 54, pero la jurisprudencia ha ido actualizándose”, señaló.

La profesional explicó que esa evolución se ha producido también mediante normas provinciales, ordenanzas y decisiones judiciales que incorporaron progresivamente nuevas concepciones acerca de la relación entre las personas y los animales.

“Desde ARAF también se han presentado distintos proyectos, se han conseguido distintas acciones para proteger a los animales. Ese es el objetivo de la asociación: evitar la crueldad animal, evitar el sufrimiento de los animales, porque son seres sintientes, son sujetos de derechos”, afirmó.

 

La importancia de la concientización

 

Más allá del antecedente judicial, Martinco consideró fundamental que este tipo de decisiones contribuya a generar conciencia dentro de la sociedad.

“Este fallo sirve para establecer esto, que es lo que se viene pidiendo, pero también la concientización de la sociedad”, manifestó.

La abogada señaló que una parte importante de la comunidad ya considera a los animales integrantes de sus familias, aunque sostuvo que todavía resulta necesario profundizar la empatía y la comprensión sobre su capacidad de sentir.

“Son seres sintientes, que sufren, que tienen emociones, igual que nosotros”, concluyó.

ARAF agradeció públicamente el trabajo de Eugenia Martinco, Carmen Céspedes Cartagena, las organizaciones y los amicus curiae que participaron de la causa, además del acompañamiento recibido durante los seis años transcurridos desde el comienzo de la acción judicial.

De esta manera, una causa que comenzó con el objetivo concreto de impedir un procedimiento de eliminación de conejos mediante gas fosfina concluyó sin que aquel método llegara a aplicarse y dejó, de acuerdo con la interpretación realizada por la representación de ARAF, un antecedente jurídico significativo sobre la consideración de los animales como sujetos de derecho en Tierra del Fuego.