El exdiputado nacional cuestionó la falta de planificación estratégica en Tierra del Fuego y alertó sobre los riesgos que enfrentan la industria y el empleo. También planteó su preocupación por la concentración de inversiones en Ushuaia y reclamó un proyecto de desarrollo productivo a largo plazo que permita generar nuevas oportunidades laborales en Río Grande.
Río Grande, 22 de octubre de 2026.- El exdiputado nacional Gastón Roma expresó su preocupación por el futuro económico y productivo de Río Grande, al considerar que la ciudad enfrenta importantes desafíos industriales sin contar con una planificación estratégica que permita anticipar los cambios tecnológicos, económicos y laborales de las próximas décadas.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con Agustín Arcenegui en el programa La Otra Mirada, emitido por FM Austral 106.7, donde el exlegislador analizó la situación de la industria fueguina, la distribución territorial de las inversiones y la necesidad de construir alternativas de desarrollo para la zona norte de la provincia.
Roma, recientemente designado revisor de cuentas titular de la Red Argentina de Estudios de Futuros para el período 2026-2029, sostuvo que Tierra del Fuego debería haber comenzado hace años un proceso de reconversión de su estructura productiva, particularmente ante los cambios que atraviesan la industria electrónica y otras actividades económicas.
La falta de planificación y los riesgos para el empleo
Durante la entrevista, Roma explicó que los estudios de futuro constituyen una herramienta para analizar escenarios económicos, sociales y tecnológicos, identificar riesgos y diseñar políticas públicas que permitan anticiparse a las transformaciones.
En ese contexto, mencionó el avance de la inteligencia artificial, la automatización industrial y las modificaciones en los sistemas de producción como factores que podrían alterar significativamente las condiciones del mercado laboral.
El exdiputado cuestionó que buena parte de la dirigencia política concentre sus esfuerzos en resolver situaciones inmediatas, sin desarrollar proyectos cuyos resultados puedan observarse en el mediano y largo plazo.
“Los políticos ven la próxima elección, no están viendo en la planificación que va a generar resultados”, expresó.
Desde su perspectiva, la respuesta a estos desafíos no puede limitarse a ofrecer capacitaciones laborales, sino que requiere identificar y promover nuevas actividades económicas capaces de absorber trabajadores y generar empleo genuino.
Roma consideró que la ausencia de políticas de anticipación podría provocar que las consecuencias de los cambios industriales terminen recayendo principalmente sobre los trabajadores y sus familias.
Las inversiones del FAMP y las diferencias entre ciudades
Otro de los ejes de la conversación estuvo relacionado con el destino de las inversiones vinculadas al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), instrumento destinado a promover la diversificación económica provincial.
Durante el programa, Arcenegui mencionó cifras referidas a la distribución territorial de proyectos asociados al fondo: 34 en Ushuaia, 14 en Río Grande y 7 en Tolhuin. Estos números fueron expuestos durante la entrevista y requieren corroboración con los registros oficiales del organismo.
A partir de ese planteo, Roma manifestó su preocupación por lo que interpreta como una tendencia de determinados sectores empresarios a orientar inversiones hacia actividades turísticas y hoteleras en Ushuaia, frente a las incertidumbres que rodean el futuro de la producción electrónica.
El exlegislador relacionó esa situación con la necesidad de que Río Grande desarrolle propuestas económicas e infraestructura capaces de atraer inversiones hacia nuevos sectores productivos.
En ese sentido, consideró que la dirigencia política local debería asumir un mayor protagonismo en la formulación de alternativas para evitar que la ciudad dependa exclusivamente de sus actividades industriales tradicionales.
El reclamo por una distribución territorial más equilibrada
Roma también cuestionó lo que considera un desequilibrio histórico en la distribución de inversiones y recursos provinciales entre Río Grande y Ushuaia.
Según su análisis, la zona norte ha realizado una contribución significativa a la actividad económica de Tierra del Fuego, particularmente a través de la industria manufacturera, la producción hidrocarburífera y otras actividades vinculadas con la generación de empleo.
Sin embargo, sostuvo que importantes proyectos de infraestructura, servicios y turismo se han concentrado en la capital provincial.
En ese marco, reclamó una discusión sobre el papel que debería ocupar Río Grande en el desarrollo económico fueguino y sobre las herramientas necesarias para fortalecer sus ventajas productivas.
El planteo del exdiputado no se limitó a la distribución de recursos públicos, sino que incluyó la necesidad de construir condiciones para atraer capitales privados, ampliar la infraestructura y diversificar las fuentes de empleo.
Una ciudad pensada para 2030, 2040 y 2050
En la parte final de la entrevista, Roma propuso avanzar en la construcción de una visión compartida sobre el futuro de Río Grande, con objetivos proyectados hacia 2030, 2040 e incluso 2050.
Para ello, planteó la importancia de involucrar a distintos sectores de la comunidad en una discusión que trascienda los períodos de gobierno y las diferencias partidarias.
El exlegislador identificó como riesgos potenciales una disminución de la actividad electrónica, petroquímica y petrolera, aunque presentó estos escenarios como posibilidades que deben analizarse y no como acontecimientos inevitables.
También consideró necesario estudiar experiencias de desarrollo económico en regiones alejadas de los principales centros de consumo y producción, mencionando los casos de Punta Arenas, Islandia, Australia y Nueva Zelanda.
A su entender, esas experiencias podrían aportar elementos para analizar nuevas oportunidades vinculadas con las características geográficas, los recursos naturales y las capacidades productivas de Tierra del Fuego.
El desafío de construir nuevas oportunidades
Las declaraciones de Roma pusieron nuevamente en discusión la necesidad de definir una estrategia económica para Río Grande frente a las transformaciones que atraviesan la industria y el mercado laboral.
Su planteo apuntó a la importancia de anticipar escenarios, promover inversiones y establecer objetivos de desarrollo que permitan reducir la dependencia de determinadas actividades productivas.
En ese marco, el exdiputado insistió en que el futuro de la ciudad requiere decisiones que excedan las urgencias de cada gestión y permitan construir oportunidades laborales para las próximas generaciones.
La entrevista dejó planteado un interrogante central sobre la capacidad de Río Grande para sostener su estructura económica y avanzar hacia nuevas actividades productivas mediante una planificación de largo plazo.




