Hockey Pista: La Liga M30 fortalece el hockey femenino en Río Grande y consolida una competencia propia

Hockey Pista: La Liga M30 fortalece el hockey femenino en Río Grande y consolida una competencia propia

Camila Torres destacó el trabajo conjunto que llevan adelante los clubes de Río Grande y Tolhuin para sostener una competencia propia, autofinanciada y con la ilusión de que, en un futuro, la categoría pueda contar con reconocimiento oficial y volver a representar a Tierra del Fuego en certámenes regionales y nacionales. Mientras tanto, los encuentros amistosos continúan consolidando un proyecto construido a puro compromiso y pasión por el deporte.

Río Grande.- El hockey pista fueguino continúa encontrando nuevas formas de sostener la competencia y mantener viva la actividad de quienes durante años representaron a la provincia en los más importantes escenarios deportivos. Esa realidad se refleja en el trabajo que desde hace varios años vienen desarrollando las jugadoras de la Liga M30, una iniciativa que reúne a representantes de distintos clubes de Río Grande y Tolhuin con un objetivo claro: seguir jugando, mantenerse activas y ofrecer un espacio competitivo para las deportistas mayores de 30 años.

El pasado domingo 28 de junio, el gimnasio anexo del Polideportivo Municipal Carlos Margalot volvió a ser escenario de un nuevo encuentro amistoso entre equipos de ambas ciudades. La jornada permitió sumar minutos de juego, fortalecer vínculos y continuar afianzando un proyecto que nació por iniciativa de las propias jugadoras ante la ausencia de una competencia federada para la categoría.

Al finalizar la actividad, Camila Torres, una de las referentes de la Liga M30, explicó cómo viene evolucionando el trabajo conjunto que realizan las distintas instituciones y cuáles son los desafíos que se plantean para el futuro.

Una liga nacida por iniciativa de las propias jugadoras

Torres explicó que la creación de la Liga M30 surgió como respuesta a una necesidad concreta: la inexistencia de una federación o torneo oficial destinado exclusivamente a las jugadoras mayores de 30 años.

“Nos armamos como liga entre varios referentes de los distintos clubes de Río Grande y también con las chicas de Tolhuin. La realidad es que no existe una federación donde podamos participar, por eso decidimos organizarnos entre nosotras”, señaló.

La dirigente deportiva comentó que cada institución aporta representantes para coordinar el funcionamiento de la competencia, elaborar los calendarios y sostener toda la organización de manera independiente.

“Formamos una liga entre todos los clubes porque queríamos seguir jugando. Todo lo hacemos entre nosotras: organizamos las fechas, juntamos nuestros propios fondos y costeamos cada una de las actividades que realizamos”.

A pesar del enorme esfuerzo que realizan las jugadoras, Torres destacó el acompañamiento que reciben por parte del Municipio de Río Grande, especialmente mediante la cesión de espacios deportivos donde pueden desarrollar los encuentros.

“Siempre contamos con la ayuda de la Municipalidad, que nos brinda el espacio para poder jugar. Ese acompañamiento es muy importante porque nos permite continuar con este proyecto”.

Los amistosos como herramienta para no perder ritmo de competencia

Durante el primer semestre del año ya se disputaron varios encuentros entre los distintos equipos de la Liga M30. Sin embargo, en esta oportunidad no fue posible desarrollar una fecha oficial del campeonato interno.

“Hoy (por domingo) la jornada fue solamente amistosa porque, por distintos motivos, no pudimos realizar la fecha de liga que teníamos prevista. Entonces decidimos organizar partidos entre nosotras para seguir teniendo rodaje”.

La referente explicó que el principal objetivo de estos encuentros pasa por mantener la actividad deportiva y evitar largos períodos sin competencia.

“La idea es justamente esa: darnos movimiento, seguir jugando y mantener el ritmo. A veces los torneos se realizan y otras veces no, muchas veces por cuestiones económicas”.

Torres remarcó que las dificultades económicas actuales también condicionan la posibilidad de viajar con frecuencia hacia Ushuaia para disputar certámenes, una realidad que motivó aún más la organización de competencias locales.

“No siempre se puede viajar hasta Ushuaia para participar de un torneo. Entonces buscamos alternativas acá mismo, porque lo más importante es seguir jugando”.

Una realidad distinta a la de años anteriores

La integrante de la Liga recordó que tiempo atrás el calendario competitivo era mucho más intenso y existían mayores posibilidades de participación.

“Antes teníamos prácticamente un torneo por mes. Había mucho más rodaje y eso ayudaba muchísimo al crecimiento de todas las jugadoras”.

“La situación económica hace que muchas veces sea imposible afrontar los gastos de un viaje. Tanto para nosotras como para los equipos de Ushuaia resulta complicado organizar competencias con tanta frecuencia”.

Precisamente por ese motivo, la Liga M30 busca convertirse en una alternativa estable que permita sostener la actividad durante todo el año.

El sueño de recuperar una competencia oficial

Uno de los principales objetivos del grupo es que, con el paso del tiempo, la categoría pueda volver a tener un reconocimiento formal dentro del hockey provincial.

Torres recordó que, cuando la Liga comenzó a funcionar, existía un interesante intercambio deportivo con Ushuaia.

“En los primeros años realizábamos cruces entre el campeón de Río Grande y el campeón de Ushuaia. Fueron dos o tres temporadas muy lindas, pero después ya no pudimos coincidir con las fechas y esa modalidad dejó de hacerse”.

Actualmente, cada ciudad desarrolla sus propios encuentros, aunque la intención continúa siendo recuperar esa competencia provincial.

“La idea siempre es seguir creciendo para que la liga tenga una participación cada vez más oficial”.

La posibilidad de volver a conformar un seleccionado

Consultada sobre la posibilidad de conformar nuevamente un seleccionado fueguino M30, Camila recordó que esa experiencia ya existió algunos años atrás.

“Se armó un seleccionado M30 hace un tiempo, pero lamentablemente no logró mantenerse”.

No obstante, explicó que sostener un proceso de esas características resulta complejo debido a las responsabilidades personales que tienen todas las integrantes.

“Somos madres, trabajamos, tenemos familias y muchas obligaciones. Venimos a entrenar y jugar para desconectarnos un rato de toda esa rutina”.

Sin embargo, reconoció que el espíritu competitivo nunca desaparece.

“Entramos a la cancha para disfrutar, pero una vez que empieza el partido todas queremos ganar. Dejamos todo, terminamos agotadas, pero competimos con las mismas ganas de siempre”.

Las dificultades para sostener un calendario

Otro de los inconvenientes que enfrenta la Liga M30 tiene que ver con la disponibilidad de espacios deportivos.

Torres explicó que durante este año las fechas oficiales sufrieron demoras justamente por esa situación.

“No pudimos comenzar la liga en el momento que habíamos planificado y por eso organizamos estos amistosos”.

La utilización de los gimnasios depende muchas veces de la programación oficial de los clubes y de las actividades municipales.

“Los clubes tienen prioridad con sus competencias y también la Municipalidad organiza distintos eventos. Muchas veces se hace difícil encontrar fechas disponibles”.

Ante esa realidad, las organizadoras ya analizan alternativas.

“Estamos conversando la posibilidad de realizar encuentros de un solo día cada determinada cantidad de semanas. Es una opción que estamos evaluando porque organizar un campeonato largo no siempre resulta posible”.

Seguir creciendo después del receso invernal

Más allá de las dificultades organizativas, la intención del grupo es continuar con las actividades una vez finalizado el receso escolar.

“La idea es terminar las fechas oficiales que podamos disputar y seguir fortaleciendo la Liga M30 de Río Grande”.

Torres aseguró que todo el trabajo se realiza de manera completamente voluntaria.

“Lo hacemos a puro corazón. Esto nace porque realmente nos gusta jugar y queremos que el hockey siga siendo parte de nuestras vidas”.

Ese compromiso alimenta también otro anhelo.

“Estoy convencida de que en algún momento volverá a surgir la posibilidad de conformar una representación provincial para competir fuera de Tierra del Fuego”.

Aunque tradicionalmente son los clubes quienes participan en torneos nacionales, la referente considera que una selección M30 podría volver a convertirse en una realidad.

“Ya existieron seleccionados conformados únicamente por jugadoras de Ushuaia. Nosotros queremos seguir trabajando para que toda la provincia pueda volver a tener representación”.

Una liga abierta para todas

Sobre el cierre de la entrevista, Camila dejó un mensaje especialmente dirigido a todas aquellas mujeres que deseen volver a practicar hockey o iniciarse en la disciplina.

“La liga está abierta para todas”.

Explicó que no es necesario haber competido en Primera División ni contar con una extensa trayectoria deportiva.

“Hay chicas que jugaron muchos años y hoy bajan de Primera o de Intermedia porque esas categorías demandan mucho tiempo. Pero también recibimos jugadoras que recién están comenzando”.

Incluso, comentó que participan deportistas menores de 30 años con el objetivo de adquirir experiencia.

“También vienen chicas iniciales que todavía no tienen treinta años. Son bienvenidas porque necesitan sumar rodaje y prepararse para las categorías superiores”.

El verdadero objetivo, afirmó, trasciende los resultados deportivos.

“Lo que buscamos es fomentar el juego, que todas tengan un lugar para disfrutar del hockey y seguir creciendo”.

Cómo sumarse al proyecto

Actualmente la Liga M30 está integrada por representantes del Río Grande, Bajo Cero, HVJ, Cimah y las jugadoras de Tolhuin, quienes recientemente volvieron a incorporarse al proyecto tras reorganizar su categoría.

Quienes deseen participar pueden comunicarse directamente con cualquiera de esos clubes a través de sus redes sociales oficiales, tanto en Facebook como en Instagram.

“La invitación está abierta para todas. Lo importante es animarse, empezar y venir a disfrutar del hockey. Ese es el espíritu que buscamos mantener en cada encuentro”.

Con organización propia, esfuerzo colectivo y un profundo sentido de pertenencia, la Liga M30 continúa consolidándose como un espacio fundamental para que decenas de jugadoras fueguinas sigan vinculadas al deporte que las apasiona. Más allá de las dificultades económicas, la falta de competencia federada y los desafíos logísticos, el proyecto demuestra que cuando el compromiso nace desde las propias protagonistas, el hockey encuentra siempre una manera de seguir creciendo.

4278
4280
4285
4270