Con la finalización de la veda invernal cada vez más cerca, el Municipio de Río Grande prepara una nueva temporada de obra pública bajo una premisa central: concentrar los recursos disponibles en terminar los proyectos que están en ejecución y habilitar nuevos frentes únicamente cuando exista respaldo financiero para sostenerlos.

Río Grande prepara una nueva temporada de obras con recursos propios y la prioridad puesta en terminar los proyectos en marcha

La arquitecta Silvina Mónaco anticipó los principales lineamientos del plan de obras para la temporada 2026-2027, atravesado por las restricciones financieras y la ausencia de financiamiento nacional. La Carpa de la Dignidad, el natatorio, las obras viales y de servicios básicos estarán entre las prioridades. “Tiene que quedar claro que hay planificación de nuevas obras y que sus inicios se irán realizando durante la temporada con responsabilidad financiera”, enfatizó la secretaria de Planificación y Obras Públicas de la Municipalidad de Río Grande.

Río Grande, 17 de septiembre de 2026.- Con la finalización de la veda invernal cada vez más cerca, el Municipio de Río Grande prepara una nueva temporada de obra pública bajo una premisa central: concentrar los recursos disponibles en terminar los proyectos que están en ejecución y habilitar nuevos frentes únicamente cuando exista respaldo financiero para sostenerlos.

La secretaria de Planificación y Obras Públicas, Silvina Mónaco, explicó que gran parte de las intervenciones previstas deberá afrontarse con recursos municipales, en un contexto marcado por las dificultades financieras y la retracción del financiamiento proveniente del Gobierno nacional.

“Nos empezamos a preparar para salir para la temporada de obras, siendo muy cuidadosos al momento de abrir nuevos frentes, teniendo en cuenta que todo lo que se está haciendo es con recursos propios”, señaló Mónaco en diálogo con el programa “Buscando el Equilibrio”, por Radio Provincia.

La funcionaria explicó que el criterio será establecer prioridades y combinar la continuidad de las grandes obras con intervenciones ejecutadas mediante administración municipal, particularmente trabajos de cordón cuneta y pavimentación.

“Es un momento sumamente complejo”, reconoció Mónaco, quien señaló que las dificultades económicas que atraviesan tanto el sector público como el privado terminan repercutiendo directamente sobre la capacidad de sostener obra pública.

 

La Carpa de la Dignidad apunta a fin de año

 

Una de las prioridades será concluir la nueva Carpa de la Dignidad, cuya ejecución se encuentra aproximadamente en un 70%.

La intención del Municipio es terminar el edificio antes de que finalice 2026 y contar con las instalaciones en condiciones con suficiente anticipación al próximo 2 de abril.

“Llegar antes de fin de año, querer poder tenerla inaugurada para antes del 2 de abril”, resumió Mónaco.

Actualmente se trabaja en el cerramiento, las carpinterías y los pisos. A ello deberán sumarse posteriormente las conexiones de servicios y diferentes intervenciones necesarias para acondicionar el entorno.

Las bajas temperaturas obligaron a disminuir el ritmo durante el invierno, pero los trabajos comenzaron nuevamente a intensificarse.

“La idea es poder llegar para antes de fin de año, así que vamos a hacer todo lo posible para que eso se pueda hacer”, afirmó.

 

El natatorio y una inversión que ya supera los $3.000 millones

 

El natatorio municipal representa actualmente uno de los mayores desafíos presupuestarios del área de Obras Públicas.

Según explicó Mónaco, la obra civil se encuentra cercana al 90%, aunque ese porcentaje no contempla una serie de trabajos indispensables para que el complejo pueda comenzar a funcionar.

Entre ellos aparecen la instalación de la pileta y los equipos, además de las conexiones de gas, agua y cloacas y el refuerzo del suministro eléctrico.

“Estamos muy cerca del 90 por ciento en lo que tiene que ver con un natatorio en sí, pero eso no quiere decir que no tengas que hacer obras complementarias, porque si tenés en cuenta todo, el porcentaje es distinto”, explicó.

El incremento de los costos constituye otro de los principales condicionantes.

Cuando el proyecto todavía contaba con financiamiento nacional, la obra rondaba los $600 millones. Posteriormente, el Municipio adquirió equipamiento por más de $1.000 millones y, tras actualizar los valores necesarios para continuar la construcción, el costo de la obra superó los $3.000 millones, sin contabilizar los nexos complementarios.

Una parte de esa inversión se ejecutará durante los últimos meses de este año y otra deberá incorporarse al ejercicio 2027. “Hoy es nuestra prioridad en obras de arquitectura”, afirmó Mónaco.

 

Cordón cuneta y pavimento desde octubre

 

La temporada también tendrá un fuerte componente vial. El Municipio prevé avanzar con cordón cuneta y completar posteriormente la pavimentación de arterias consideradas estratégicas para mejorar la vinculación entre distintos sectores de Río Grande.

Mónaco aclaró que el contexto económico hace extremadamente costoso pensar actualmente en la pavimentación integral de barrios completos, por lo que se avanzará progresivamente.

“El cordón cuneta no solamente ordena las calles, sino que delimita, el vecino puede hacer sus veredas; es el paso previo a poder llegar con pavimento”, explicó.

La planificación comprende sectores del norte y del sur de la ciudad. Entre los lugares mencionados aparecen CGT 2, Barrio Norte, sectores próximos al aeropuerto y distintos puntos de la zona sur.

Los trabajos comenzarán, en términos generales, durante octubre, una vez finalizada la veda invernal.

 

“No pasa por hacer por hacer”

 

Mónaco planteó que la cantidad de obras iniciadas no puede convertirse en el único parámetro para medir la inversión municipal y sostuvo que, en las actuales condiciones financieras, cada proyecto debe tener posibilidades reales de concluirse.

“No pasa también por hacer por hacer, sino hacer teniendo en cuenta cuáles son las necesidades más urgentes que tiene nuestra ciudad”, afirmó.

La prioridad será “primero, poder cerrar aquello que tenemos abierto e ir abriendo nuevos frentes de manera organizada”.

En ese sentido, la Secretaria advirtió que iniciar numerosos proyectos sin tener asegurados los recursos para concluirlos terminaría generando un problema mayor.

La ausencia de financiamiento nacional aparece como uno de los condicionantes de esta planificación, en momentos en que el intendente Martín Pérez también reclamó al Gobierno nacional que el proyecto de Presupuesto 2027 contemple recursos para las obras que quedaron paralizadas en Río Grande desde diciembre de 2023.

 

Dos proyectos del FAMP esperan salir de la paralización

 

Dentro de ese escenario aparecen también dos obras financiadas mediante el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP), paralizadas desde 2023 y cuya reactivación fue gestionada por el Municipio.

Una corresponde a infraestructura de servicios básicos destinada a una urbanización de aproximadamente 200 lotes, mientras que la segunda contempla la ampliación de las redes de agua y cloacas del Parque Industrial.

Ambas requieren trabajos sobre suelo y actualmente permanecen neutralizadas por la veda invernal.

“Ni bien termine la veda, a ver si podemos reiniciar las obras y poder terminarlas también en el primer trimestre del año 2027”, señaló Mónaco.

 

El costo de mantener lo construido

 

La Secretaria incorporó otro elemento a la discusión sobre los recursos municipales: el mantenimiento de la infraestructura construida durante los últimos años.

“Todo lo que uno construye se tiene que mantener”, señaló.

Ese universo comprende pavimento, cordones cuneta, edificios municipales, infraestructura sanitaria, deportiva y recreativa, además de los espacios públicos.

Río Grande cuenta, por ejemplo, con más de 150 plazas que requieren mantenimiento permanente, una demanda que aumenta con la llegada de la primavera y el mayor uso de esos espacios por parte de los vecinos.

“Después de siete años, donde se ha hecho mucho desde el Municipio para poder tener distintas prestaciones en materia de salud, en materia deportiva, en materia recreativa, sostenerlo también requiere inversión”, sostuvo.

 

Las prioridades para 2027

 

Mientras el Municipio termina de elaborar el proyecto de Presupuesto 2027, Mónaco anticipó que buena parte de las obras actualmente en ejecución continuará durante el próximo ejercicio.

La planificación estará concentrada principalmente en cuatro grandes áreas: infraestructura vial; servicios básicos y urbanizaciones; finalización de los proyectos arquitectónicos actualmente abiertos; y continuidad de las intervenciones en espacios públicos.

En materia de servicios se prevén trabajos en urbanizaciones como Bicentenario y Chacra XII, con redes de agua, cloacas y electricidad.

En arquitectura, en cambio, la decisión será evitar la incorporación de grandes proyectos nuevos mientras continúe la fuerte inversión necesaria para terminar el natatorio.

También seguirán las intervenciones sobre espacios públicos, la instalación de nuevas garitas de colectivos y los trabajos en plazas y sectores recreativos.

De esta manera, Río Grande se prepara para afrontar la temporada de obras 2026-2027 con una planificación condicionada por los recursos disponibles y una definición marcada desde el Ejecutivo municipal: priorizar las necesidades más urgentes, terminar los proyectos iniciados y evitar comprometer fondos que no estén garantizados.