El intendente de Ushuaia valoró los anuncios de Javier Milei sobre Malvinas, las sanciones contra empresas que explotan recursos sin autorización argentina y el fortalecimiento de las capacidades de defensa en el Atlántico Sur. Sin embargo, recordó que la Base Naval Integrada comenzó durante la gestión nacional anterior, cuestionó la venta de tierras de la Armada y reclamó presupuesto, continuidad y participación fueguina. “La mejor política de soberanía es un fueguino que decide quedarse”, afirmó.
Ushuaia, 4 de septiembre de 2026.- El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, fijó posición frente a los anuncios realizados por el presidente Javier Milei sobre Malvinas y el Atlántico Sur y expresó su acompañamiento a las medidas que impliquen avances concretos en defensa de la soberanía nacional, aunque reclamó “coherencia” entre el nuevo discurso presidencial y las políticas que el Gobierno nacional lleva adelante en Tierra del Fuego.
A través de un hilo publicado en la red social X, Vuoto valoró el fortalecimiento de las sanciones contra empresas que desarrollan actividades hidrocarburíferas sin autorización argentina en Malvinas y coincidió con la necesidad de incrementar las capacidades nacionales de defensa y control del Atlántico Sur.
Pero también recordó los antecedentes de algunas de las medidas anunciadas, cuestionó decisiones adoptadas durante la actual administración nacional y planteó que la soberanía no puede limitarse a la defensa territorial, sino que debe incluir empleo, vivienda, salud, conectividad y condiciones que permitan sostener población permanente en Tierra del Fuego.
“Desde la ciudad más austral del mundo, la capital de Malvinas, quiero ser claro sobre lo que valoramos y lo que falta. Acá la soberanía no es un tema de agenda: es la vida cotidiana”, afirmó.
Las sanciones: “Está bien, pero no es nuevo”
Uno de los principales anuncios de Milei estuvo relacionado con el endurecimiento de las herramientas destinadas a impedir la explotación unilateral de hidrocarburos y otros recursos naturales en el área de Malvinas.
Vuoto respaldó la decisión, aunque recordó que la Argentina ya dispone de legislación específica para sancionar esas actividades.
“Sancionar a las petroleras que operan en Malvinas sin autorización argentina está bien. Pero no es nuevo: es la Ley 26.659, sancionada en 2011”, sostuvo.
Para el Intendente, que ese régimen sea fortalecido y aplicado con mayor decisión constituye “una buena noticia”, aunque cuestionó que haya sido necesario esperar hasta este momento para avanzar en ese sentido.
La discusión adquirió particular relevancia a partir del avance del proyecto petrolero Sea Lion, al que Milei dedicó una parte central de su mensaje presidencial y frente al cual anunció nuevas medidas económicas, administrativas y jurídicas.
La Base Naval Integrada y una discusión sobre sus antecedentes
Vuoto también valoró que la Base Naval Integrada vuelva a ocupar un lugar central dentro de la estrategia nacional para el Atlántico Sur y la Antártida, aunque recordó que el proyecto comenzó antes de la actual gestión.
Señaló que durante el gobierno anterior se colocó la piedra fundacional junto al entonces ministro de Defensa Jorge Taiana, comenzó la construcción y la obra fue incorporada al Presupuesto nacional.
“En 2024 este mismo gobierno la frenó y la ofreció a Estados Unidos como proyecto conjunto. Hoy la vuelve a anunciar como propia”, cuestionó.
La observación introduce otro de los debates que comienzan a aparecer después de la cadena nacional: si el anuncio representa el inicio de una nueva estrategia o la reactivación y reformulación de proyectos que ya estaban en marcha.
Mientras el senador Agustín Coto sostuvo que la visita de Milei a Ushuaia del 4 de abril de 2024 fue “el puntapié inicial” de lo anunciado ahora, Vuoto realizó una interpretación opuesta y atribuyó al actual Gobierno nacional la paralización del proyecto que había comenzado previamente.
“No se puede hablar de presencia soberana y desprenderse del suelo que la sostiene”
El intendente incorporó además a la discusión la decisión nacional de disponer la venta de tierras pertenecientes a la Armada en Ushuaia.
Para Vuoto, existe una contradicción entre desprenderse de terrenos estratégicos y, simultáneamente, anunciar el fortalecimiento de la presencia argentina en el Atlántico Sur.
“No se puede hablar de presencia soberana en el Atlántico Sur y al mismo tiempo desprenderse del suelo que la sostiene”, afirmó.
De esta manera, reclamó que la política anunciada tenga coherencia no solamente en materia militar y diplomática, sino también respecto del patrimonio estatal existente en Tierra del Fuego.
Empleo y arraigo también son soberanía
Al igual que Martín Pérez, Vuoto amplió el concepto de soberanía hacia las condiciones económicas y sociales necesarias para sostener población en la provincia más austral del país.
“Tierra del Fuego hoy pelea los primeros puestos de pérdida de empleo privado del país”, señaló.
Y agregó una definición contundente: “Cada fábrica que cierra y cada familia que se va del sur es soberanía que se pierde, aunque no salga en una cadena nacional”.
El Intendente planteó así que una estrategia nacional sobre Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida debe contemplar necesariamente políticas destinadas al desarrollo económico y al arraigo.
“Que la plata llegue y que la obra se haga”
Vuoto coincidió con la necesidad de fortalecer las capacidades militares y de control marítimo de la Argentina, pero reclamó que las definiciones presidenciales se traduzcan efectivamente en recursos.
“Tiene que haber mayor presupuesto para fortalecer nuestras capacidades de defensa y control del mar”, expresó.
En ese sentido, reclamó que las herramientas anunciadas por el Gobierno nacional tengan una aplicación efectiva.
“Que el DNU se cumpla, que la plata llegue y que la obra se haga con la Provincia y el Municipio adentro, no de espaldas”, sostuvo.
La posición coincide en este aspecto con el planteo realizado por el gobernador Gustavo Melella, quien también reclamó presupuesto, plazos y articulación efectiva con Tierra del Fuego para concretar la Base Naval Integrada.
El Congreso como próxima instancia
Vuoto puso además la mirada en el debate que comenzará a desarrollarse alrededor de las iniciativas que requieran tratamiento legislativo.
“Ahí se va a ver si esto es una verdadera política de Estado”, señaló.
Por eso pidió a “los legisladores fueguinos y de todo el país que lo traten con seriedad y con la voz de Tierra del Fuego en la mesa”.
El Intendente sostuvo que cualquier política nacional vinculada con Malvinas y el Atlántico Sur debe incorporar la mirada de la provincia directamente involucrada territorialmente en la disputa de soberanía.
“La mejor política de soberanía es un fueguino que decide quedarse”
Uno de los ejes centrales de su pronunciamiento fue el concepto de soberanía vinculada con el poblamiento y el arraigo.
“Defender Malvinas no es solo eso. Es poblar nuestras islas: que vivir en Tierra del Fuego sea posible, con trabajo, vivienda, conectividad y salud”, expresó.
Y sintetizó esa concepción en una de las definiciones más fuertes de su mensaje: “La mejor política de soberanía es un fueguino que decide quedarse”.
Para Vuoto, por lo tanto, fortalecer la presencia argentina en el extremo austral requiere simultáneamente capacidades de defensa, infraestructura estratégica y políticas económicas y sociales que permitan sostener población.
“Que el sur no sea solo escenografía”
Finalmente, el intendente de Ushuaia aseguró que la ciudad acompañará las decisiones que representen avances reales en la defensa de la soberanía argentina.
“Malvinas es una causa de todos los argentinos y va a encontrar a Ushuaia acompañando cada paso serio que se dé”, afirmó.
Pero inmediatamente estableció la condición política de ese acompañamiento: “Lo que pedimos es coherencia: que las medidas de hoy no se contradigan mañana, y que el sur no sea solo escenografía”.
Vuoto cerró su pronunciamiento reafirmando la histórica posición argentina sobre las islas:
“Las Malvinas fueron, son y serán argentinas”.
Su postura agrega así otra pieza importante al escenario abierto después de la cadena nacional: respalda las medidas que fortalezcan efectivamente la soberanía, pero reclama que el nuevo discurso se traduzca en continuidad, presupuesto, participación fueguina y políticas de arraigo, mientras pone bajo discusión decisiones anteriores de la propia administración de Milei.




