El secretario de Gobierno de Ushuaia valoró la reunión entre los municipios y el Ejecutivo provincial. Señaló que la deuda acumulada entre Ushuaia y Río Grande alcanza los 31 mil millones de pesos y afirmó que la Provincia se comprometió a iniciar transferencias semanales para reducir el atraso.
Ushuaia.- La discusión por los fondos de coparticipación pendientes de transferencia sumó un nuevo capítulo tras la reunión mantenida entre representantes de los municipios de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin con autoridades del Ministerio de Economía de la Provincia. En esta oportunidad, el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Ushuaia, Sebastián Iriarte, calificó como “positivo” el encuentro y destacó que el Gobierno provincial reconoció la situación planteada por los municipios y anticipó la presentación de un cronograma de pago.
En declaraciones a FM Ushuaia, el funcionario sostuvo que el principal valor de la reunión radicó en la posibilidad de reunir en una misma mesa técnica a las tres administraciones municipales para abordar un problema que afecta el funcionamiento financiero de todas las ciudades fueguinas.
“El balance de la reunión fue positivo porque permitió que Ushuaia, Río Grande y Tolhuin pudiéramos sentarnos en una misma mesa técnica para abordar la situación económica que atravesamos producto del atraso en la coparticipación”, expresó.
Una deuda que supera los 31 mil millones de pesos
Iriarte brindó además precisiones sobre las cifras que se manejaron durante el encuentro y aseguró que la magnitud de los fondos pendientes refleja la necesidad de alcanzar una solución en el corto plazo.
Según indicó, entre Ushuaia y Río Grande el monto acumulado asciende a unos 31 mil millones de pesos, mientras que aproximadamente 14 mil millones corresponden al reclamo formulado por la capital fueguina.
“Entre Ushuaia y Río Grande la deuda asciende a 31 mil millones de pesos, de los cuales aproximadamente 14 mil millones corresponden a Ushuaia”, detalló.
Las cifras coinciden con los planteos realizados en los últimos días por funcionarios de ambas ciudades, quienes vienen reclamando la regularización de las transferencias coparticipables y una mayor previsibilidad financiera.
Transferencias semanales para frenar el crecimiento de la deuda
Uno de los puntos más relevantes surgidos de la reunión fue el compromiso asumido por el Gobierno provincial de comenzar a implementar mecanismos que permitan evitar que la deuda continúe creciendo.
De acuerdo con lo manifestado por Iriarte, las autoridades provinciales informaron que se avanzará en un esquema de transferencias semanales mientras se termina de formalizar el acuerdo definitivo.
“Nos adelantaron que todos los viernes se realizarán transferencias para empezar a reducir la deuda. Ahora esperamos conocer la formalidad del cronograma, porque estos recursos le corresponden a la ciudad”, afirmó.
Asimismo, explicó que la intención expresada por el Ejecutivo provincial es dejar de generar nuevos atrasos y comenzar un proceso gradual de normalización de las transferencias.
“Desde el Gobierno provincial plantearon el compromiso de no seguir generando deuda nueva y comenzar a enviar fondos semanalmente mientras se formaliza el acuerdo”, señaló.
El impacto sobre los servicios municipales
El funcionario municipal advirtió que las demoras en la llegada de los recursos tienen consecuencias concretas sobre la capacidad operativa del Municipio y sobre la ejecución de políticas públicas.
Según explicó, la falta de previsibilidad financiera obliga a reprogramar gastos y dificulta el sostenimiento de servicios esenciales para la comunidad.
“Cuando no contamos con los recursos necesarios, se resienten los pagos a proveedores, la obra pública, la ayuda social y distintas políticas públicas que lleva adelante el Municipio”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que la situación trasciende una discusión administrativa y afecta directamente la autonomía financiera de los gobiernos locales.
“Por eso la previsibilidad es fundamental y estos atrasos impactan directamente sobre la autonomía municipal”, remarcó.
Expectativa por la reunión de junio
Si bien valoró el clima de diálogo y los compromisos asumidos durante el encuentro, Iriarte sostuvo que será necesario aguardar la presentación formal del cronograma de pagos para evaluar los alcances reales del acuerdo.
El funcionario municipal expresó una postura de cautela, aunque reconoció que la apertura de una instancia de negociación constituye un paso importante para destrabar el conflicto.
“Fue positivo el diálogo y los compromisos asumidos por el Gobierno provincial para garantizar los recursos —que son municipales— que permitan afrontar aguinaldos y obligaciones con los trabajadores y proveedores, como UISE y Agrotécnica”, manifestó.
Finalmente, indicó que las expectativas están puestas en la próxima reunión prevista para mediados de junio, donde se espera contar con mayores precisiones sobre el mecanismo de cancelación de la deuda y el nuevo esquema de transferencias.
“Esperamos que el próximo encuentro previsto para mediados de junio nos encuentre con mayor claridad y, sobre todo, con compromisos cumplidos”, concluyó.
Las declaraciones de Iriarte se suman a las expresadas en los últimos días por funcionarios de Ushuaia y Río Grande, quienes coinciden en la necesidad de regularizar los fondos pendientes de coparticipación y avanzar hacia un sistema más previsible de distribución de recursos. El desafío ahora será transformar los compromisos políticos en acuerdos concretos que permitan reducir una deuda que, según los propios municipios, supera ampliamente los 30 mil millones de pesos.




