Con 22 máquinas en el circuito diagramado, la segunda fecha del campeonato y quinta presentación del Súper Especial ofrecieron un espectáculo de gran nivel en el Autódromo Ciudad de Río Grande. Sandra Martínez, presidenta del Automóvil Club Río Grande, destacó la incorporación de jóvenes pilotos de Ushuaia, Tolhuin y Río Grande, el atractivo técnico de los trazados y el trabajo institucional que impulsa nuevos desafíos para el deporte motor.
Río Grande.- El automovilismo fueguino continúa encontrando motivos para acelerar, renovarse y proyectar nuevos horizontes. Este fin de semana, el Autódromo Ciudad de Río Grande volvió a convertirse en escenario de una intensa actividad deportiva con la disputa de la segunda fecha del campeonato y quinta presentación del Súper Especial, una modalidad que sigue consolidándose dentro del calendario motor provincial y que, una vez más, reunió a competidores, familias y aficionados alrededor de una pasión que atraviesa generaciones.
Con condiciones climáticas favorables, más allá de algunas ráfagas de viento y precipitaciones aisladas que terminaron colaborando para controlar el polvo sobre el circuito, la jornada permitió desarrollar una competencia que dejó sensaciones muy positivas. Pero, detrás del espectáculo que ofrecieron los autos en cada pasada, hubo un aspecto que merece especial atención: la creciente incorporación de jóvenes pilotos, una renovación generacional que comienza a darle otra dinámica al parque automotor fueguino.
En diálogo con este medio, Sandra Martínez, presidenta del Automóvil Club Río Grande, manifestó su satisfacción por la continuidad del campeonato y, fundamentalmente, por el entusiasmo de quienes se están incorporando a esta disciplina.
“Es muy lindo poder darle continuidad al campeonato del Súper Especial. Cada vez se suman más jóvenes y creo que viene una renovación importante en lo que es el parque de pilotos. A uno le encanta porque se incorporan competidores de Ushuaia, Tolhuin y Río Grande. Son chicos más intrépidos que nos brindan un espectáculo maravilloso”, expresó.
La dirigente también hizo hincapié en la paridad que se observa dentro de las distintas categorías, donde los competidores protagonizan diferencias mínimas entre una pasada y otra, demostrando no solamente velocidad, sino también capacidad de adaptación y precisión conductiva.
22 protagonistas y un espectáculo que no pierde su atractivo
En esta oportunidad, la convocatoria alcanzó los 22 participantes. Si bien durante la primera parte de la semana las inscripciones avanzaban con cierta lentitud, finalmente se conformó un parque que permitió disfrutar de una competencia entretenida y con interesantes disputas deportivas.
Martínez reconoció que el contexto económico general también repercute sobre la actividad, una realidad que no es exclusiva de Tierra del Fuego y que incluso se observa en distintas categorías del automovilismo nacional.
“En esta oportunidad solamente fueron 22, pero la verdad es que vimos un tremendo espectáculo. Justamente hablábamos de estos chicos que vienen tan activos y que uno los ve sacándose décimas entre una pasada y otra. Es maravilloso”, señaló.
El formato del Súper Especial posee características particulares que lo convierten en una propuesta atractiva tanto para los pilotos como para el público. Su dinámica permite observar reiteradamente a los vehículos en acción, con recorridos técnicos que exigen concentración, capacidad de reacción y una permanente adaptación de quienes están detrás del volante y de los navegantes.
Trazados técnicos: una escuela para los pilotos y navegantes
Uno de los aspectos que el Automóvil Club Río Grande procura fortalecer permanentemente es el diseño de los circuitos. La búsqueda de variantes, curvas, contracurvas, subidas y bajadas responde a una planificación que pretende ir más allá del espectáculo inmediato: también busca ofrecer una herramienta de preparación para los protagonistas que posteriormente afrontan competencias de rally de mayor extensión.
“Siempre estamos tratando de trabajar en los caminos y buscar la parte técnica por sobre todas las cosas, porque esto también viene a ser como un entrenamiento. Después ellos se dan cuenta de que lo demuestran en un rally mucho más largo”, explicó Sandra.
El circuito utilizado habitualmente presenta extensiones que oscilan entre los 4,5 y los 5,10 kilómetros. Aunque pueda parecer una distancia relativamente corta, la frecuencia de circulación transforma cada jornada en una actividad intensa: los vehículos ingresan aproximadamente cada un minuto y pueden llegar a mantenerse hasta cinco autos simultáneamente dentro del trazado.
La intención de la organización es evitar que los participantes se acostumbren a una única configuración. Por eso, se trabaja con modificaciones importantes de un día para otro y también con variantes incorporadas durante una misma jornada.
Esta metodología obliga al piloto a reconocer nuevas referencias y adaptarse rápidamente, mientras que el navegante debe redoblar su atención para interpretar correctamente cada modificación del recorrido.
Para Martínez, esa exigencia constituye uno de los grandes valores deportivos de la modalidad, porque permite desarrollar capacidades que después resultan fundamentales cuando los competidores enfrentan pruebas de rally con muchos más kilómetros.
Las picadas regresaron y el Moto Club proyecta su campeonato de cross
La actividad del Automóvil Club Río Grande no se limita al campeonato de Súper Especial. La institución continúa trabajando para recuperar y ampliar distintas expresiones del deporte motor, generando espacios para agrupaciones, asociaciones y disciplinas que necesitan infraestructura adecuada para desarrollarse.
En ese sentido, uno de los acontecimientos destacados fue el regreso de las picadas al Autódromo Ciudad de Río Grande, que disputaron su primera fecha en este escenario después de más de seis años de ausencia.
La convocatoria fue muy importante y dejó en evidencia el interés que despierta esta modalidad entre los aficionados. Para la presidenta del Automóvil Club, su regreso representa una recuperación significativa, ya que las picadas forman parte de la identidad y la diversidad del automovilismo.
Asimismo, adelantó que el Moto Club se encuentra próximo a comenzar los trabajos necesarios para avanzar en la conformación de un campeonato de motocross.
El proyecto contempla acondicionar el circuito de cross y brindarles a los jóvenes un espacio apropiado donde puedan practicar y competir bajo condiciones controladas. La intención es que las actividades se desarrollen dentro de un recinto cerrado, con los elementos de seguridad indispensables, incluyendo la presencia de bomberos, ambulancias y personal médico y de enfermería.
“Los jóvenes también necesitan un lugar donde practicar y hacerlo con seguridad. Qué mejor que en un recinto cerrado, donde tenemos control y podemos disponer de los máximos elementos de seguridad”, remarcó.
Martínez subrayó que el Automóvil Club mantiene sus puertas abiertas a toda la comunidad, a las instituciones y a las diferentes asociaciones que desarrollan actividades vinculadas al deporte motor.
La federación, una herramienta necesaria para el crecimiento institucional
Otro de los objetivos importantes que se encuentra en la agenda de la institución es avanzar hacia la federación del Automóvil Club Río Grande, un paso que Sandra considera fundamental para fortalecer jurídicamente el funcionamiento de los clubes y facilitar el intercambio deportivo.
La dirigente entiende que la infraestructura y las condiciones de trabajo del autódromo se encuentran a la altura de otros escenarios del país, aunque reconoce que todavía resta concretar ese respaldo institucional.
“Lo único que quizás nos estaría faltando es lograr federarnos. Creo que sería un paso muy importante, que nos daría un respaldo a los demás clubes en la parte jurídica y legal, y también permitiría realizar intercambios”, explicó.
La falta de federación puede representar una limitación para aquellos pilotos que cuentan con licencia federativa y necesitan desarrollar su actividad en instituciones reconocidas bajo ese marco.
En ese sentido, Martínez indicó que el proyecto se encuentra próximo a avanzar y que solamente resta mantener una reunión con los responsables del área legal y jurídica para analizar los pasos correspondientes.
También destacó una nueva manera de trabajar entre las distintas comisiones directivas, con mayor responsabilidad y una visión colectiva del deporte motor. Un ejemplo de ello es la articulación que se viene desarrollando de cara a los 100 Kilómetros de Río Grande, una de las competencias más atractivas del automovilismo en pista.
Según manifestó, los presidentes de las diferentes instituciones están trabajando en equipo, compartiendo esfuerzos y acompañando los proyectos de cada entidad, una modalidad que considera indispensable para consolidar el crecimiento de la actividad.
El acompañamiento estatal, una cuenta pendiente
La organización de competencias de estas características demanda un esfuerzo permanente que muchas veces no alcanza a visualizarse desde afuera. Detrás de cada evento existe una estructura de trabajo, planificación, logística, mantenimiento y seguridad que requiere recursos humanos y económicos.
En ese contexto, Sandra Martínez consideró necesario fortalecer el acompañamiento de los estados municipal y provincial, entendiendo que el deporte motor también cumple una función social que trasciende ampliamente lo estrictamente competitivo.
Reconoció el aporte que recibe del Municipio de Río Grande, especialmente en relación con el Gran Premio de la Hermandad, aunque consideró que sería importante contar con un respaldo más constante por parte del Gobierno provincial.
“Nos faltaría un poco más de apoyo del Gobierno provincial. Sabemos que el contexto económico es delicado, pero nosotros desarrollamos una actividad deportiva y el deporte es un gran formador, no solamente de disciplina, sino también social”, sostuvo.
En ese sentido, puso en valor el carácter familiar que tienen las competencias automovilísticas, donde es habitual encontrar abuelos, padres, madres, hijos y nietos compartiendo una misma pasión.
Para la dirigente, esa convocatoria constituye un aporte importante para la comunidad y demuestra que el autódromo no es solamente un escenario de competencia, sino también un espacio de encuentro, integración y participación social.
Por ello, consideró necesario continuar dialogando con las autoridades para alcanzar acuerdos que permitan sostener y fortalecer las actividades.
Un clima que acompañó y un agradecimiento a quienes hacen posible cada carrera
Al momento de realizar el balance de la segunda fecha del campeonato y quinta presentación del Súper Especial, Martínez fue contundente: el resultado fue altamente positivo.
Las condiciones climáticas permitieron desarrollar la jornada con normalidad. Incluso, las pequeñas precipitaciones que aparecieron durante el fin de semana fueron bien recibidas, ya que ayudaron a disminuir la tierra sobre los caminos.
“Las gotitas de agua esta vez fueron bien recibidas porque nos ayudaron a aplacar un poco la tierra. Fue un día maravilloso, con un solcito que acompañó. El clima de Río Grande, o de la Patagonia, es así: puede ser muy amigo y terminar siendo tirano”, comentó con simpatía.
Finalmente, la presidenta del Automóvil Club quiso reconocer especialmente a todas las personas y agrupaciones que aportan su trabajo para que cada competencia pueda desarrollarse de la mejor manera.
Destacó la colaboración de los integrantes del grupo 4×4, quienes brindan un importante apoyo logístico en las tareas de rescate; de Edgardo Ojeda, responsable del mantenimiento de los equipos de comunicación y radios handy; y de APITUR, por su permanente acompañamiento.
También tuvo palabras de agradecimiento para el equipo de cronometraje encabezado por Andrea Gutiérrez, con quienes trabaja desde hace muchos años y a quienes definió como incondicionales para la institución.
Finalmente, reconoció a los colaboradores que se ocupan del buffet del autódromo, un espacio que permanece abierto durante las actividades y que busca ofrecer distintas alternativas a quienes se acercan a disfrutar de las competencias.
Así, entre motores, proyectos, nuevos protagonistas y un trabajo institucional que no se detiene, el Automóvil Club Río Grande continúa construyendo su presente y preparando el futuro del automovilismo fueguino. La renovación de pilotos, la recuperación de disciplinas y la búsqueda de mejores condiciones para las instituciones marcan un camino que tiene como principal objetivo seguir haciendo crecer una pasión que, en Tierra del Fuego, encuentra en el autódromo mucho más que un lugar para competir: encuentra un punto de encuentro para toda la familia fierrera.




